El debut del dólar maíz arrancó con un guiño al Gobierno y al ministro de Economía Sergio Massa: según los datos surgidos anoche, al cierre de las operaciones, el volumen despachado a puerto era récord al menos para el último año en una sola jornada: 550 mil toneladas, y aún restaba sumar algunos envíos.
De esta manera, el objetivo del Ministerio, que era darle fluidez a la liquidación de divisas, tuvo un eco favorable en los productores. Incluso, más allá de las críticas generalizadas de las entidades gremiales y empresarias del campo y la agroindustria.
Un tipo de cambio diferencial a $340 fue un buen incentivo para lograr reactivar el mercado.
Por su parte, ese tipo de cambio, que regirá hasta el 31 de agosto, llevó a que el precio del maíz saltara hasta los $62.000 en la pizarra de Rosario.
“El cereal con entrega inmediata, contractual y para las fijaciones de mercadería tuvo un precio propuesto de $ 62.000 la tonelada, lo que implicó un salto de $10.000 respecto a la última oferta en moneda local que se realizó la semana pasada”, explicaron operadores.
Este mismo valor se ofreció para la descarga entre los meses de julio y agosto, teniendo en cuenta que el PIE III tiene vigencia hasta el 31 de agosto.
También creció de manera significativa el volumen comercializado durante la jornada.
Vale recordar que el lunes se comercializaron apenas 73.700 tonelada, lo que marca la magnitud del impacto del dólar maíz.
Respecto a los segmentos de la campaña 2023/24, la posición marzo se sostuvo en los US$ 190 la tonelada; abril, US$ 184; junio, US$ 175; y julio, US$ 170.

