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Anticipan subas en alimentos y más caída de ventas en los súper

Desde la Cámara de Supermercados de Córdoba admiten que abril marcó un fuerte retroceso en los volúmenes de comercialización. Los proveedores ya adelantaron las nuevas listas con incrementos
 
En medio del debate sobre el traslado a precios de la suba del dólar ocurrida en las últimas dos semanas, los supermercadistas no tienen dudas: habrá incrementos en las góndolas. Y no es una especulación sino que cuentan que los proveedores ya comenzaron a enviar las listas de precios con alzas en muchos artículos de primera necesidad.

“Por ahora en las góndolas no hay nada anormal, pero sí comenzaron a llegar nuevas listas de parte de los proveedores y lamentablemente están con incrementos en los precios. No es lo que deseamos, porque venimos de un mes con mucha pérdida de unidades vendidas, y cuando más suben los precios las perspectivas de ventas son menores. En realidad se pone muy complicado el panorama”, admitió ayer Benjamín Blanch, presidente de la Cámara de Supermercados de Córdoba.

¿Los incrementos son un hecho entonces?

Algunos proveedores ya acercaron las nuevas listas o las enviaron vía mail. Esto nos preocupa bastante. Entendemos los motivos que pueden tener, pero no nos alcanza con entender.

¿De qué productos estamos hablando?

Siempre hablamos de productos esenciales, como harina o aceite. Productos básicos.

Mencionó que el mes pasado las ventas fueron a la baja, ¿la explicación es la suba de precios?

Abril fue flojo, creemos que hay una pérdida de poder adquisitivo. Y puntualmente una porción importante de los recursos de la gente que ahora va destinada a pagar servicios y que antes se volcaba al consumo. Esta es la parte que falta de los salarios de los clientes de supermercados.

Hay desde el Gobierno una explicación sobre la pérdida de ventas en supermercados que apunta a las compras por otros canales...

Lo escuché al jefe de Gabinete decir eso y la verdad es que veo difícil que alguien me pida un kilo de pan y dos o tres cositas más por internet. Eso es una excusa, a lo mejor en algunos productos se puede dar pero no en el caso nuestro, de los supermercados. No es así. Excepcionalmente se puede dar algún caso puntual, pero no creo que tenga incidencia en nuestro sector. Además, no veo que repunten fuerte las ventas de otras vías que expliquen esta situación. La verdad es que las ventas en general están deprimidas.

¿Cómo imagina la evolución para los próximos meses?

La verdad es que no se avizoran grandes mejoras. Sería ideal que paren los aumentos de tarifa y que haya una economía del Estado que detenga el déficit y frene la inflación. Pero no es fácil esto que pido. La verdad es que no se lo ve austero al Estado, para nada. No se ve la austeridad en sus actos ni tampoco en sus gastos de dinero en general.

¿Cómo impactan las tarifas en el sector?

Evidentemente la energía eléctrica impacta, y mucho. Pero en el fondo, no es que no nos duela pagar esas tarifas, sino que hay cosas que aumentaron más que la electricidad o el gas. Si hablamos de impuestos como Ingresos Brutos, tasas municipales, también crecieron. No se entiende por qué este aumento del gasto público que lleva a este nivel de presión tributaria.

Hay un horizonte complejo...

Es un panorama complicado, sinceramente. El sector está pasando un momento difícil, y esperemos que mejore, pero sin la colaboración del Estado ahorrando o gastando menos dinero será difícil.



El comercio minorista espera mayor caída del consumo

“En alimentos, una devaluación de entre el 10 y 15 por ciento va a precios. Pero tenemos que tener en cuenta que los últimos incrementos que se vieron en góndola tuvieron una composición compleja porque se vienen acumulando muchas subas de costos. Tarifas, nafta, tipo de cambio, salarios, y claramente se vienen posponiendo incrementos en un contexto de caída de consumo. Por lo tanto el comercio no puede trasladar todo directamente a precios, lo que provoca un deterioro importante en la rentabilidad”, explicó ayer a PUNTAL el economista David Di Pace, que mañana participará de un evento organizado por la Fedecom en la sede del Cecis para hablar de la actualidad económica y las pymes.

El autor del libro “Economía Pyme” destacó que “de acuerdo a la Came las ventas minoristas cayeron el 1,6% en el primer trimestre y como resultante de ajuste de tarifas y movimientos del tipo de cambio, suba de naftas y deterioro del poder adquisitivo, en el primer semestre esperábamos la misma tendencia. De no revertirse este escenario va a pegar de lleno en el nivel de actividad económica en el segundo semestre también”, indicó Di Pace.

Con respecto a las últimas medidas anunciadas por el Gobierno, el economista remarcó que “la suba de la tasa de referencia genera dos situaciones: por un lado, en las pymes que tengan que financiarse en el mercado tienen que recurrir a un crédito al 70%, eso es elevadísimo y por eso la Came está solicitando el regreso a la tasa de financiamiento e inversión productiva que en su momento era 19%”, precisó.

Y agregó: “Claramente la suba de tasas va a generar un debilitamiento del consumo interno, porque hay más tentación de que el dinero vaya al ahorro que al consumo. Y la pyme también depende del consumo interno, entonces también la suba de tasas le afecta por esta vía”, puntualizó.

Di Pace elaboró un informe esta semana en el que destacó el avance de los precios de productos de la canasta básica. Allí alertó que entre las abultadas subas de los alimentos ocurridas en los últimos diez años hay un producto que encabeza por lejos la escalada: la yerba mate. Según ese trabajo, ese producto mostró un alza del 1.322% desde 2008. En aquel momento, el paquete de medio kilo costaba 3,22 pesos y actualmente se comercializa a 44, de acuerdo a ese informe.

Di Pace realizó además un cálculo adicional al recordar que con mil pesos (diez billetes de Roca) se podían comprar 323 paquetes de yerba, mientras que ahora apenas se pueden cargar en el changuito del supermercado 23. Es decir que la capacidad de compra del dinero medido en paquetes de yerba retrocedió 93%.

En el estudio se remarca a su vez que en segundo lugar el producto de la canasta básica con mayores incrementos en los últimos 10 años fue el azúcar de un kilo: mientras en 2008 el costo era de  2,50, en la actualidad hay que destinar 25 pesos, lo que implica que se multiplicó por 10 o que alcanzó un alza del 900%. De este modo, según detalló Di Pace, autor del libro “Economía Pyme”, con mil pesos en 2008 se adquirían 400 paquetes de un kilo, y ahora tan sólo 40 (utilizando el billete del guanaco).