Aunque el Central vendió U$S 1.102 millones, el dólar cerró a $ 23,73
Además salió a recomprar Lebacs en el mercado secundario con tasas de rendimiento de hasta el 70 por ciento que logró bajar a 47 por ciento, anticipando así el vencimiento del próximo martes.
Una jornada electrizante vivió ayer el mercado de cambios, con fuertes ventas de Lebac en el mercado secundario y tasas de rendimiento de hasta el 70%, junto con una disparada del dólar hasta los 24,40 pesos en el segmento minorista que obligó al Banco Central a desprenderse de 1.102 millones de la divisa estadounidense para responder a la demanda y cerró a 23,73 pesos.
De esta forma, la cotización del dólar pegó un salto de sesenta centavos respecto a la víspera, al cerrar la rueda en un promedio de 23,73 pesos para la venta a nivel minorista, tras alcanzar un máximo de 24,40 pesos pasado el mediodía en algunas entidades de la city porteña.
El dólar mayorista, por su parte, subió cincuenta y siete centavos, a 23,56 pesos, en una rueda en la que el Banco Central intervino en el mercado de contado a través de la venta de algo más de 1.100 millones de dólares, sobre un volumen total estimado en 1.617 millones de dólares.
Recompra de letras
"Si bien el minorista trepó mucho después del mediodía y exigió fuertes ventas del Central, la nota más importante del día fue sin duda la recompra de Lebac efectuada por el ente monetario en el mercado secundario, que ascendió a 30.000 millones de pesos para el plazo de mayo, es decir, de títulos que vencen el próximo martes", dijo una fuente del mercado consultada por Télam.
En este sentido, explicó que la intervención del Banco Central en el mercado secundario se debió a que la tasa de rendimiento llegó al 70% para el plazo de cinco días, un porcentaje inédito en este tipo de operatoria.
La recompra fue, desde este punto de vista, exitosa para los objetivos del Central, ya que la tasa cayó al 47% para las Letras que vencen el próximo martes y la entidad monetaria se benefició de esta compra ya que los precios de las Lebac estaban bajos por la gran liquidación de posiciones de sus tenedores.
De esta manera, la intervención de la autoridad monetaria en el mercado de letras tuvo dos efectos: por una parte, dar liquidez en pesos al mercado a través de la operación de recompra y, por otro lado, reducir en 30.000 millones de pesos el abultado vencimiento de Lebac del martes próximo.
Fuerte demanda
En las mesas de dinero de diversas entidades hubo coincidencia en que fue una jornada en la que hubo "fuerte demanda y donde siguió habiendo salida de dólares, con tasas muy elevadas en las Lebacs, una clara muestra de que grandes tenedores deshacían posiciones".
Por otra parte, algunos inversores, por interés o una lectura muy particular de los hechos, tienden a restarle importancia al salto producido ayer en la cotización del dólar, al relacionarlo exclusivamente con la depreciación que sufrieron en la jornada monedas como el peso mexicano y el real brasileño. Pero lo cierto es que en las dos jornadas anteriores esas monedas no experimentaron una fuerte devaluación, mientras que el peso argentino no dejó de depreciarse en las últimas semanas.
Esos mismos operadores consultados por Télam admiten que "si bien el Central está interviniendo correctamente para que no haya movimientos disruptivos, habrá que esperar al próximo martes, con el vencimiento masivo de Lebac, para tener un panorama más despejado, aunque hoy por hoy el mercado parece haber digerido esos vencimientos".
En el mercado de futuros del MAE el volumen negociado fue de 14 millones de dólares, una cifra muy baja y sin participación del Banco Central.
"En la semana finalizada el tipo de cambio sufrió un aumento de 1 peso cuarenta y seis centavos respecto del cierre del viernes pasado, la suba semanal más importante desde diciembre de 2015", señaló el analista Gustavo Quintana.
Las condiciones financieras se “deterioraron”
Las condiciones financieras de la economía argentina se "deterioraron" en abril y son las "menos confortables" desde octubre 2016, tanto por factores locales como externos, de acuerdo con un informe difundido ayer por el Instituto Argentino de Finanzas (Iaef).
Según ese trabajo -elaborado por esa entidad junto con la consultora Econviews- una "destacable merma en la liquidez global y en la confianza entre bancos del exterior, llevó a estas dos variables a zona de estrés en los últimos meses y a marcar en abril sus peores registros desde la crisis financiera de 2008".
"Estas dos variables especialmente estuvieron detrás del reciente deterioro en las condiciones externas", puntualizó el Iaef, que a la vez señaló que, en el plano local, "ese desarme global significó una fuerte volatilidad cambiaria, con pérdida de reservas, suba de tasas de interés, un salto en el tipo de cambio y una suba en el riesgo país".
La entidad alertó que "a las vulnerabilidades estructurales de Argentina, como el alto déficit fiscal, se le sumaron factores coyunturales, como la discusión en el Congreso y también en el seno del Gobierno respecto de la política tarifaria, la entrada en vigencia del impuesto a la renta financiera para los inversores no residentes y la demora en la aprobación de la reforma al mercado de capitales, entre otros".
"Este deterioro comenzó a partir de la segunda mitad de abril y se intensificó durante los primeros días de mayo. Si la volatilidad cambiaria y financiera de los primeros días de mayo no cede en lo que resta del mes, cabe esperar un importante deterioro en las condiciones financieras locales en mayo", estimó.
El Iaef detalló que en abril las condiciones financieras relevantes para la economía argentina tuvieron un deterioro de 3,2 puntos, por condiciones tanto locales como externas menos favorables.
Así, el Indice de Condiciones Financieras (ICF) se ubicó en 33.2 puntos, volviendo a valores similares a los de septiembre de 2016 y recortando todas las ganancias que tuvo en 2017.
El ICF -elaborado por el Iaef y Econviews- se encuentra 25,7 puntos por debajo de un año atrás, un deterioro anual explicado por un retroceso de 9,3 puntos en las condiciones externas y de 16,4 puntos en las condiciones locales.
Las condiciones locales, que permanecen en zona de confort desde febrero de 2016, alcanzaron los 21,2 puntos en abril, mostrando una caída mensual de 1,7 punto.
Por su parte, las condiciones externas, que se encuentran en zona de confort desde diciembre de 2016, tuvieron un deterioro de 1,5 punto, y alcanzaron los 12 puntos, de acuerdo con el informe.
El Iaef explicó que "si bien hubo una merma en la volatilidad financiera en general, especialmente en acciones y monedas emergentes, aumentó la volatilidad de las commodities y nuevamente hubo un marcado deterioro en la confianza entre los bancos del exterior y una merma en la liquidez global".
De esta forma, la cotización del dólar pegó un salto de sesenta centavos respecto a la víspera, al cerrar la rueda en un promedio de 23,73 pesos para la venta a nivel minorista, tras alcanzar un máximo de 24,40 pesos pasado el mediodía en algunas entidades de la city porteña.
El dólar mayorista, por su parte, subió cincuenta y siete centavos, a 23,56 pesos, en una rueda en la que el Banco Central intervino en el mercado de contado a través de la venta de algo más de 1.100 millones de dólares, sobre un volumen total estimado en 1.617 millones de dólares.
Recompra de letras
"Si bien el minorista trepó mucho después del mediodía y exigió fuertes ventas del Central, la nota más importante del día fue sin duda la recompra de Lebac efectuada por el ente monetario en el mercado secundario, que ascendió a 30.000 millones de pesos para el plazo de mayo, es decir, de títulos que vencen el próximo martes", dijo una fuente del mercado consultada por Télam.
En este sentido, explicó que la intervención del Banco Central en el mercado secundario se debió a que la tasa de rendimiento llegó al 70% para el plazo de cinco días, un porcentaje inédito en este tipo de operatoria.
La recompra fue, desde este punto de vista, exitosa para los objetivos del Central, ya que la tasa cayó al 47% para las Letras que vencen el próximo martes y la entidad monetaria se benefició de esta compra ya que los precios de las Lebac estaban bajos por la gran liquidación de posiciones de sus tenedores.
De esta manera, la intervención de la autoridad monetaria en el mercado de letras tuvo dos efectos: por una parte, dar liquidez en pesos al mercado a través de la operación de recompra y, por otro lado, reducir en 30.000 millones de pesos el abultado vencimiento de Lebac del martes próximo.
Fuerte demanda
En las mesas de dinero de diversas entidades hubo coincidencia en que fue una jornada en la que hubo "fuerte demanda y donde siguió habiendo salida de dólares, con tasas muy elevadas en las Lebacs, una clara muestra de que grandes tenedores deshacían posiciones".
Por otra parte, algunos inversores, por interés o una lectura muy particular de los hechos, tienden a restarle importancia al salto producido ayer en la cotización del dólar, al relacionarlo exclusivamente con la depreciación que sufrieron en la jornada monedas como el peso mexicano y el real brasileño. Pero lo cierto es que en las dos jornadas anteriores esas monedas no experimentaron una fuerte devaluación, mientras que el peso argentino no dejó de depreciarse en las últimas semanas.
Esos mismos operadores consultados por Télam admiten que "si bien el Central está interviniendo correctamente para que no haya movimientos disruptivos, habrá que esperar al próximo martes, con el vencimiento masivo de Lebac, para tener un panorama más despejado, aunque hoy por hoy el mercado parece haber digerido esos vencimientos".
En el mercado de futuros del MAE el volumen negociado fue de 14 millones de dólares, una cifra muy baja y sin participación del Banco Central.
"En la semana finalizada el tipo de cambio sufrió un aumento de 1 peso cuarenta y seis centavos respecto del cierre del viernes pasado, la suba semanal más importante desde diciembre de 2015", señaló el analista Gustavo Quintana.
Las condiciones financieras se “deterioraron”
Las condiciones financieras de la economía argentina se "deterioraron" en abril y son las "menos confortables" desde octubre 2016, tanto por factores locales como externos, de acuerdo con un informe difundido ayer por el Instituto Argentino de Finanzas (Iaef).
Según ese trabajo -elaborado por esa entidad junto con la consultora Econviews- una "destacable merma en la liquidez global y en la confianza entre bancos del exterior, llevó a estas dos variables a zona de estrés en los últimos meses y a marcar en abril sus peores registros desde la crisis financiera de 2008".
"Estas dos variables especialmente estuvieron detrás del reciente deterioro en las condiciones externas", puntualizó el Iaef, que a la vez señaló que, en el plano local, "ese desarme global significó una fuerte volatilidad cambiaria, con pérdida de reservas, suba de tasas de interés, un salto en el tipo de cambio y una suba en el riesgo país".
La entidad alertó que "a las vulnerabilidades estructurales de Argentina, como el alto déficit fiscal, se le sumaron factores coyunturales, como la discusión en el Congreso y también en el seno del Gobierno respecto de la política tarifaria, la entrada en vigencia del impuesto a la renta financiera para los inversores no residentes y la demora en la aprobación de la reforma al mercado de capitales, entre otros".
"Este deterioro comenzó a partir de la segunda mitad de abril y se intensificó durante los primeros días de mayo. Si la volatilidad cambiaria y financiera de los primeros días de mayo no cede en lo que resta del mes, cabe esperar un importante deterioro en las condiciones financieras locales en mayo", estimó.
El Iaef detalló que en abril las condiciones financieras relevantes para la economía argentina tuvieron un deterioro de 3,2 puntos, por condiciones tanto locales como externas menos favorables.
Así, el Indice de Condiciones Financieras (ICF) se ubicó en 33.2 puntos, volviendo a valores similares a los de septiembre de 2016 y recortando todas las ganancias que tuvo en 2017.
El ICF -elaborado por el Iaef y Econviews- se encuentra 25,7 puntos por debajo de un año atrás, un deterioro anual explicado por un retroceso de 9,3 puntos en las condiciones externas y de 16,4 puntos en las condiciones locales.
Las condiciones locales, que permanecen en zona de confort desde febrero de 2016, alcanzaron los 21,2 puntos en abril, mostrando una caída mensual de 1,7 punto.
Por su parte, las condiciones externas, que se encuentran en zona de confort desde diciembre de 2016, tuvieron un deterioro de 1,5 punto, y alcanzaron los 12 puntos, de acuerdo con el informe.
El Iaef explicó que "si bien hubo una merma en la volatilidad financiera en general, especialmente en acciones y monedas emergentes, aumentó la volatilidad de las commodities y nuevamente hubo un marcado deterioro en la confianza entre los bancos del exterior y una merma en la liquidez global".