"El Gobierno se obsesionó con un dólar a $1.000 y eso fue un error garrafal"
El economista cordobés, Jorge Ingaramo, dijo que el equipo económico cayó “en una hiper ortodoxia teórica al ver al aspecto fiscal como determinante absoluto”
Un grupo no menor de economistas, que venían reapaldando el rumbo del Gobierno de Javier Milei, comenzaron a observar algunas derivas y desajustes que fueron señalando en los últimos meses, especialmente desde que no se aprovechó el fuerte ingreso de dólares por la liquidación del agro y la cotización que navegaba cerca del piso de la banda montada a partir del 14 de abril para engrosar las reservas del Banco Central, una meta comprometida en el acuerdo con el FMI. Se sumó el episodio de las Lefis y la escalada en las tasas. Se completó esta semana, cuando debió convalidar elevadas tasas para renovar sólo parcialmente vencimientos de deuda en pesos.
El economista cordobés Jorge Ingaramo podría incluirse dentro de ese grupo que señala esa secuencia de errores no forzados del Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo.
“El episodio del martes es la culminación del error de cómo se desarmaron las Lefis, que a su vez es una continuación de no haber juntado reservas y no haber intervenido dentro de la banda cambiaria comprando dólares”, describe Ingaramo, en diálogo con Puntal.
Y agrega: “Todo está concatenado, por eso no bajó el riesgo país, por eso cualquier cosa que a partir de ahora empiece a ocurrir se va a reflejar en la suba del tipo de cambio o la represión con tasa”, anticipó el economista.
¿Fue un error no comprar dólares cuando la cotización se acercó al piso de la banda?
El Gobierno debió comprar reservas dentro de la banda y no obstinarse en llevar el dólar a $1.000. Eso fue un error garrafal que proviene de una hiper ortodoxia teórica de ver el fenómeno fiscal como determinante absoluto, que no es así. Lo fiscal es importante, pero los vencimientos de deuda y tener reservas, también.
Había que ir acompañando integralmente...
Claro, exactamente. No a lo bestia. Pero que en lugar de intervenir en el mercado de futuros, que intervenga transparentemente comprando dentro de la banda. No nos olvidemos que el 14 de abril quedó allá lejos. Hubo tiempo para comprar, y no pasar por esta incertidumbre de que el staff del FMI aprueba la revisión, pero no sabemos si el board lo va a aprobar, porque el Gobierno no cumplió con conseguir reservas. Sabiendo, sobre todo, que las reservas que hay en este momento son del Fondo y son para pagarle al Fondo. Y lo que le hizo poner al campo se fue por la otra ventana. La liberación del cepo para los particulares dio como resultado una demanda de dólares para turismo, para traer importaciones del exterior.
¿Por qué cree que lo hizo?
Hubo dos argumentos que usó el Gobierno, que fueron los dos equivocados. Uno decía no hay pesos. ¿Cómo que no hay pesos? Mirá lo que está pasando con los pesos!
Había pesos...
Claro!, todo el mundo lo sabía, los depósitos están, crecieron, el crédito creció prácticamente desde marzo de 2024. Y la segunda cosa que decía el Gobierno era que el equilibrio fiscal era todo, que cuando uno tiene equilibrio fiscal no hay que preocuparse de nada y que si los particulares tienen dólares bajo colchón y salen a hacer turismo a Miami, al gobierno no le tiene que importar. Pero lo que pasa es que a veces a esa gente le falta guita y entonces compran más dólares, el Banco Central vende y se terminan llevando un montón de plata y por eso tuvo que intervenir en el mercado de futuros. Ya hay posiciones abiertas por 7.000 millones de dólares.
También se cuestiona el momento en que se decidió desarmar las Lefis...
Por supuesto. Primero no hablaron, o no hablaron lo suficientemente bien, con los bancos de cuál era el instrumento de cortísimo plazo para hacerse de liquidez. Sobre todo porque saben que ahora los bancos compiten y entonces compiten por la guita de la gente. Entonces, por ahí los bancos necesitan liquidez y al sacarle la Lefi y dejarle solamente los pases, el banco queda medio a merced del Banco Central, cosa que no le gusta a ningún banco. También le anunciaron a los bancos que a partir de agosto aumentaban los encajes, con lo cual ya los bancos empezaron a ser renuentes a agarrar Lecaps. Cuando se dieron cuenta de que habían pasado 9,8 billones de pesos a la base monetaria entre el 10 y el 11 de julio, ahí se asustaron y hubo que hacer un llamado urgente de licitación de títulos públicos. En realidad, el Gobierno tenía planeado conseguir los dólares vía Bontes (Bonos del Tesoro Nacional en pesos con vencimiento en 2030), hizo una licitación y no le fue muy bien porque le pidieron una tasa alta y no completaron el cupo. Tenían pensado conseguir mil millones por mes de Bonte 30 y obviamente la segunda licitación ya desapareció. Lo que vino después fue bastante simple: los bancos se cuidan y el Gobierno no arregló con un instrumento de cortísimo plazo de hiper liquidez que los bancos pudieran negociar. Siempre está el call interbancario, pero el call sigue mucho a la tasa de mercado, o sea, salir de Guatemala para ir a guatepeor.
¿Por qué fue inoportuno lo de la Lefi?
La Lefi era un instrumento seguro mientras el gobierno tuviera superávit fiscal y la Lefi estuviera en cabeza del Tesoro. Pero primero que la desarmaron el 10 de julio, la gente había cobrado el aguinaldo, había terminado el 30 de junio el changüí para los exportadores del sector agropecuario con la baja de retenciones y se empezaba a ver la demanda para las vacaciones de invierno; y obviamente el que quiere pasar vacaciones y puede, se va de la Argentina porque la Argentina es cara en dólares.
No midieron correctamente ese escenario...
El resultado está a la vista; hoy hay que pagar 65% de tasa para un vencimiento del 28 de agosto y hay que pagar 16% de tasa efectiva para los bonos CER, por supuesto al 30 de octubre. Y del dólar link quedó muy poco y prácticamente eso refleja que los bancos prefieren en lugar de tomar un instrumento que vence el 15 de diciembre, aunque sea dólar link, prefieren trabajar con el mercado de futuro del dólar. Entonces ahora se habilitó el carry de nuevo. Con lo cual no podés esperar mucho de la actividad económica. Si el carry es muy interesante y no se arregla rápido y hay alguna clase de incertidumbre electoral, que para mí no existe, les va a costar arreglarlo, no va a ser fácil.
¿Por errores propios el Gobierno se metió en este berenjenal?
Sí, sí, no hay dudas. Además la cuestión electoral no es excusa para esto; faltan tres meses para la elección. Y el desarme de las Lefis fue el 10 de julio, faltaban tres meses y medio largos para la elección. Fueron errores.
¿Por qué cree que les va a costar arreglar este desaguisado?
Bueno, porque renovaron el 76% de lo comprometido. Ahora viene agosto, y agosto ya de por sí tiene, amén de los vencimientos que se agregaron esta semana, otros 30,1 billones de pesos y desde julio hasta diciembre hay 102 billones de pesos de vencimientos. Se puede hacer rollover, pero puede salir más caro.
Es lo que están marcando las tasas...
Claro, porque si se toma la inflación de junio, que fue del 1,6%, da una anual del 21%; y se está pagando 60 y pico por ciento de tasa; y la tasa para la Lecap que vence el 17 de octubre es 51,26%. O sea, un tazón potrillo!
¿Ese escenario atenta claramente contra el nivel de actividad de los próximos meses?
Es que el carry trade nunca va a solucionar el problema de actividad económica. Si uno mantiene un dólar relativamente barato, porque lo pisan con tasa, siempre el 15% más pudiente de la población se va a ir afuera a consumir. Las pymes van a sufrir por los dos lados: primero porque el consumo no repunta como sería deseable y la tasa de interés está alta. El carry trade es bastante lindo para los muchachos que lo hacen, y por supuesto que es riesgoso, pero en estas circunstancias le aseguraron al tipo que hace carry trade que va a ganar plata.
¿En lo que queda del año?
No sé si en lo que queda del año, porque yo creo que a esto hay que cambiarlo. Además, lo dice el dólar futuro, que en diciembre está en el techo de la banda.
¿Cómo se corrige esto?
Lo primero que hay que conseguir es la guita del FMI. Segundo, hay que encontrar la manera de hablar con los bancos para que los bancos te provean dólares más o menos baratos. Pero se complicó, ¿eh? Se complicó. Porque a la tasa la pueden subir hasta infinito; eso por supuesto que siempre está disponible. La timba dólar-tasa en Argentina tiene 40 años de historia, pero lo que pasa es que cualquiera de las opciones es cara. Y ahora, hasta los vencimientos de agosto, no sé cuánto va a poder hacer, porque los bancos saben que tienen $30 billones para renovar en agosto, más lo que se agregó esta semana. Es mucha plata, es mucha plata. Y la demora del board del FMI tiene que ver con esa situación general, de decir ‘una vez más están haciendo la misma sopa, están revolviendo otra vez el mismo tarro de sopa viejo que ya lo teníamos recontravisto y el guiso se está empezando a poner medio espeso.
¿Todo es error propio?
Es un error lo que ha cometido la política económica, porque Caputo maneja el Tesoro, maneja el Banco Nación, maneja los fondos de Anses y maneja el Banco Central; y se le escapó la tortuga.
¿En agosto va a haber turbulencia?
Sí, inestabilidad, volatilidad y yo creo que el gobierno va a estar dispuesto a subir la tasa como hizo esta semana.