Pese a las medidas oficiales, el dólar siguió en alza y llegó a $ 22,33
Aunque el Central no intervino ayer en el mercado cambiario, hubo cotizaciones que llegaron a 22,45 pesos para la punta compradora en una jornada en la que el Gobierno siguió de cerca los movimientos.
El dólar retomó ayer la tendencia alcista y avanzó cinco centavos, a $ 22,33 promedio para la venta, en un inicio de semana en el cual el Banco Central no intervino pero siguió de cerca los movimientos del tipo de cambio.
Según la autoridad monetaria, el billete cerró a $ 21,56 para la punta compradora y $ 22,33 para la vendedora. En los mostradores del Banco Nación el billete verde finalizó a $ 22,30.
En algunas entidades financieras, como el ICBC, fue ofrecido a $ 22,45; mientras en otras como Francés y Supervielle, operó a $ 22,40. En el segmento mayorista cotizó a $ 21,96, lo cual representó un incremento de 16 centavos frente al viernes.
Firme demanda
En medio de un persistente clima de nerviosismo en la city y una firme demanda de divisas, el presidente Mauricio Macri se reunió en Casa Rosada con integrantes del equipo económico y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger (ver página 5).
Las subas en el sector minorista y en el de las grandes operaciones se dieron pese a que la tasa de referencia fue elevada el viernes último en 675 puntos, al 40 por ciento, para intentar frenar la corrida cambiaria que provocó marcadas pérdidas en reservas internacionales desde el 5 de marzo último.
A su vez, fueron registradas a pesar de la vigencia de la disposición del Banco Central respecto de que las entidades financieras deben reducir el tope del patrimonio para la tenencia de moneda extranjera al 10%.
Operadores indicaron que el ajuste monetario en los Estados Unidos y la apreciación del dólar a nivel global impactaron en el valor de las divisas de países emergentes, como la Argentina.
Aclararon, en tanto, que la autoridad monetaria no realizó intervenciones en la plaza financiera y consideraron que hubo un bajo volumen negociado en el segmento de contado que llegó a USD 575,25 millones.
Mientras en los medios internacionales advierten sobre los efectos del avance de tasas para frenar la devaluación del peso y los movimientos de inflación, en el plano local también se perciben críticas.
Economistas alertaron ayer sobre el perjuicio para la economía de mantener una tasa de interés alta por tiempo prolongado, mientras recomendaron impedir que el dólar se retrase frente a la inflación porque debilita aún más la balanza de pagos y agiganta el déficit comercial.
Contra la tasa del 40%
El especialista en macroeconomía Juan Carlos De Pablo precisó que si el Banco Central mantiene la tasa en el 40% podría producirse un "shock devaluatorio e inflacionario".
En tanto, el economista del Cedes Roberto Frenkel aseguró que si el Gobierno insiste en anclar el dólar "otra corrida cambiaria ocurrirá más adelante y con más intensidad".
De Pablo dijo que "si el inversor se queda en pesos, le da el equivalente al 40% anual".
Consultado sobre el tratamiento que el Gobierno le está dando al tema, sostuvo: "No ayuda que aparezca un ministro diciendo una cosa, otro ministro diciendo otra cosa y un Banco Central diciendo que es independiente".
También hizo referencia a la política de endeudamiento que lleva adelante la administración Macri y respondió tajante: "No hay que tomarlo en joda".
Frenkel, por su parte, afirmó que la corrida cambiaria de la semana pasada fue un "llamado de atención para no atrasar el precio del dólar" y explicó que podría perder fuerza con la suba de tasas ordenada por el BCRA.
Para el economista, hubo "un mal manejo del Banco Central del precio del dólar" y consideró que si el tipo de cambio es flotante entonces que "no intervengan y utilicen la tasa de interés".
"El ancla del tipo de cambio le sirve para frenar la inflación, aunque a costa de atrasar su precio. Y así vamos, a los tumbos, atrasando el precio del dólar para conseguir ese objetivo. Y eso es suicida en una economía con un déficit muy importante en la cuenta corriente, que gasta más dólares de los que genera, porque puede terminar en una crisis mucho más grande”, opinó.
Según la autoridad monetaria, el billete cerró a $ 21,56 para la punta compradora y $ 22,33 para la vendedora. En los mostradores del Banco Nación el billete verde finalizó a $ 22,30.
En algunas entidades financieras, como el ICBC, fue ofrecido a $ 22,45; mientras en otras como Francés y Supervielle, operó a $ 22,40. En el segmento mayorista cotizó a $ 21,96, lo cual representó un incremento de 16 centavos frente al viernes.
Firme demanda
En medio de un persistente clima de nerviosismo en la city y una firme demanda de divisas, el presidente Mauricio Macri se reunió en Casa Rosada con integrantes del equipo económico y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger (ver página 5).
Las subas en el sector minorista y en el de las grandes operaciones se dieron pese a que la tasa de referencia fue elevada el viernes último en 675 puntos, al 40 por ciento, para intentar frenar la corrida cambiaria que provocó marcadas pérdidas en reservas internacionales desde el 5 de marzo último.
A su vez, fueron registradas a pesar de la vigencia de la disposición del Banco Central respecto de que las entidades financieras deben reducir el tope del patrimonio para la tenencia de moneda extranjera al 10%.
Operadores indicaron que el ajuste monetario en los Estados Unidos y la apreciación del dólar a nivel global impactaron en el valor de las divisas de países emergentes, como la Argentina.
Aclararon, en tanto, que la autoridad monetaria no realizó intervenciones en la plaza financiera y consideraron que hubo un bajo volumen negociado en el segmento de contado que llegó a USD 575,25 millones.
Mientras en los medios internacionales advierten sobre los efectos del avance de tasas para frenar la devaluación del peso y los movimientos de inflación, en el plano local también se perciben críticas.
Economistas alertaron ayer sobre el perjuicio para la economía de mantener una tasa de interés alta por tiempo prolongado, mientras recomendaron impedir que el dólar se retrase frente a la inflación porque debilita aún más la balanza de pagos y agiganta el déficit comercial.
Contra la tasa del 40%
El especialista en macroeconomía Juan Carlos De Pablo precisó que si el Banco Central mantiene la tasa en el 40% podría producirse un "shock devaluatorio e inflacionario".
En tanto, el economista del Cedes Roberto Frenkel aseguró que si el Gobierno insiste en anclar el dólar "otra corrida cambiaria ocurrirá más adelante y con más intensidad".
De Pablo dijo que "si el inversor se queda en pesos, le da el equivalente al 40% anual".
Consultado sobre el tratamiento que el Gobierno le está dando al tema, sostuvo: "No ayuda que aparezca un ministro diciendo una cosa, otro ministro diciendo otra cosa y un Banco Central diciendo que es independiente".
También hizo referencia a la política de endeudamiento que lleva adelante la administración Macri y respondió tajante: "No hay que tomarlo en joda".
Frenkel, por su parte, afirmó que la corrida cambiaria de la semana pasada fue un "llamado de atención para no atrasar el precio del dólar" y explicó que podría perder fuerza con la suba de tasas ordenada por el BCRA.
Para el economista, hubo "un mal manejo del Banco Central del precio del dólar" y consideró que si el tipo de cambio es flotante entonces que "no intervengan y utilicen la tasa de interés".
"El ancla del tipo de cambio le sirve para frenar la inflación, aunque a costa de atrasar su precio. Y así vamos, a los tumbos, atrasando el precio del dólar para conseguir ese objetivo. Y eso es suicida en una economía con un déficit muy importante en la cuenta corriente, que gasta más dólares de los que genera, porque puede terminar en una crisis mucho más grande”, opinó.