POR JULIETA VARRONI
El dormitorio es un espacio personal e íntimo, que además es fundamental para el descanso, después de una larga jornada. Por ello es importante acertar con los diferentes elementos decorativos que en él intervengan. Gracias a la variedad de materiales e intervenciones decorativas que hoy podemos aplicar, tener un dormitorio de revista es posible. Si buscas renovar el aspecto de tu dormitorio y lograr un estilo diferente, te dejamos algunos consejos para lograrlo.
Un cabecero especial
En un dormitorio siempre hay elementos que se destacan y se convierten en el punto focal del espacio. El cabecero o respaldar de la cama, al igual que la cama propiamente dicha, son uno de esos elementos que se destacan y marcan también el estilo de la habitación en general. La elección del cabecero es una de las decisiones más importantes a la hora de decorar el dormitorio. Un cabecero es un elemento visualmente prominente en la habitación por ende puede agregar personalidad y carácter al dormitorio.
Los cabeceros de grandes dimensiones, son una tendencia, ocupando un lugar importante en la habitación. Los cabeceros de fibras naturales son otra de las tendencias que se ha instalado en los últimos años ya sean de rejilla o con caña de ratán. Otra opción es optar por un estilo de cabecero funcional, en donde podés hacerlo hacer a medida, además de ser único, podrás crear en él, espacio de almacenaje. Los cabeceros con capitoné son un clásico que no pasa de moda.
Fibras naturales
Las fibras son cálidas y ponen un toque artesanal. Apostar por fibras naturales en el dormitorio ayudará a aportar calidez y textura a la decoración. Su aspecto natural ayuda a crear una habitación acogedora y relajante, favoreciendo así un entorno propicio para el descanso y la tranquilidad.
Podrás apostar por las fibras naturales en diversos elementos del dormitorio, como una banqueta, las lámparas de fibras, alfombras, mesas de luz e incluso cestos decorativos.
Ropa de cama y anexos
La ropa de cama es otro de los elementos protagonistas en la habitación, desde los cubrecamas, almohadones, cortinas e incluso alfombras. Al seleccionar la ropa de cama adecuada, se puede transformar por completo el aspecto y la sensación del espacio, agregando estilo, elegancia y personalidad.
Solemos asociar las alfombras a las estaciones más frías, sin embargo, son protagonistas también en la primavera verano, solo debemos saber elegir correctamente el material. Al elegir una alfombra adecuada, se puede agregar calidez, suavidad y textura al espacio, creando una atmósfera acogedora y confortable. La elección de una alfombra también permite jugar con el estilo y la temática decorativa del dormitorio. Es un elemento versátil que puede adaptarse a diferentes estilos y preferencias de decoración.
Rincón de relax
Tu habitación es tu refugio, por eso es importante que aproveches cada rincón o esquina y crear allí un rincón de lectura o de relax que te ayude a desconectarte al final del día. Solo necesitas una butaca, una mesita auxiliar y una lámpara de pie como elementos básicos. Una manera de delimitarlo es la de sumar una alfombra para sectorizarlo.
Iluminación como elemento clave
La luz natural potencia la decoración de tu habitación. Se puede jugar con las ventanas y orientar los muebles para conseguir una mayor iluminación en toda la habitación, y evitar bloquear la entrada de luz.
Los espejos son buenos aliados ya que ayudan a reflejar la luz en la habitación. Las lámparas nos conceden esa luz tenue que ilumina de manera sutil, desde la lampara para la mesa de noche hasta la de techo. Las cortinas, son las encargadas de tamizar la luz y nos proporcionan intimidad. Es importante que potencies la luz natural, ya sea con cortinas o estores en tono neutro.
Para que el dormitorio se sienta más elegante y bonito, importan los detalles. No olvides cuidar la decoración del pie de cama. Y para ello podés incorporar en ese espacio un banco, baúl o un par de banquetas o pufs.

