Río Cuarto
Dos cartas con una misma destinataria, la Justicia
Sergio Medina lleva 8 meses preso y sus familiares proclaman su inocencia. Silvio “Diablito” Robledo se quitó la vida hace ocho 8 años dentro de la cárcel de Río Cuarto, luego de sufrir una golpiza. Ambos casos esperan una decisión judicial
“Fue abandonado por la cárcel y las pruebas estaban”
Esta semana se cumplieron 8 años de la noticia que conmovió a toda la población carcelaria: el suicidio de Silvio “Diablito” Robledo.
El caso tuvo juicio, pero no castigo porque se determinó que ni el jefe de seguridad ni el médico del Servicio Penitenciario número 6 tuvieron directa relación con el triste desenlace. La familia de “Diablito” siempre sostuvo lo contrario y, pocas semanas atrás, una jueza civil obligó a la Provincia a indemnizarlos porque, a criterio de ese juzgado, hubo responsabilidad de la penitenciaría.
Enrique Robledo, la cara visible del reclamo por justicia, tomó ese fallo como un aliciente para no bajar los brazos: lo que él y el resto de la familia esperan ahora es que haya una condena penal del máximo tribunal de Justicia de la Provincia.
“A 8 años de su fallecimiento estoy en pie y con mucha fuerza para seguir buscando justicia”, escribió Robledo, en una carta abierta que envió a PUNTAL.
“Ya que en Río Cuarto para el juez Andruet fue todo una mentira y una mala investigación, la familia sigue teniendo la esperanza en el Tribunal Superior de Justicia”.
El recurso de casación que presentó la querella en contra del fallo que absolvió a Carbone y Pelice va camino a los tres años. Fue presentado en octubre de 2015 y aún espera respuesta.
Para el hermano del interno, en el expediente quedaron probados las irregularidades y los malos manejos del servicio penitenciario. “Hubo una falta de criterio para tratar a los presos en situaciones de adicción, de alteración psicológica y abstinencia de drogas, que son la mayoría. Silvio fue abandonado por la cárcel y las pruebas estaban”, recalcó.
Para conocer el estado del expediente, Enrique Robledo estuvo la semana pasada en la sede del TSJ, en Córdoba capital, donde le dijeron que la controvertida causa ya se encuentra en la última instancia.
“Río Cuarto es la ciudad de los baches y de los perejiles”
“A 8 meses desde que cometieron la mayor de las injusticias, privarte de tu libertad, Sergio Medina, te queremos libre ya”, así comienza la carta que Anahí Caggiano, sobrina del detenido, escribió en nombre de los familiares y amigos de Medina que reclaman su liberación.
La situación del albañil de Las Albahacas acusado de dar muerte a Claudia Muñoz el 9 de mayo de 2017 tuvo idas y vueltas.
Su presencia ese día en los alrededores del comercio de calle San Martín al 2000, donde Muñoz fue hallada apuñalada, unida a otros indicios, lo colocó en el centro de las sospechas, pero sus allegados sostienen que es un nuevo perejil de la Justicia local. “Se te acusó sin pruebas, sin una investigacion coherente. Perdiste no sólo tu libertad injustamente, sino también los últimos momentos junto a tu padre. Sabés que vamos a seguir luchando por tu libertad y porque se sepa la verdad, y aunque no nos corresponda, si es necesario y posible trataremos de llegar a encontrar al verdadero autor o autora de este crimen”, señala la carta.
Sobre la escasa concurrencia en las marchas, el mensaje señala que “a la sociedad no le pedimos que luche por nosotros, pedimos que luche por sus familias, amigos y conocidos. En este caso queda comprobado que la justicia en esta ciudad no existe, no sólo porque no llevan bien las investigaciones, sino porque culpan a inocentes y dejan a los culpables libres. Hoy nos tocó a nosotros”.
Los familiares del detenido creen que “es más que obvio que ocultan al verdadero culpable. Río Cuarto se convirtió no sólo en la ciudad de los baches sino también en la de los perejiles”.
A.F.
A.F.
Esta semana se cumplieron 8 años de la noticia que conmovió a toda la población carcelaria: el suicidio de Silvio “Diablito” Robledo.
El caso tuvo juicio, pero no castigo porque se determinó que ni el jefe de seguridad ni el médico del Servicio Penitenciario número 6 tuvieron directa relación con el triste desenlace. La familia de “Diablito” siempre sostuvo lo contrario y, pocas semanas atrás, una jueza civil obligó a la Provincia a indemnizarlos porque, a criterio de ese juzgado, hubo responsabilidad de la penitenciaría.
Enrique Robledo, la cara visible del reclamo por justicia, tomó ese fallo como un aliciente para no bajar los brazos: lo que él y el resto de la familia esperan ahora es que haya una condena penal del máximo tribunal de Justicia de la Provincia.
“A 8 años de su fallecimiento estoy en pie y con mucha fuerza para seguir buscando justicia”, escribió Robledo, en una carta abierta que envió a PUNTAL.
“Ya que en Río Cuarto para el juez Andruet fue todo una mentira y una mala investigación, la familia sigue teniendo la esperanza en el Tribunal Superior de Justicia”.
El recurso de casación que presentó la querella en contra del fallo que absolvió a Carbone y Pelice va camino a los tres años. Fue presentado en octubre de 2015 y aún espera respuesta.
Para el hermano del interno, en el expediente quedaron probados las irregularidades y los malos manejos del servicio penitenciario. “Hubo una falta de criterio para tratar a los presos en situaciones de adicción, de alteración psicológica y abstinencia de drogas, que son la mayoría. Silvio fue abandonado por la cárcel y las pruebas estaban”, recalcó.
Para conocer el estado del expediente, Enrique Robledo estuvo la semana pasada en la sede del TSJ, en Córdoba capital, donde le dijeron que la controvertida causa ya se encuentra en la última instancia.
“Río Cuarto es la ciudad de los baches y de los perejiles”
“A 8 meses desde que cometieron la mayor de las injusticias, privarte de tu libertad, Sergio Medina, te queremos libre ya”, así comienza la carta que Anahí Caggiano, sobrina del detenido, escribió en nombre de los familiares y amigos de Medina que reclaman su liberación.
La situación del albañil de Las Albahacas acusado de dar muerte a Claudia Muñoz el 9 de mayo de 2017 tuvo idas y vueltas.
Su presencia ese día en los alrededores del comercio de calle San Martín al 2000, donde Muñoz fue hallada apuñalada, unida a otros indicios, lo colocó en el centro de las sospechas, pero sus allegados sostienen que es un nuevo perejil de la Justicia local. “Se te acusó sin pruebas, sin una investigacion coherente. Perdiste no sólo tu libertad injustamente, sino también los últimos momentos junto a tu padre. Sabés que vamos a seguir luchando por tu libertad y porque se sepa la verdad, y aunque no nos corresponda, si es necesario y posible trataremos de llegar a encontrar al verdadero autor o autora de este crimen”, señala la carta.
Sobre la escasa concurrencia en las marchas, el mensaje señala que “a la sociedad no le pedimos que luche por nosotros, pedimos que luche por sus familias, amigos y conocidos. En este caso queda comprobado que la justicia en esta ciudad no existe, no sólo porque no llevan bien las investigaciones, sino porque culpan a inocentes y dejan a los culpables libres. Hoy nos tocó a nosotros”.
Los familiares del detenido creen que “es más que obvio que ocultan al verdadero culpable. Río Cuarto se convirtió no sólo en la ciudad de los baches sino también en la de los perejiles”.
A.F.
A.F.
