Un dramaturgo riocuartense, reconocido en Buenos Aires
Sebastián Suñé nació en la ciudad de Río Cuarto, tiene 42 años, es actor y autor teatral.
Su infancia transcurrió hasta los 10 años en Achiras y nuevamente con su familia volvió a la ciudad.
Suñé tomó clases de piano en el Conservatorio Julián Aguirre y también en la Escuela de Bellas Artes hasta que conoció el teatro y descubrió su pasión junto a la profesora Analía Vincenti.
Su familia materna está ligada a la fisíca, a la química y a la matemática, por lo que Suñé empezó a estudiar Licenciatura en Química mientras participaba de la obra Antigona Vélez.
“Mi mamá me preguntó qué era lo que más me gustaba y yo le dije que me gustaba el teatro, pedí permiso a mis papás y, por suerte, me apoyaron desde el minuto uno”, remarcó el actor y emprendió viaje a Capital Federal para estudiar actuación en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático.
“Fue muy fuerte llegar a Buenos Aires, era una competencia, aunque suena feo decirlo, tenías que ganarte ese lugar, era un privilegio”, dijo Suñé, quien egresó como técnico en Actuación y ganó la beca Familia Podestá, la cual le permitió trabajar en el Teatro San Martín en la Capital Federal.
A su vez, es magíster en Creación Literaria por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
Hace más de 11 años empezó a escribir luego de quedarse sin trabajo como actor.
“Mi energía iba más para la escritura, me siento pleno creando el mundo y los personajes”, precisó Suñé y recordó que él en su infancia en vez de dormir la siesta imaginaba mundos y los escribía en su cuaderno.
El riocuartense ha sido parte de más de cuarenta obras teatrales desempeñándose como autor, actor y director, como así también realizó comerciales, publicidades y apariciones en la televisión.
El riocuartense destacó que hacer arte para él es su manera de habitar el mundo.
“Si por x razón el mundo se terminara, mis últimas imágenes serían ligadas al teatro y a los libros. Aprendí más de la vida en el teatro, leyendo y escribiendo que la vida misma”, expresó y agregó que quiere aportar algo desde lo cultural, poder crear y poder trabajar de lo que le apasiona.
“Hacer obras de teatro es un oficio que elijo, prefiero esa vocación y vivir de esto en este mundo”, hizo hicapié el actor.
Una obra para mí
Suñé comentó que el trabajo “Una obra para mí” nació luego de ver “Dolor y gloria” de Almodóvar, quien es uno de sus cineastas favoritos.
“Salí del cine totalmente conmovido, llegué a casa, abrí la computadora y me puse a escribir sin rumbo, lo cual no estoy acostumbrado”, comentó Suñé refiriéndose a su metodología de escritura, la misma es bastante ordenada y paulatina y agregó: “Fue un fluir de conciencia y escribí hojas y hojas. Cerré el archivo y lo dejé ahí”.
Un tiempo después, volvió a abrir el documento y manifestó que eso podría ser una obra, que tiene hechos de su bibiografía y del actor Francisco Bertín.
Acerca de la misma, el autor sintetizó que hay un actor denominado “Yo”, que es dramaturgo y trabaja mucho por encargo y es convocado para un festival para escribir un videograma y debe tomar un hecho contundente de su realidad donde incluye a un “Él”, quien es su novio.
En diálogo con Puntal, el actor comentó que, al principio no iba a actuar él pero luego de leer los guiones, con el elenco se decidió que debía protagonizarla.
Una obra para mí logra el desempeño de autor, actor y co-director de él, lo cual fue un gran desafío.
Frente a la inspiración de cómo logra escribir sus obras, Suñé apuntó a una frase de José Saramago:“Escribir es 10% inspiración, 90% transpiración, y es exactamente lo que me sucede” y sumó que muchas veces escribir es reescribir y un largo proceso de borradores.
“La inspiración puede venir de tantos lugares impensados pero es un instante y lo otro es trabajo”, apuntó el riocuartense refiriéndose a que escribir puede llevar semanas, meses e incluso años para poder encontrar el punto exacto de la obra de teatro.
A su vez, adelantó que su novela “Bonita Luxemburgo” próximamente será publicada en España; actualmente actúa en la obra Consentimiento en el Teatro Maipo, escrita por la inglesa Nina Raine con la producción de Carla Calabrese y Mela Lenoir.
El reconocimiento a su obra
El riocuartense obtuvo el premio Trinidad Guevara por la obra: “Una obra para mí” como mejor autor y apuntó que es su primer reconocimiento frente a su labor teatral en la Capital Federal.
“Lo recibí con mucho cariño y con mucha sorpresa, me pone muy feliz que sea por la autoría de la obra” , dijo Suñé y agregó que este trabajo tiene algo particular: es la primera vez que logra una forma más libre de narrar.
“Tiene una estructura más novedosa y que obtenga un reconocimiento es una locura, pensar que en la Capital Federal hay más de cincuenta obras independientes y que se detengan en el trabajo de uno, es un gran logro”, explicó el ganador, que manifestó una gran satifaccción frente a su obra y sumó que, luego de este premio, la convocatoria fue mayor y que además le abrió nuevas puertas de trabajo.
“Fue un lindo mimo que me dio la convicción de que la escritura es lo que me apasiona y puedo ser yo”, finalizó Suñé al recordar todo el camino recorrido en la Capital Federal con su gran amor: el teatro.