La división Drogas Peligrosas de la Policía de Salta encabezó un procedimiento de magnitud contra el narcotráfico en ruta 50, proximidades de Pichanal, donde controló a dos camionetas que trasladaban 140 kilos de cocaína de máxima pureza.
En el procedimiento fueron detenidas cuatro personas de nacionalidad boliviana, dos mujeres y dos hombres, que a la vez tendrían familiares residiendo en las provincias de Córdoba y San Luis.
Los detenidos son familiares entre sí y se investiga por estas horas a los demás integrantes de un supuesto clan del narcotráfico con ramificaciones en distintas provincias argentinas, entre ellas, las dos antes mencionadas.
De la información suministrada oficialmente se desprende que los vehículos utilizados para burlar los controles se trata de dos camionetas Renault Oroch, de color gris y rojo.
Ambos vehículos habían sido acondicionados en la parte de la caja con un doble fondo que camuflaron con la cobertura plástica de la caja.
Según precisa el diario salteño El Tribuno, en una de las camionetas había 65 panes de cocaína mientras que en la otra se encontraron 75, haciendo un total de 140 kilos de cocaína.
Intervino el juez federal de Tartagal, que dispuso el secuestro de la mercancía, los vehículos y la detención de las cuatro personas.
En el interior de los vehículos se enconrtaron, además, 20.000 pesos en efectivo en uno de ellos y 22.000 en el otro.
Se piensa que era el dinero que los propietarios del embarque les asignaron a los conductores y sus acompañantes para el viaje a los respectivos puntos de destino.
Además, en la caja de cada vehículo habían acondicionado bultos con mercadería de importación adquiridas en la localidad boliviana de Bermejo.
Es decir cubrieron el transporte de la cocaína con la mercancías de importación (calzado y prendas de vestir).
Como en otros casos, los narcobagayeros viajaban junto a sus hijos menores de edad, en este caso las dos parejas llevaban dos niños de compañía como para despejar sospechas.
Los vehículos en los que se transportaba la droga no son propiedad de los detenidos, sino de una tercera persona que fue quien autorizó su uso.
Este eslabón está siendo rastreado por las fuerzas provinciales y federales.
La modalidad del uso de menores y familias completas para traficar se afirma una vez más en los operativos contra el narcotráfico.
Al ser detenidos los mayores, los niños fueron alojados provisoriamente en un hogar destinado para tal fin a la espera de que familiares que pudieran hacerse cargo de los mismos.
Nervios
Un informe de la fuerza indica que los narcotraficantes ya estaban en el país prácticamente, pero que la agudeza del control y el nerviosismo de los traficantes fue lo que desencadenó la caída de uno al principio y minutos después del segundo cargamento en iguales condiciones.
El operativo de Drogas Peligrosas marca un nuevo récord en cantidad de droga secuestrada por la fuerza.
Los detenidos son familiares entre sí y se investiga por estas horas a los demás integrantes de un supuesto clan del narcotráfico con ramificaciones en distintas provincias argentinas, entre ellas, las dos antes mencionadas.
De la información suministrada oficialmente se desprende que los vehículos utilizados para burlar los controles se trata de dos camionetas Renault Oroch, de color gris y rojo.
Ambos vehículos habían sido acondicionados en la parte de la caja con un doble fondo que camuflaron con la cobertura plástica de la caja.
Según precisa el diario salteño El Tribuno, en una de las camionetas había 65 panes de cocaína mientras que en la otra se encontraron 75, haciendo un total de 140 kilos de cocaína.
Intervino el juez federal de Tartagal, que dispuso el secuestro de la mercancía, los vehículos y la detención de las cuatro personas.
En el interior de los vehículos se enconrtaron, además, 20.000 pesos en efectivo en uno de ellos y 22.000 en el otro.
Se piensa que era el dinero que los propietarios del embarque les asignaron a los conductores y sus acompañantes para el viaje a los respectivos puntos de destino.
Además, en la caja de cada vehículo habían acondicionado bultos con mercadería de importación adquiridas en la localidad boliviana de Bermejo.
Es decir cubrieron el transporte de la cocaína con la mercancías de importación (calzado y prendas de vestir).
Como en otros casos, los narcobagayeros viajaban junto a sus hijos menores de edad, en este caso las dos parejas llevaban dos niños de compañía como para despejar sospechas.
Los vehículos en los que se transportaba la droga no son propiedad de los detenidos, sino de una tercera persona que fue quien autorizó su uso.
Este eslabón está siendo rastreado por las fuerzas provinciales y federales.
La modalidad del uso de menores y familias completas para traficar se afirma una vez más en los operativos contra el narcotráfico.
Al ser detenidos los mayores, los niños fueron alojados provisoriamente en un hogar destinado para tal fin a la espera de que familiares que pudieran hacerse cargo de los mismos.
Nervios
Un informe de la fuerza indica que los narcotraficantes ya estaban en el país prácticamente, pero que la agudeza del control y el nerviosismo de los traficantes fue lo que desencadenó la caída de uno al principio y minutos después del segundo cargamento en iguales condiciones.
El operativo de Drogas Peligrosas marca un nuevo récord en cantidad de droga secuestrada por la fuerza.

