El jefe del Departamento FPA, Sebastián Pedraza, explicó cómo fue el procedimiento y qué implica esta detección inédita. “Montamos operativos dentro y fuera del establecimiento. Tenemos personal de civil para evitar el consumo y comercialización, y usamos perros adiestrados para detectar drogas. Lo que sorprendió esta vez fue la presencia de caramelos con dimetoxianfetamina, una sustancia que nunca se había secuestrado en Córdoba”, señaló.
Pedrazza agregó que la principal preocupación no es sólo la presencia de esta droga, sino su formato. “La apariencia es la de una golosina. Eso hace que pase desapercibida, pero además que se consuma más cantidad. Como el efecto tarda entre 30 minutos y una hora, muchos piensan que no funciona y toman otra. Así se potencia el riesgo de intoxicación grave”, advirtió.
La fiesta donde se produjo el hallazgo no era un evento menor. Asistieron cientos de jóvenes y se desarrolló con una temperatura elevada, condiciones que agravan los efectos de sustancias como la dimetoxianfetamina, que acelera el ritmo cardíaco y puede causar deshidratación. “El calor, la falta de hidratación y el consumo de estas drogas pueden llevar a una descompensación grave. Es muy peligrosa”, alertó el funcionario.
Las muestras de los “caramelos locos”, como ya comenzaron a llamarlos, fueron enviadas al laboratorio de la Policía Judicial para determinar su composición exacta. “Al ser de fabricación clandestina, siempre hay mezclas. Se supone que esta droga tiene cinco años de existencia y fue detectada primero en fiestas electrónicas en Europa. Por la presentación prolija y sofisticada, sospechamos que podría haber sido traída del exterior por alguien que luego la comercializó acá”, indicó Pedraa.
La doctora Nilda Gait (MP 13283), jefa del Departamento de Salud Ambiental del Ministerio de Salud de la Provincia y especialista en toxicología, advirtió sobre los riesgos clínicos de esta droga. “La dimetoxianfetamina es un psicoestimulante que altera las funciones psíquicas. Puede producir desde insomnio y cefaleas hasta arritmias, convulsiones, hipertermia y paro cardiorrespiratorio. Es de fabricación ilícita y no hay antídoto. Si se intoxica una persona, se hace lavado gástrico y se administra carbón activado, pero no siempre alcanza”, explicó.
Gait también alertó sobre el riesgo que representa este tipo de droga para menores de edad. “Una sola de estas gomitas puede ser fatal para un niño. Por su apariencia, puede ser confundida con un dulce común y ser consumida accidentalmente. Es un peligro real”, afirmó.
Por su parte, la doctora Andrea Vilkelis (MP 25971/6), jefa de Toxicología del Hospital de Urgencias Municipal, explicó que aunque esta sustancia no es completamente nueva, ahora se ha hecho visible por su reciente detección en Córdoba. “Es un derivado anfetamínico con efecto alucinógeno. Esta droga ya circulaba en fiestas electrónicas, pero no se notaba tanto. Ahora aparece en formatos que pasan desapercibidos, como caramelos”, dijo Vilkelis. Además, señaló que los efectos pueden ser severos: “Genera hipertensión, taquicardia, riesgo de rabdomiólisis, edema cerebral, convulsiones y muerte. Su potencia es mayor que la del éxtasis, por lo que los riesgos empeoran si se mezcla con alcohol u otras sustancias”. La médica agregó que la sustancia eleva rápidamente la temperatura corporal, provocando fiebre y sed intensa, y advirtió que en ambientes festivos la combinación de alcohol y calor puede agravar la deshidratación y sus consecuencias.
El operativo, que derivó en el secuestro de varias drogas, entre ellas tussi, popper, marihuana y pastillas de éxtasis, incluyó 45 procedimientos positivos. Según la FPA, los operativos en eventos masivos incluyen patrullajes previos, inspecciones en sectores clave del predio y vigilancia encubierta durante el desarrollo del espectáculo. “El ingreso está controlado por la Policía Provincial con cacheos. Pero lo más importante es detectar lo que se consume en los alrededores. Como el efecto no es inmediato, muchos lo hacen antes de entrar”, describió Pedraza.
Por el momento, no hay registros de secuestros similares en otras localidades de la provincia ni en otros puntos del país. La investigación continúa con el objetivo de identificar a quien trajo o fabricó la droga y cómo se introdujo en el evento.
El caso abre una nueva etapa en la lucha contra el narcotráfico de diseño en Argentina. Ya no se trata sólo de pastillas o polvos. Las drogas ahora vienen en formas cada vez más atractivas y disimuladas, pero no por eso menos peligrosas.