El momento de mayor intensidad se produjo a la 1:12 del viernes, cuando cerca del 93% del disco lunar quedó dentro de la sombra terrestre. La etapa más llamativa del espectáculo se concentró entre la medianoche y las 2 de la madrugada. La fase parcial comenzó a las 00:12 y se extendió hasta las 02:13, según los datos del Observatorio Astronómico de Córdoba.
El fenómeno completo tuvo una duración considerable: la fase penumbral arrancó a las 22:24 del jueves, la etapa parcial se inició cerca de las 23:33, y el eclipse concluyó aproximadamente a las 4:01 del viernes.
Por qué la Luna se vuelve roja
El efecto conocido popularmente como "Luna de Sangre" o "Luna Roja" se produce cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre el satélite. Parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre, que dispersa las tonalidades azules y deja pasar principalmente los colores rojos y anaranjados, que son los que llegan a la superficie lunar y le dan esa apariencia característica.
A diferencia de un eclipse solar, no fue necesario ningún tipo de protección especial para observarlo. Pudo seguirse a simple vista, aunque telescopios y binoculares permitieron apreciar con más detalle el límite entre las zonas iluminadas y las oscuras. También fue posible intentar fotografiarlo con un celular apoyado sobre un trípode.
El último de 2026, el próximo en febrero
Se trató del segundo y último eclipse lunar del año. El anterior había ocurrido el 3 de marzo y fue total. El próximo está previsto para el 20 de febrero de 2027 y será de tipo penumbral.