El riesgo país está en su menor nivel en más de cinco años: 1.044
El índice bajó 5,8 por ciento y se posicionó en un punto no visto desde 2019. Mejoran las posibilidades de que la Argentina pueda obtener crédito internacional a tasas razonables
El riesgo país cayó ayer a 1.044 puntos y se encamina a la zona de las 1.000 unidades, lo que permite mejorar las chances de que la Argentina salga a buscar deuda.
Tras haber coqueteado con los 1.500 puntos semanas atrás, este indicador elaborado por JP Morgan inició un descenso sostenido en paralelo al alza en las cotizaciones de los bonos de la deuda.
El índice cayó 5,8%, a un nivel no visto desde 2019.
Así, la renta fija sobrana en dólares continúa el rally alcista y extiende ganancias de hasta casi 16% en lo que va de octubre.
El riesgo país está tocando así su menor nivel en más de 5 años. Especialistas estiman que en caso de seguir su senda descendente y llegar a la zona de los 700 puntos, le permitiría a la Argentina acceder al crédito internacional a tasas razonables.
“El blanqueo influye sin dudas, pero la firmeza del Gobierno en la defensa del equilibrio fiscal es una señal clave. Le sumaría el efecto positivo de la baja de tasas en Estados Unidos, que favorece a los emergentes en general. Mientras que la menor inflación en septiembre, después de la suba de agosto, también es una noticia positiva”, enumeró María Castiglioni, directora de C&T Asesores Económicos, como algunas de las razones que ayudaron a bajar el indicador.
Actualmente, el riesgo país se ubica en el valor más bajo desde el viernes 9 de agosto de 2019, cuando el índice se ubicó en 872 puntos básicos. Ese fin de semana se realizaron las elecciones Paso y Alberto Fernández sorprendió en los comicios con un 48,1% de los votos y derrotó a Mauricio Macri, quien entonces buscaba la reelección. Al día siguiente, el indicador voló hasta los 1.467 puntos básicos y nunca bajó de las cifras actuales.
“Si bien todavía falta camino por recorrer, se acerca la posibilidad de que la Argentina pueda regresar a los mercados de capitales globales. La última experiencia de retorno al mercado fue bajo la presidencia de Mauricio Macri, en 2016. Si bien las condiciones internacionales y locales eran diferentes, la Argentina colocó bonos a 3, 5, 10 y 20 años por US$ 16.400 millones a una tasa efectiva anual (TEA) promedio ponderada de 7,20%”, recordó Adrián Yarde Buller, chief economist & strategist de Facimex Valores.
Para el analista, las proyecciones de rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense sugieren que para volver al mercado internacional en julio de 2025, con una TEA menor al 10%, los bonos argentinos tendrían que tener una brecha de 656 puntos básicos (a cinco años) y 633 puntos básicos (a 10 años). Es decir, implicaría una compresión del riesgo país de 400 puntos básicos respecto de los valores actuales. “Es un objetivo alcanzable en la medida en que el equipo económico sostenga el equilibrio fiscal, acumule reservas netas y avance con la flexibilización de los controles cambiarios”, completó.
El vínculo con los bonos
El riesgo país tiene una correlación directa con los bonos soberanos, ya que el indicador mide la diferencia que pagan los bonos del Tesoro de Estados Unidos (considerados los activos más seguros del mundo) frente al resto de los países. Cuando un país es más riesgoso, tiene que pagar más sobretasa. Ayer, los Bonares subieron 2,16% (AL30D) y los Globales, treparon hasta 1,96% (GD35D).
Para los analistas de Portfolio Personal de Inversiones (PPI), hubo al menos media docena de factores que impulsaron la deuda argentina. Entre ellos, mencionaron el “éxito” del blanqueo de capitales -el dinero se puede utilizar para comprar bonos u otros activos financieros sin pagar la penalidad del 5%-, la calma de los dólares financieros, la buena racha de compra de reservas del Banco Central, un mayor diálogo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), rumores de un repo (préstamo de los bancos) y el apoyo para el veto de la ley de financiamiento universitario, que restó al Gobierno un factor negativo en su búsqueda por mantener el equilibrio fiscal este año.
Por otro lado, en la Bolsa porteña, el índice S&P Merval subió 0,7% y cotizó en 1.816.250 unidades. Al ajustar este valor por el dólar contado con liquidación, se posicionó por encima de US$1539 (+0,9%), el nivel más alto desde 2018.
Las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR) presentaron variaciones dispares. Por un lado, se destacaron durante la rueda los papeles de Banco Supervielle (+3,6%), Telecom Argentina (+3,5%) e YFP (+1,9%). Por el otro, cayeron Tenaris (-2,9%), Ternium (-2,8%) y Corporación América (-2,2%).
El dólar blue subió a $ 1.225, la mayor trepada desde mayo
Impulsado por una fuerte demanda, el dólar paralelo subió ayer a $1.195 para la compra y $1.225 para la venta.
El alza, de 45 pesos, fue la mayor suba diaria desde el 21 de mayo último, cuando había aumentado $50.
El spread con el mayorista avanzó al 26%, máximos en diez jornadas y la brecha con el MEP fue la mayor desde el 30 de julio, ubicándose en 8,4%.
En septiembre, el dólar blue cayó $70 (-5,4%) frente al cierre de agosto y cerró el segundo mes consecutivo con bajas a partir de un exceso de oferta de divisas como consecuencia del blanqueo de capitales.
En el mercado oficial de cambios, el dólar mayorista avanzó $1 por unidad, a $981.
En tanto, el dólar MEP cotizó a $1.134,84, por lo que la brecha con el oficial se ubicó en el 15,9%.
Por su parte, el dólar contado con liquidación operó a $1.177,07 y el spread con el oficial alcanzó el 20,2%.
El dólar tarjeta o turista y el dólar ahorro (o solidario) se ofrecieron a $1.596,00, y el cripto cotizó a $1.185.
Fuerte retroceso de las reservas
En tanto, a pesar de que realizó otra compra de divisas al intervenir en el mercado cambiario, las reservas internacionales del Banco Central cayeron ayer con fuerza.
La autoridad monetaria cerró su participación en el mercado oficial de cambios con un saldo positivo de US$ 11 millones.
Pero las reservas brutas internacionales se hundieron US$ 427 millones.
Quedaron en US$ 28.272 millones, el nivel más bajo de las últimas diez ruedas hábiles.
La caída se debió a un fuerte pago de deuda al Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Pero también influyeron las caídas en las cotizaciones de monedas.