Tranquera Abierta | Economía

¿Puede cambiar algo la llegada de Trump a la Casa Blanca?

Lo que Trump esté “cocinando” en materia económica será clave para los granos.

 

¿Qué cabe esperar en los mercados agrícolas de la mano de la asunción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump el próximo 20 de enero?

Antes de intentar despejar esa incógnita, lo cierto es que uno de los principales factores que impactó en las perspectivas sobre la dinámica comercial de los mercados agrícolas fue la victoria del republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales estadounidenses a principios de noviembre pasado.

Desde su campaña electoral y, también, después de su victoria, Trump ha anunciado la imposición de nuevos aranceles a las importaciones estadounidenses, con mayores alícuotas para China, Canadá y México, sus principales socios comerciales y con particular importancia como demandantes de la producción agrícola estadounidense. Esto dejaba prever el recrudecimiento de la “Guerra Comercial” que la nación americana mantuvo con el gigante asiático en su primer mandato, ya que China podría aplicar aranceles de represalia sobre los productos agrícolas estadounidenses.

Esto es parte de las conclusiones elaboradas del último informe económico de mercados realizado por la Bolsa de Comercio de Rosario.

La apreciación del dólar que se ha dado en los últimos meses de la mano de la victoria de Trump genera presión sobre los granos en el mercado de Chicago.

A partir de lo anterior, y aprovechando la oportunidad que brindaban los menores precios de la soja y el maíz en Chicago desde mediados de octubre, se desató una fuerte ola de ventas de exportación de los suministros estadounidenses a medida que sus principales socios comerciales buscaban asegurarse el grano antes de la asunción de Trump.

¿Y los biocombustibles?

En caso de efectivamente recrudecerse las tensiones comerciales entre EE. UU. y China u otros países, proveedores alternativos de granos (principalmente Brasil) podrían beneficiarse de una mayor demanda por sus granos. De todos modos, una luz de alerta será la marcha de la política de biocombustibles en Estados Unidos, ya que no está claro el impulso que quiera darse en la materia a mediano y largo plazo. Esto tendrá un efecto sobre la cotización de los aceites vegetales, incluido el de la soja a mediano plazo.

Simultáneamente, la apreciación del dólar que se ha dado en los últimos meses de la mano de la victoria de Trump como resultado de la expectativa de un aumento en las tasas de interés de referencia genera presión sobre los granos en el mercado de Chicago, ya que encarece los suministros de aquel país con relación a otros orígenes. Esto podría aumentar la demanda de granos en los países cuyas monedas se debiliten.