Pagos indebidos en el Edecom: “Se trata de la acción de un delincuente común”
Lo manifestó el fiscal municipal, Julián Oberti. Descartó que haya existido una maniobra organizada o intencionalidad de parte del directorio. “Fue una acción delictiva corriente”, declaró el funcionario. Aunque reconoció que el sistema administrativo del ente es desprolijo. El monto cobrado fue $ 140 mil.
El gobierno municipal salió a asegurar que el caso de los cheques que se pagaron indebidamente en el Edecom no se trató de una maniobra organizada sino de la acción de un “delincuente común”, de una persona que aprovechó las desprolijidades administrativas del ente para cobrar esos valores.
Las sospechas se concentran en una única persona, empleada del ente, aunque a la vez se está investigando la posibilidad de que haya habido algún tipo de complicidad. El fiscal municipal, Julián Oberti, dio precisiones sobre la investigación y señaló que, por ahora, la situación que derivó en el cobro indebido de 140 mil pesos “se trató más de una cuestión delictiva típica y generada, a lo mejor, en algún relajo en los controles”.
En el ente de control se detectó que se habían cobrado cheques sin el respaldo de las órdenes de pago correspondientes. Esos valores salieron emitidos al portador, es decir sin destinatario, y fueron cambiados por dinero a pesar de que no existían los respaldos correspondientes, es decir órdenes de pago o facturas.
Ayer, el fiscal municipal le dio la razón a la oposición en cuanto al monto: no se acreditaron cobros por 60 mil pesos, como era la versión inicial, sino por 140 mil. Aunque no se descarta que haya más.
En una entrevista con el programa Entre Líneas, que se emite los jueves a las 21.30 por Somos Río Cuarto y Canal Quatro, el funcionario indicó: “Hasta el sábado, cuando hicimos la denuncia, teníamos la certeza, por los informes oficiales del banco, de que había tres cheques presentados al cobro. Ese primer informe, que recibimos el viernes a la noche, hablaba de un monto de 60 mil pesos. Pero en las últimas horas se pudo corroborar, siguiendo la investigación, luego de conciliar las chequeras y cotejar los espacios que había en los respectivos casilleros, logramos detectar que había 9 cheques más que faltaban, que no tenían una imputación y, efectivamente, el banco confirmó que cuatro cheques más habían sido efectivizados, lo que hace un total de 140 mil pesos, que es lo que plantea la oposición”.
Oberti indicó que sabían que iba a haber más de 3 cheques pero que fueron manejándose con información certificada. “Pueden existir más. Sabemos que cinco cheques más estaban dando vueltas; por lo tanto, ampliamos la denuncia para frenar el pago de esos cheques. Ya se le comunicó al banco”, planteó el fiscal.
En la presentación judicial, el Municipio también planteó la existencia de falsificación de firmas. “De los cheques que aparecieron en las últimas horas, en cuatro de ellos a simple vista la firma difiere con la que está registrada en el banco. Pablo Pellegrini, titular del Edecom, sostiene que no es su firma. Pero todo es materia de investigación porque, más allá de lo que diga Pellegrini, el sello está y de otro director también”, dijo.
Oberti explicó el funcionamiento de la caja chica del Edecom. “Desde hace mucho tiempo se hace la misma operatoria para el fondo fijo. No se cambió nada. Tal vez puede haber habido algún error de no haber implementado ningún tipo de sistema online. Seguramente, lo que venía mal barajado era precisamente el sistema por el cual se hacen los pagos a proveedores con sumas que no son considerables -estamos hablando de 300, 500 o 1.000 pesos-. Funciona así: se presentan varias facturas, se abrochan a la orden de pago, se hace el cheque por la suma total de esas facturas y un empleado va y cobra ese cheque. Con ese dinero se va pagando en efectivo a los proveedores que tienen pequeños montos”, dijo el fiscal.
Y adelantó que, por los elementos que existen hasta ahora, se trató de una irregularidad individual. “A esta altura, estimo que se trata más de una cuestión de un delincuente común que ha aprovechado la situación. No se trata más que de una acción delictiva típica y generada a lo mejor por algún relajo en los controles. Esto no implica justificar una falla en el sistema interno. Pero sí lo digo porque se habló de administración fraudulenta, de una intencionalidad dolosa de parte de algún director o que se generó adrede para captar fondos oscuros para financiar la política. Descarto total y absolutamente esa posbilidad y la investigación va a dilucidarlo. Se trata de una cuestión delictiva común y corriente”, indicó Oberti.
Las sospechas se concentran en una única persona, empleada del ente, aunque a la vez se está investigando la posibilidad de que haya habido algún tipo de complicidad. El fiscal municipal, Julián Oberti, dio precisiones sobre la investigación y señaló que, por ahora, la situación que derivó en el cobro indebido de 140 mil pesos “se trató más de una cuestión delictiva típica y generada, a lo mejor, en algún relajo en los controles”.
En el ente de control se detectó que se habían cobrado cheques sin el respaldo de las órdenes de pago correspondientes. Esos valores salieron emitidos al portador, es decir sin destinatario, y fueron cambiados por dinero a pesar de que no existían los respaldos correspondientes, es decir órdenes de pago o facturas.
Ayer, el fiscal municipal le dio la razón a la oposición en cuanto al monto: no se acreditaron cobros por 60 mil pesos, como era la versión inicial, sino por 140 mil. Aunque no se descarta que haya más.
En una entrevista con el programa Entre Líneas, que se emite los jueves a las 21.30 por Somos Río Cuarto y Canal Quatro, el funcionario indicó: “Hasta el sábado, cuando hicimos la denuncia, teníamos la certeza, por los informes oficiales del banco, de que había tres cheques presentados al cobro. Ese primer informe, que recibimos el viernes a la noche, hablaba de un monto de 60 mil pesos. Pero en las últimas horas se pudo corroborar, siguiendo la investigación, luego de conciliar las chequeras y cotejar los espacios que había en los respectivos casilleros, logramos detectar que había 9 cheques más que faltaban, que no tenían una imputación y, efectivamente, el banco confirmó que cuatro cheques más habían sido efectivizados, lo que hace un total de 140 mil pesos, que es lo que plantea la oposición”.
Oberti indicó que sabían que iba a haber más de 3 cheques pero que fueron manejándose con información certificada. “Pueden existir más. Sabemos que cinco cheques más estaban dando vueltas; por lo tanto, ampliamos la denuncia para frenar el pago de esos cheques. Ya se le comunicó al banco”, planteó el fiscal.
En la presentación judicial, el Municipio también planteó la existencia de falsificación de firmas. “De los cheques que aparecieron en las últimas horas, en cuatro de ellos a simple vista la firma difiere con la que está registrada en el banco. Pablo Pellegrini, titular del Edecom, sostiene que no es su firma. Pero todo es materia de investigación porque, más allá de lo que diga Pellegrini, el sello está y de otro director también”, dijo.
Oberti explicó el funcionamiento de la caja chica del Edecom. “Desde hace mucho tiempo se hace la misma operatoria para el fondo fijo. No se cambió nada. Tal vez puede haber habido algún error de no haber implementado ningún tipo de sistema online. Seguramente, lo que venía mal barajado era precisamente el sistema por el cual se hacen los pagos a proveedores con sumas que no son considerables -estamos hablando de 300, 500 o 1.000 pesos-. Funciona así: se presentan varias facturas, se abrochan a la orden de pago, se hace el cheque por la suma total de esas facturas y un empleado va y cobra ese cheque. Con ese dinero se va pagando en efectivo a los proveedores que tienen pequeños montos”, dijo el fiscal.
Y adelantó que, por los elementos que existen hasta ahora, se trató de una irregularidad individual. “A esta altura, estimo que se trata más de una cuestión de un delincuente común que ha aprovechado la situación. No se trata más que de una acción delictiva típica y generada a lo mejor por algún relajo en los controles. Esto no implica justificar una falla en el sistema interno. Pero sí lo digo porque se habló de administración fraudulenta, de una intencionalidad dolosa de parte de algún director o que se generó adrede para captar fondos oscuros para financiar la política. Descarto total y absolutamente esa posbilidad y la investigación va a dilucidarlo. Se trata de una cuestión delictiva común y corriente”, indicó Oberti.