Zabala: “Vamos a denunciar a Dova por entorpecer la Justicia”
El abogado de Carolina Torres, la empleada despedida por el caso de los cheques del Edecom, indicó que el secretario de Gobierno tuvo comportamientos indebidos en la investigación y que debería ir preso.
Enrique Zabala, abogado de Carolina Torres, manifestó que denunciará al secretario de Gobierno, Mauricio Dova, por entorpecimiento de la Justicia en el caso de los cheques robados por el Edecom, que terminó en un sumario administrativo en contra de su clienta y con su despido.
Es decir, habrá, más allá de las actuaciones administrativas, cuatro denuncias cruzadas en este caso. La del robo de cheques, la que realizó Dova por daños y perjuicios en contra de la mujer; la acusación de coacción de Torres en contra del secretario de Gobierno y la que se viene ahora por entorpecimiento de la Justicia.
- La denuncia inicial de Carolina Torres es por coacción pero de lo que se habla es de si la mujer estuvo en negro y si los cheques eran para cobrarse esa deuda laboral. ¿Qué evaluación política y jurídica hace?
- De lo político no puedo hacer una valoración porque cambia el eje de la defensa que tengo de Carolina Torres. Hay como una actitud paranoide desde la perspectiva sesgada que a veces tienen los que ejercen los poderes del Estado: para ellos siempre todo es una operación. Porque conviven con un paralelismo de maniobras e influencias cruzadas que, muchas veces, está reñido con la objetividad de los hechos. Y lo que nosotros fuimos a hacer es denunciar hechos verificables con pruebas que aportamos. Así que los análisis políticos van a correr a cuenta de ellos y se van a desinflar. Porque, de haber sido algo político, estaría pidiendo la renuncia de Dova y lo que estoy pidiendo es que vaya preso. Es totalmente distinto.
- ¿Preso por qué?
- Porque el secretario de Gobierno está interfiriendo en una investigación judicial, por eso nosotros vamos a hacer una denuncia de entorpecimiento de la Justicia. En cuanto se aboque el fiscal a las denuncias que tenemos por coacción, de allí va a surgir prueba, más nueva probanza por confesiones del propio secretario de que interfirió en la actividad que se venía realizando, que era el sumario y la denuncia penal, lo que encuadraría dentro del entorpecimiento de la Justicia, que es un factor incluso para el dictado de prisión preventiva. Muchas veces el poder, cuando se abusa de él, empieza a creer que las modalidades informales son parte del manejo de la política. Entonces, en abuso del mismo se mantuvo con Carolina Torres una relación informal, con el desequilibrio propio de que el empleador era el Estado o un funcionario público, con confusión de roles porque a veces hacía funciones de su propio estudio jurídico. Se la incorpora luego al Estado pero le queda ese sesgo autoritario del abuso del poder que parece que le hace creer al secretario que puede permanecer en la informalidad y seguir una investigación paralela al sumario administrativo. Cree que puede convenir con mi cliente confesiones, cree que puede acordar cuándo denunciar y cuándo no. Cree que puede utilizar bienes del Estado o un empleado para mandarla a buscar a su casa o a un centro de salud. Ese sesgo autoritario, esta ausencia de pudor frente a la informalidad lo hizo hacer una serie de elementos al margen de la ley y, en esa situación, él incurre en los hechos que nosotros denunciamos. Ahora, si esto es operación política, provino de él porque quien quiso solucionar políticamente fue él, no mi clienta.
- ¿Dova ejerció alguna presión contra Carolina Torres una vez que la denuncia judicial estaba hecha o antes?
- Según la propia versión de Dova, cuando ellos reciben el informe, que es el 27 de abril, inmediatamente al otro día lo llevan a la Justicia. O sea que ya sabían que no estaba en manos de ellos. Inician un sumario administativo en el cual la resolución de despido, el final del sumario, es el 4 de mayo, fecha en la que Dova se seguía comunicando con mi clienta. Ha habido un desprecio a las formas y un desplazamiento de quienes verdaderamente estaban haciendo su trabajo, que eran los sumariantes de la Municipalidad. Evidentemente, hubo un aprovechamiento de la ascendencia sobre mi clienta. Fue contemporáneo.
- Dova dice que la denuncia es una maniobra de una mujer acorralada porque había cometido un delito y que sólo tiene como fin ensuciarlo a él, que le había dado un trabajo.
- En realidad no le dio trabajo, se aprovechó de su trabajo. Eso vuelve a mostrar la ajenidad de análisis respecto de lo que él estaba haciendo: estaba empleando en negro a alguien y, luego, estaba violando un procedimiento. Quien se encuentra en la absoluta informalidad y ostentación de poder no puede hablar de un estado desesperado. No puede valorar a quien se encuentra en una situación de debilidad como acorralada porque él está en la cima del poder. De hecho, no puede cuestionar ni siquiera que le paguen en negro, pero indudablmente que denunciarlo es un hecho de liberación de ella. Mucha gente se encuentra acorralada. Eso no la califica a ella de autora de ningún delito.
- Públicamente se dijo que es una delincuente, que no queda ninguna duda, con las pruebas que hay en el sumario, de que ella se llevó los cheques y los cobró.
- Ella admite públicamente que cobró los cheques y cuenta cómo es la operatoria y los detalles van a estar en la denuncia. Esta cuestión de tirarse para arriba agua bendita con tanta rapidez lo que hace es generar sospecha. La depuración rápida y veloz más que a la transparencia se parece a un postizo procedimiento, artificial búsqueda de una verdad administrativa que no existió. A ella la tendrían que haber suspendido después de una resolución judicial. En este caso, reunieron a sus compañeros de trabajo y la echaron. En su relación de poder la enfrentan a sus propios compañeros y les preguntan lo obvio: si confeccionaba los cheques; todo el mundo sabía que era así. Le preguntan si era ella la que disponía los cheques. Pero nadie pregunta quién firmó los cheques.
- Si alguien tiene una deuda en el Estado, habría habido mil formas de pagar esa deuda sin que quedara como un faltante de plata, como de hecho ocurrió. Suena extraña la versión de que le dijeron de palabra ‘cobrate’, que sacaba los cheques y que no quedaba nada registrado.
- Bueno, el Estado es el mayor negrero que existe, es el que más abuso de poder hace. Está totalmente comprobado que el Estado abusa hasta de los contratos reiterados, que hay mucha gente trabajando sin contrato. La política ha sido exhibida y desnudada por pagar sobresueldos, cuentas en negro y por la impunidad con que lo hace. No está en condiciones Carolina Torres de decir ‘no lo hagan por esta vía, háganlo por la otra’.
- Le podrían haber pedido una factura, por ejemplo, para justificar un cheque.
- En algún momento, ella manifestó que le habían pedido que consiguiera facturas de un abogado o un contador para justificar el pago.
- Pero no las presentó.
- No, no las presentó. Porque no tiene la capacidad operativa para este tipo de cosas. Y frente a la capacidad supuesta de quienes ejercen el poder de transgredir esas situaciones con una naturalidad que alarma, ella no se encuentra en condiciones de cuestionar cosas. Las presiones posteriores apuntaban a que confesara el hecho. Y después, la polémica que se generó sobre si confesó o no confesó, es inválida. No hay ninguna garantía para una persona a la que se está investigando. Se quiso resolver el problema con la mala política. Y acá hay que hablar de cuestiones jurídicas y procedimentales. Quisiera que Dova hable técnicamente: si la empleó en negro, si la llamó, si la mandó a buscar durante el procedimiento.
- ¿Hay alguna prueba de que Dova le dijo a Torres ‘te vamos a pagar la deuda con cheques en negro del Edecom’?
- Indiciariamente. Porque, de hecho, cobró. Ella no puede tener acceso a eso sin que alguien lo autorice y ella no tiene ascendencia sobre los directores para que se lo den. Es un mandato político que ella no puede cuestionar. Es su palabra contra la de él, con la prueba de que los recibió, alguien se los dio. Y si dicen que nadie se los dio, bueno, qué hacen con un cheque al portador firmado por dos directores.
- ¿Pero quién se los dio? ¿O ella los sacaba?
- Sus cheques venían con un cúmuloo de cheques, comprobantes y facturas, órdenes. Había un doble control que nunca faltó. A tal punto que cuando había alguna falla lo anulaban.
- ¿Por qué debería haber ido Dova en contra de Carolina Torres teniendo en cuenta que ella era integrante del espacio político del llamosismo? Además, si Dova podía estar comprometido en una situación irregular con respecto a Carolina Torres, ¿por qué termina avanzando contra quien precisamente puede comprometerlo?
- Las torpezas políticas corren por cuenta de ellos.
Es decir, habrá, más allá de las actuaciones administrativas, cuatro denuncias cruzadas en este caso. La del robo de cheques, la que realizó Dova por daños y perjuicios en contra de la mujer; la acusación de coacción de Torres en contra del secretario de Gobierno y la que se viene ahora por entorpecimiento de la Justicia.
- La denuncia inicial de Carolina Torres es por coacción pero de lo que se habla es de si la mujer estuvo en negro y si los cheques eran para cobrarse esa deuda laboral. ¿Qué evaluación política y jurídica hace?
- De lo político no puedo hacer una valoración porque cambia el eje de la defensa que tengo de Carolina Torres. Hay como una actitud paranoide desde la perspectiva sesgada que a veces tienen los que ejercen los poderes del Estado: para ellos siempre todo es una operación. Porque conviven con un paralelismo de maniobras e influencias cruzadas que, muchas veces, está reñido con la objetividad de los hechos. Y lo que nosotros fuimos a hacer es denunciar hechos verificables con pruebas que aportamos. Así que los análisis políticos van a correr a cuenta de ellos y se van a desinflar. Porque, de haber sido algo político, estaría pidiendo la renuncia de Dova y lo que estoy pidiendo es que vaya preso. Es totalmente distinto.
- ¿Preso por qué?
- Porque el secretario de Gobierno está interfiriendo en una investigación judicial, por eso nosotros vamos a hacer una denuncia de entorpecimiento de la Justicia. En cuanto se aboque el fiscal a las denuncias que tenemos por coacción, de allí va a surgir prueba, más nueva probanza por confesiones del propio secretario de que interfirió en la actividad que se venía realizando, que era el sumario y la denuncia penal, lo que encuadraría dentro del entorpecimiento de la Justicia, que es un factor incluso para el dictado de prisión preventiva. Muchas veces el poder, cuando se abusa de él, empieza a creer que las modalidades informales son parte del manejo de la política. Entonces, en abuso del mismo se mantuvo con Carolina Torres una relación informal, con el desequilibrio propio de que el empleador era el Estado o un funcionario público, con confusión de roles porque a veces hacía funciones de su propio estudio jurídico. Se la incorpora luego al Estado pero le queda ese sesgo autoritario del abuso del poder que parece que le hace creer al secretario que puede permanecer en la informalidad y seguir una investigación paralela al sumario administrativo. Cree que puede convenir con mi cliente confesiones, cree que puede acordar cuándo denunciar y cuándo no. Cree que puede utilizar bienes del Estado o un empleado para mandarla a buscar a su casa o a un centro de salud. Ese sesgo autoritario, esta ausencia de pudor frente a la informalidad lo hizo hacer una serie de elementos al margen de la ley y, en esa situación, él incurre en los hechos que nosotros denunciamos. Ahora, si esto es operación política, provino de él porque quien quiso solucionar políticamente fue él, no mi clienta.
- ¿Dova ejerció alguna presión contra Carolina Torres una vez que la denuncia judicial estaba hecha o antes?
- Según la propia versión de Dova, cuando ellos reciben el informe, que es el 27 de abril, inmediatamente al otro día lo llevan a la Justicia. O sea que ya sabían que no estaba en manos de ellos. Inician un sumario administativo en el cual la resolución de despido, el final del sumario, es el 4 de mayo, fecha en la que Dova se seguía comunicando con mi clienta. Ha habido un desprecio a las formas y un desplazamiento de quienes verdaderamente estaban haciendo su trabajo, que eran los sumariantes de la Municipalidad. Evidentemente, hubo un aprovechamiento de la ascendencia sobre mi clienta. Fue contemporáneo.
- Dova dice que la denuncia es una maniobra de una mujer acorralada porque había cometido un delito y que sólo tiene como fin ensuciarlo a él, que le había dado un trabajo.
- En realidad no le dio trabajo, se aprovechó de su trabajo. Eso vuelve a mostrar la ajenidad de análisis respecto de lo que él estaba haciendo: estaba empleando en negro a alguien y, luego, estaba violando un procedimiento. Quien se encuentra en la absoluta informalidad y ostentación de poder no puede hablar de un estado desesperado. No puede valorar a quien se encuentra en una situación de debilidad como acorralada porque él está en la cima del poder. De hecho, no puede cuestionar ni siquiera que le paguen en negro, pero indudablmente que denunciarlo es un hecho de liberación de ella. Mucha gente se encuentra acorralada. Eso no la califica a ella de autora de ningún delito.
- Públicamente se dijo que es una delincuente, que no queda ninguna duda, con las pruebas que hay en el sumario, de que ella se llevó los cheques y los cobró.
- Ella admite públicamente que cobró los cheques y cuenta cómo es la operatoria y los detalles van a estar en la denuncia. Esta cuestión de tirarse para arriba agua bendita con tanta rapidez lo que hace es generar sospecha. La depuración rápida y veloz más que a la transparencia se parece a un postizo procedimiento, artificial búsqueda de una verdad administrativa que no existió. A ella la tendrían que haber suspendido después de una resolución judicial. En este caso, reunieron a sus compañeros de trabajo y la echaron. En su relación de poder la enfrentan a sus propios compañeros y les preguntan lo obvio: si confeccionaba los cheques; todo el mundo sabía que era así. Le preguntan si era ella la que disponía los cheques. Pero nadie pregunta quién firmó los cheques.
- Si alguien tiene una deuda en el Estado, habría habido mil formas de pagar esa deuda sin que quedara como un faltante de plata, como de hecho ocurrió. Suena extraña la versión de que le dijeron de palabra ‘cobrate’, que sacaba los cheques y que no quedaba nada registrado.
- Bueno, el Estado es el mayor negrero que existe, es el que más abuso de poder hace. Está totalmente comprobado que el Estado abusa hasta de los contratos reiterados, que hay mucha gente trabajando sin contrato. La política ha sido exhibida y desnudada por pagar sobresueldos, cuentas en negro y por la impunidad con que lo hace. No está en condiciones Carolina Torres de decir ‘no lo hagan por esta vía, háganlo por la otra’.
- Le podrían haber pedido una factura, por ejemplo, para justificar un cheque.
- En algún momento, ella manifestó que le habían pedido que consiguiera facturas de un abogado o un contador para justificar el pago.
- Pero no las presentó.
- No, no las presentó. Porque no tiene la capacidad operativa para este tipo de cosas. Y frente a la capacidad supuesta de quienes ejercen el poder de transgredir esas situaciones con una naturalidad que alarma, ella no se encuentra en condiciones de cuestionar cosas. Las presiones posteriores apuntaban a que confesara el hecho. Y después, la polémica que se generó sobre si confesó o no confesó, es inválida. No hay ninguna garantía para una persona a la que se está investigando. Se quiso resolver el problema con la mala política. Y acá hay que hablar de cuestiones jurídicas y procedimentales. Quisiera que Dova hable técnicamente: si la empleó en negro, si la llamó, si la mandó a buscar durante el procedimiento.
- ¿Hay alguna prueba de que Dova le dijo a Torres ‘te vamos a pagar la deuda con cheques en negro del Edecom’?
- Indiciariamente. Porque, de hecho, cobró. Ella no puede tener acceso a eso sin que alguien lo autorice y ella no tiene ascendencia sobre los directores para que se lo den. Es un mandato político que ella no puede cuestionar. Es su palabra contra la de él, con la prueba de que los recibió, alguien se los dio. Y si dicen que nadie se los dio, bueno, qué hacen con un cheque al portador firmado por dos directores.
- ¿Pero quién se los dio? ¿O ella los sacaba?
- Sus cheques venían con un cúmuloo de cheques, comprobantes y facturas, órdenes. Había un doble control que nunca faltó. A tal punto que cuando había alguna falla lo anulaban.
- ¿Por qué debería haber ido Dova en contra de Carolina Torres teniendo en cuenta que ella era integrante del espacio político del llamosismo? Además, si Dova podía estar comprometido en una situación irregular con respecto a Carolina Torres, ¿por qué termina avanzando contra quien precisamente puede comprometerlo?
- Las torpezas políticas corren por cuenta de ellos.
Marcos Jure
mjure@puntal.com.ar
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