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Ana Moglia, la riocuartense que llegó a una editorial de proyección mundial

La escritora ya está trabajando para Planeta, por lo que llegará con sus textos a todo el país. Prevé publicar su octavo libro el año que viene. Agradeció el permanente acompañamiento de los lectores y dijo que no se la cree.

La escritora riocuartense Ana Moglia firmó contrato con Planeta, una editorial con sede central en España y que cuenta con proyección internacional. Aunque todo depende de los tiempos del coronavirus, la autora local prevé publicar una nueva novela el año que viene. En diálogo con Puntal, explicó los alcances del paso que acaba de dar y aprovechó la oportunidad para agradecer el permanente acompañamiento de sus lectores.

-Planeta es una editorial con reconocimiento mundial, ¿qué implica formar parte?

-Sí, la casa central de Planeta está en España. En Argentina hay una delegación. La firma del contrato es muy importante porque implica ir un poco más allá. Hablando desde el corazón, puedo decir que es un sueño cumplido, aunque debo admitir que pensaba que nunca se iba a dar. Es como un milagro, algo más que un sueño. Es una gran posibilidad para llegar a todo el país y que, en un futuro, mis libros puedan estar en otros países. Implica seguir creciendo y aprendiendo. Es seguir escuchando a los demás, a los que saben y te pueden dar su aporte. Es un paso importante, pero no hay que caer en las garras del ego.

-¿Todos sus libros se publicaron bajo la misma editorial?

-Sí, desde el primer libro, que fue “Al otro lado del océano”, en el 2012, he publicado siempre bajo el sello de El Emporio Ediciones, que es un grupo editorial de Córdoba.

-Sus libros se leen en otros puntos del país, más allá de Córdoba…

-Sí. Por eso, estoy muy agradecida a El Emporio, porque trabajan muchísimo en acompañar al autor en su recorrido. Todos deben poner su cuota. Como autor hay que tener actitud. Es importante tener en claro a qué lugar se quiere llegar. En otras palabras, hay que trabajar sin prisa, pero sin pausa. Afortunadamente hemos llegado muy rápido. A los pocos meses de haber sacado el primer libro, El Emporio me dio la posibilidad de presentarlo en una sala junto a otros escritores en la Feria del Libro de Buenos Aires. Hay que trabajar con humildad y tener presentes a los lectores, ya que son el mayor tesoro que un escritor puede tener. Para mí es lo mismo presentar un libro en un pueblo de 2 mil habitantes que hacerlo en Buenos Aires. Por supuesto que es importante posicionarse en Buenos Aires, sobre todo para alguien que viene del interior del interior, pero no hay que apresurarse, hay que ir despacio.

-¿Está trabajando sobre su octavo libro para publicarlo a través de Planeta?

-La editorial Planeta ha comprado derechos de otros libros de mi autoría. Entonces, está trabajando para reeditar “La ruta de los sueños” y “Después de la tormenta”. Iban a salir para la Feria del Libro de este año, pero todo quedó suspendido por el tema del coronavirus. Asimismo, estoy trabajando sobre una novela inédita que, si Dios quiere, se publicará el año que viene.

-¿El nuevo libro tiene que ver con lo que escribe habitualmente?

-Sí, es otra novela, pero inédita. Es decir, no tiene nada que ver con las anteriores. A veces hay desprendimientos. Por ejemplo, “Después de la tormenta” es un desprendimiento de “La ruta de sueños”. De todas maneras, esto no quiere decir que uno sea la continuación del otro, ya que “La ruta de los sueños” tiene su final. Digo que es un desprendimiento porque se inició con la vida de un personaje del libro anterior.

-¿Siempre escribió novelas?

-Sí, me he dado cuenta que es lo que mejor me sale, con lo que me siento más cómoda. Me cuesta mucho escribir cuentos o poesías. Siempre desarrollo investigaciones en mis libros. Es difícil, pero me encanta asumir esos desafíos. Asimismo, creo que el hecho de escribir novelas no me habilita a inventar cualquier cosa. Hay que respetar al lector.

-¿Hay un tiempo estipulado para escribir una novela?

-Depende de cada uno. Si vos no trabajás, vas a tener más tiempo disponible para dedicarle al libro. En mi caso, como trabajo, tengo que adaptar mis tiempos. La inspiración puede venir en cualquier momento y hay que aprovecharla para continuar la historia. Igualmente, a mí no me gusta apurarme. La investigación lleva su tiempo. A veces, para escribir dos renglones, la investigación te lleva dos semanas. Creo que mis novelas salen en el momento en el que tienen que salir. Hace un tiempo estuve de licencia por enfermedad, ya que transité un cáncer del que gracias a Dios salí bien, y pude dedicarme más a la escritura.

-Muy poca gente sabía sobre la situación de enfermedad que le tocó transitar…

-Sí, ahora lo puedo hablar tranquila porque ya pasó. No quise exponerlo, no quise usarlo para nada, por eso se enteró muy poca gente.

-¿Sigue a cargo de un colegio?

-Sí, ahora más que nunca. Sigo como directora del nivel medio de la escuela Dante Alighieri. Soy docente desde hace 27 años. También doy clases en el Industrial. Eso me ayuda mucho. Uno de mis objetivos cuando escribo es que la gente aprenda algo. Es decir, sacando la historia de amor que atraviesa el libro, qué cosas aprendí al leerlo. De esta forma, en “La ruta de los sueños” aprendí sobre la vida de los yerbateros, en “El jardín de los naranjos” aprendí sobre la vida de los constructores de barcos, en “Después de la tormenta” sobre el tornado de San Justo de 1973, que fue tremendo, uno de los peores del mundo, y que la gente no lo tiene muy registrado. Eso es lo que más me gusta.

-¿Qué libros y autores le gusta leer?

-Leo de todo. No me gusta la ciencia ficción, el terror y la autoayuda. Me encantan las novelas, pero leo otros géneros. Me gustan mucho los autores argentinos.

-¿A qué edad escribió su primer libro?

-Tengo 50 años, el primero lo escribí en 2012, por lo que tenía 42 años. Antes no escribí nada. Es decir, escribía libretos en la radio y los discursos en la escuela, pero nada más. Lo de escribir libros se dio de golpe. Se ve que era algo contenido. En ese sentido, creo que todo se da cuando tiene que darse. Quizás antes no era el momento para hacerlo.

-¿Cuál ha sido la mayor satisfacción que le ha dado el hecho de escribir?

-Me dio dos satisfacciones. Por un lado, me permitió darme cuenta de que siempre es posible hacer lo que a uno le gusta y que no hay que postergar cosas. Uno siempre puede acomodarse para hacer lo que le gusta. Por otro lado, una gran satisfacción son los lectores. El cariño que ellos me dieron y me dan es impresionante.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal

FUENTE: Puntal.com.ar