El crecimiento de Río Cuarto
Una investigadora universitaria advierte que dentro de doce años la ciudad será insostenible ambientalmente si continúa sin un plan urbano. Ese aviso obliga a que los dirigentes políticos del oficialismo y la oposición abandonen los enfrentamientos permanentes y las posiciones basadas en las especulaciones electorales para encontrar soluciones de fondo.
Un estudio de la profesora María de los Ángeles Galfioni, investigadora de la Universidad Nacional de Río Cuarto, que se publica en la edición de hoy de PUNTAL, advierte que en doce años la ciudad será insostenible socioambientalmente si continúa sin un plan urbano integral que contenga una proyección de futuro.
Según las conclusiones de la docente, las excepciones a las normas urbanas que se definieron en los últimos años provocaron que se agregaran más de 50 hectáreas edificadas por fuera de la ampliación del ejido urbano implementado en el 2011.
El tipo de crecimiento de la ciudad, caracterizado por una planificación deficiente, ha generado, señaló Galfioni, conflictos sociambientales que podrían agravarse en los próximos años.
Más allá de que el crecimiento ha alcanzado zonas rurales, con los conflictos y los riesgos para la salud que esa situación conlleva, la investigadora advierte: “Río Cuarto está a las puertas de una crisis ante la demanda de servicios energéticos, de movilidad e higiene urbana que no tardará en hacerse sentir más allá de 2030”, señaló la investigadora.
El trabajo revela por un lado la expansión sin planificación ni rigor que ha tenido la ciudad a partir del boom inmobiliario. Pero, a la vez, si hay que señalar un aspecto positivo, la advertencia que surge de la Universidad plantea un plazo de doce años, tiempo suficiente para que los dirigentes políticos de la ciudad generen soluciones y planificaciones que, al menos, apunten a no incrementar las complicaciones ya existentes.
Esos doce años por delante implican tres gestiones de gobierno, lo que obligaría a que tanto el oficialismo como la actual oposición abandonen, al menos en este aspecto, los enfrentamientos permanentes y las posiciones basadas en las especulaciones electorales, para diagramar medidas pero, sobre todo, para comprometerse a sostenerlas en el tiempo para que se implementen y sean efectivas.
De lo contrario, Río Cuarto habrá desaprovechado una oportunidad para aprender de los errores y convertirse en una ciudad sustentable.
Según las conclusiones de la docente, las excepciones a las normas urbanas que se definieron en los últimos años provocaron que se agregaran más de 50 hectáreas edificadas por fuera de la ampliación del ejido urbano implementado en el 2011.
El tipo de crecimiento de la ciudad, caracterizado por una planificación deficiente, ha generado, señaló Galfioni, conflictos sociambientales que podrían agravarse en los próximos años.
Más allá de que el crecimiento ha alcanzado zonas rurales, con los conflictos y los riesgos para la salud que esa situación conlleva, la investigadora advierte: “Río Cuarto está a las puertas de una crisis ante la demanda de servicios energéticos, de movilidad e higiene urbana que no tardará en hacerse sentir más allá de 2030”, señaló la investigadora.
El trabajo revela por un lado la expansión sin planificación ni rigor que ha tenido la ciudad a partir del boom inmobiliario. Pero, a la vez, si hay que señalar un aspecto positivo, la advertencia que surge de la Universidad plantea un plazo de doce años, tiempo suficiente para que los dirigentes políticos de la ciudad generen soluciones y planificaciones que, al menos, apunten a no incrementar las complicaciones ya existentes.
Esos doce años por delante implican tres gestiones de gobierno, lo que obligaría a que tanto el oficialismo como la actual oposición abandonen, al menos en este aspecto, los enfrentamientos permanentes y las posiciones basadas en las especulaciones electorales, para diagramar medidas pero, sobre todo, para comprometerse a sostenerlas en el tiempo para que se implementen y sean efectivas.
De lo contrario, Río Cuarto habrá desaprovechado una oportunidad para aprender de los errores y convertirse en una ciudad sustentable.