Experiencia pública, aprovechamiento privado
Los excelentes resultados obtenidos por la empresa petrolera del expresidente de YPF Miguel Galuccio en la producción del yacimiento que explota en el área de Vaca Muerta podrían renovar las dudas en torno de la conducta de quien por la posición que ocupó durante varios años en la firma a partir de su reestatización cuenta con información privilegiada susceptible de ser utilizada en beneficio propio.
En el contexto de una de las pocas actividades en condiciones de exhibir un desempeño alentador en medio de la fuerte caída de la actividad económica que se ha venido verificando por estos meses en la Argentina, la empresa petrolera del expresidente de YPF Miguel Galuccio presentó un balance sumamente positivo de la producción del yacimiento que explota en el área de Vaca Muerta. La obtención de cifras que están muy por encima de las esperadas, a punto tal de sorprender a los expertos, podría renovar las dudas en torno de la conducta de quien por la posición que ocupó durante varios años en la firma a partir de su reestatización cuenta con información privilegiada susceptible de ser utilizada en beneficio propio.
Según el primer informe que presentó desde su ingreso en operaciones, Vista Oil & Gas alcanzó hacia mediados de este mes un pico de 6.500 barriles diarios, lo que ubica su nivel de productividad entre los mejores registrados en el yacimiento de hidrocarburos no convencionales que ocupa gran parte del subsuelo en la provincia de Neuquén, donde existen varios emprendimientos de diferentes empresas. El texto precisa que "la compañía logró niveles de eficiencia de bombeo récord”, al “completar ocho etapas de fractura en un día, y realizar un promedio de cinco etapas por día en todo el pad, lo que se considera es el estándar más alto de Vaca Muerta a la fecha".
Vista Oil & Gas fue fundada y lanzada al ruedo por Galuccio a mediados de 2017, un año después de haber dejado la conducción de YPF en malos términos pero ochenta millones de dólares más rico que como había entrado. La cifra es contrastada con el hecho de que durante su administración, iniciada en 2014, la compañía pasó a valer la mitad y redujo su producción, lo cual se explica en parte por la baja del precio internacional del crudo pero para quienes arribaron al área de Energía en diciembre de 2015 es una prueba más del fracaso de la gestión kirchnerista en este rubro.
En cualquier caso, la facilidad con que Galuccio logró reinsertarse en el ámbito de la industria petrolera, a punto tal de conseguir socios y financiamiento para su proyecto con la presentación como aval de poco más que su nombre y su trayectoria, indican que su trabajo fue evaluado en los mercados de manera mucho más favorable que la de aquellos frente a quienes pasó a responder luego del cambio de gobierno. Aunque lo logró al menos en parte gracias a que en su currículum figuran no sólo la formación técnica y la experiencia, sino la información estratégica que obtuvo al estar al frente de una empresa con la que, en teoría, a partir de entonces debería haber empezado a competir.
En cualquier lugar del mundo, utilizar en beneficio de una compañía (mucho más si se trata de una compañía propia) información a la que se tuvo acceso en el marco de su desempeño en otra refleja una muy cuestionable ética empresarial, pero a partir de algún límite a veces difuso también es susceptible de ser perseguido penalmente. YPF y su accionista principal, el Estado que representa a todos los argentinos, tienen la obligación de seguir atentamente los logros de la firma montada por Galuccio, de los cuales parecen tener derecho a obtener parte del rédito, y no exclusivamente desde el punto de vista moral.
Según el primer informe que presentó desde su ingreso en operaciones, Vista Oil & Gas alcanzó hacia mediados de este mes un pico de 6.500 barriles diarios, lo que ubica su nivel de productividad entre los mejores registrados en el yacimiento de hidrocarburos no convencionales que ocupa gran parte del subsuelo en la provincia de Neuquén, donde existen varios emprendimientos de diferentes empresas. El texto precisa que "la compañía logró niveles de eficiencia de bombeo récord”, al “completar ocho etapas de fractura en un día, y realizar un promedio de cinco etapas por día en todo el pad, lo que se considera es el estándar más alto de Vaca Muerta a la fecha".
Vista Oil & Gas fue fundada y lanzada al ruedo por Galuccio a mediados de 2017, un año después de haber dejado la conducción de YPF en malos términos pero ochenta millones de dólares más rico que como había entrado. La cifra es contrastada con el hecho de que durante su administración, iniciada en 2014, la compañía pasó a valer la mitad y redujo su producción, lo cual se explica en parte por la baja del precio internacional del crudo pero para quienes arribaron al área de Energía en diciembre de 2015 es una prueba más del fracaso de la gestión kirchnerista en este rubro.
En cualquier caso, la facilidad con que Galuccio logró reinsertarse en el ámbito de la industria petrolera, a punto tal de conseguir socios y financiamiento para su proyecto con la presentación como aval de poco más que su nombre y su trayectoria, indican que su trabajo fue evaluado en los mercados de manera mucho más favorable que la de aquellos frente a quienes pasó a responder luego del cambio de gobierno. Aunque lo logró al menos en parte gracias a que en su currículum figuran no sólo la formación técnica y la experiencia, sino la información estratégica que obtuvo al estar al frente de una empresa con la que, en teoría, a partir de entonces debería haber empezado a competir.
En cualquier lugar del mundo, utilizar en beneficio de una compañía (mucho más si se trata de una compañía propia) información a la que se tuvo acceso en el marco de su desempeño en otra refleja una muy cuestionable ética empresarial, pero a partir de algún límite a veces difuso también es susceptible de ser perseguido penalmente. YPF y su accionista principal, el Estado que representa a todos los argentinos, tienen la obligación de seguir atentamente los logros de la firma montada por Galuccio, de los cuales parecen tener derecho a obtener parte del rédito, y no exclusivamente desde el punto de vista moral.