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"Toda la estructura social está afectada; hay una baja general de los ingresos en la población"

Eduardo Donza, sociólogo e investigador del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, analiza el impacto que están teniendo la pandemia y la inflación constante

Las crisis suelen tener grandes perdedores pero también sectores que quedan a salvo. Esta vez, según Eduardo Donza, sociólogo e investigador del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, existe una baja generalizada en los ingresos de la población, aunque por supuesto con gradaciones.

Donza habló con el programa Mensaje Directo, que se emite por Somos Río Cuarto y Quatro TV, después de que se conociera que una familia tipo necesitó en junio 66.488 pesos para no caer en la pobreza.

- Cada nuevo índice nos habla de un deterioro de la situación social y un incremento de los niveles de pobreza.

- Lamentablemente es así. En Argentina venimos con problemas estructurales, tanto de precariedad en el mercado de trabajo, en la estructura productiva y también con un problema de inflación muy elevada. En ese escenario global, que ya era muy complejo, nos cayó la pandemia. Eso obligó a una desaceleración de la producción, a la suspensión de muchas actividades. Entonces se vio muy afectado el ingreso de las familias, con una inflación con un crecimiento muy importante y la canasta básica alimentaria que en el último año creció el 57,6 por ciento, por arriba del índice de precios al consumidor. La canasta básica total aumentó el 51,8 por ciento y, en ese contexto, está la poca posibilidad que tienen los trabajadores, ya sean los asalariados que no pueden tener una negociación colectiva que recupere eso, y los no registrados, que tienen muy pocas chances de recuperear poder adquisitivo.

- ¿Desde el Observatorio tienen una perspectiva de crecimiento de la pobreza este año? ¿Hay alguna estimación de en qué nivel estaría el índice hoy?

- Nosotros teníamos un valor estimado para el año pasado del 44 por ciento. Puede ser que se haya dado una mejora en el mercado de trabajo, que eso un poco se ve, pero los ingresos tienen un factor muy negativo sobre todo cuando uno analiza los últimos datos de la Encuesta Permanente de Hogares. Hay una baja generalizada de los ingresos en toda la población. A veces hablábamos de cómo los sectores de menores recursos, de niveles socioeconomicos más bajos, eran los más afectados, pero en este caso fue toda la estructura social la que se vio afectada y en mayor medida los sectores medios. Y ahí es donde se puede incrementar la pobreza porque serían nuevos pobres; pensemos en pequeños comerciantes, pequeñas industrias que directamente han tenido que cerrar su actividad o han tenido una baja muy importante de los ingresos. En 2021 hay un escenario en el que, según la ciudad, ha mejorado el empleo pero, por otro lado, no hay capacidad de recuperación de los ingresos para equilibrar estos aumentos tan importantes que vemos en las canastas. Puede ser que no empeore pero nos quedemos en el 44 por ciento de pobreza.

Mensaje Directo: Eduardo Donza - Costo de vida, inflación y pobreza en Argentina

- Nos vamos acostumbrando a esas cifras ¿no?

- Claro, lamentablemente es eso. Es cierto. El ser humano tiene una capacidad de acostumbrarse a las cosas, que viene bien defensivamente para sobrevivir en algunas circunstancias extremas, pero también hay un acostumbramiento a una debacle que es sistémica, que la tenemos desde hace varias décadas. Cuando analizamos a largo plazo y comparamos nuestra situación económica y social con las décadas del 70, el 80 o principios de los 90, estamos mucho peor.

- El Banco Mundial publicó un informe que señaló que dos millones de argentinos dejaron de ser de clase media.

- Eso fue una particularidad durante mucho tiempo de Argentina y la fuimos perdiendo. Había una movilidad social ascendente típica de la inmigración, de un país que era pujante, que aumentaba su riqueza. Ese crecimiento del Producto Bruto derivaba en generación de puestos de trabajo bien pagos. Eso se ha roto. Hemos tenido una imposibilidad de sostener el crecimiento del PBI. Cuando se ve la gráfica del PBI, la capacidad de generar riqueza, parece un electrocardiodrama porque lo que conseguimos en un año se destruye al año siguiente o dos años después. Sólo pudimos mantener tasas elevadas cuando salimos de la convertibilidad. Desde 2003 a 2006 tuvimos tasas de crecimiento del 8 por ciento, pero después tuvimos un estancamiento.

- En el país existía el concepto de que un trabajo en blanco permitía no ser pobre. Hoy eso no está garantizado.

- Esa es una vieja idea que teníamos los argentinos con respecto a que quienes tenían un trabajo registrado podían vivir dignamente. Hoy estamos hablando de canastas mayores a 66 mil pesos para una familia tipo y si trabaja una sola persona es muy posible que no llegue a ese valor. Estamos en una situación compleja. Por supuesto que se da en el marco de una emergencia nacional e internacional. Eso nos genera una situación compleja de la que va a ser difícil salir. Para salir de este contexto tan complejo debemos tomar conciencia de la necesidad de políticas de Estado que apunten a la producción y al trabajo y que apuesten al consenso. Debe haber un acuerdo para definir el rumbo a seguir.