Regionales | Educación

Después de 30 años reabren una escuela rural para 6 alumnos

Se trata del centro educativo “Rodríguez Peña” del paraje La Cruz Este, en jurisdicción de Las Caleras. El edificio resistió el paso del tiempo, pero fue víctima de la desidia y el abandono. Carece de luz, agua, no tiene mobiliario ni mástil para la bandera. Con el esfuerzo de la docente y la jefa comunal, el lugar vuelve a cobrar vida
 
Las Caleras.- Después de 30 años de cerrar sus puertas, el Centro Educativo “Rodríguez Peña”, ubicado en medio de un paisaje rural y serrano de la jurisdicción de Las Caleras y a escasos kilómetros de Berrotarán, se volverá a llenar de bullicio de seis alumnos que volverán a dar vida a este colegio.

A pesar del tiempo transcurrido la construcción sigue en pie. Sus tejas rojas lo identifican, y la base del mástil espera ver flamear una vez más la bandera argentina.

El colegio se encuentra en el paraje denominado La Cruz Este, en el camino intermedio hacia Río de los Sauces, a pocos metros del camping de Paso Cabral y a unos 1.500 metros de la ruta provincial E68. Depende jurisdiccionalmente de la comuna de Las Caleras. Fue a instancias de gestiones realizadas por la jefa comunal Wilma Oviedo, y de la disposición del Ministerio de Educación de la provincia, que se decidió reabrir esta institución y darles la posibilidad a seis chiquitos de estudiar cerca de sus casas.

“Esta escuela estuvo cerrada por más de 30 años. La directora, Graciela Bergonzi, estaba dando clases en un colegio de Villa San Lorenzo que se quedó sin niños. El Ministerio de Educación decidió entonces asignarla a nuestro colegio tras detectar que en la zona había chicos en la etapa de escolarización. Así comenzamos y estamos muy entusiasmados”, detalló Oviedo.

Hace pocos días, la jefa comunal visitó el lugar con un equipo de obreros para verificar el estado de las instalaciones. Allí, y cumpliendo sus funciones, estaba la directora. “Llegué y estaba solita en una sala haciendo la planificación del ciclo 2018”.

El edificio en su estructura está habitable, pero carece de servicio de luz y de agua. Tampoco hay bancos, sillas, ni pizarrones. Es que en estas tres décadas, el colegio estuvo abandonado a su suerte y fue víctima de la desidia y el olvido. “Ahora hemos logrado que la Provincia nos otorgue recursos del Fodemeep para arreglarla, pero previendo que dichos recursos no serán suficiente es que Oviedo apeló a la colaboración y solidaridad de vecinos para que donen desde mobiliario hasta artículos escolares, material didáctico y de entretenimientos para los chicos. “Nos hace falta desde el mástil hasta una pelota  para que los chicos jueguen”, ejemplificó la jefa comunal.

Tras el anuncio de reapertura realizado en radio Berrotarán, comenzaron a recibirse los primeros llamados de vecinos que viven en la zona dispuestos a acercar donaciones.

Hasta el camino de acceso deberá ser recuperado, ya que por la falta de transitabilidad quedó cubierto por maleza. En esta tarea colaborará el consorcio caminero de la zona.

Los chicos que conforman la matrícula  viven en los campos de esta zona donde el paisaje serrano y rural se entremezclan. Son hijos de peones y trabajadores de los campos y no tienen otra posibilidad de llegar a colegios de Berrotarán o de Las Caleras.

“Hay mucho por hacer. No hay luz, por lo tanto tenemos que gestionar con la Cooperativa de Berrotarán para que vuelva a conectarla. También hace falta el agua. Para estas primeras semanas, y pensando en que los chicos no pierdan días de clases, les vamos a llevar agua mineral”, precisó Oviedo a PUNTAL.

Reacondicionar el colegio llevará varios meses. Por lo pronto, las clases se iniciarán en un aula que se reacondicionó provisoriamente, y de cumplirse con los plazos previstos, el 25 de mayo se hará la inauguración oficial.

Vocación de servicio

Oviedo destacó el compromiso de la directora, Graciela Bergonzi, que apenas fue designada se dirigió al colegio, y allá en medio de la nada comenzó  a trabajar.

“La maestra tiene una gran vocación de servicio. Hace algunos días, cuando llegué a la escuela, la encontré solita, allí sentada, haciendo la planificación, en un lugar donde no hay agua ni luz, ni las condiciones básicas para que una docente y los chicos estudien.  Cumpliendo su función y sin que nadie tenga que ir a controlarla”, mencionó la jefa comunal de Las Caleras.

Prometió la mandataria que se pondrá todo el esfuerzo para volver a la vida a esta histórica escuela rural. “Nuestro gobierno, nuestro espacio político, ha sido sinónimo de justicia social. Y tanto en la gestión de De la Sota como la de Schiaretti la premisa fue siempre que donde haya un cordobés que necesita educación ahí se abrirá una escuela. Y así ocurre con nuestro colegio Rodríguez Peña, que después de 30 años vuelve a reabrir sus puertas”.

Y mientras gestionan recursos, la jefa comunal reitera el pedido de colaboración a los vecinos para que ayuden a que estos 6 alumnos tengan sus pupitres, el pizarrón y hasta un mástil donde cada día puedan izar la bandera e iniciar su actividad escolar.

Quienes quieran colaborar pueden comunicarse con la comuna, a los teléfonos (0358) 489200 o al (0358) 4887720.

Patricia Rossia

prossia@puntal.com.ar