Para el director del Colegio Nacional, José Cambría, los problemas del centenario centro educativo riocuartense son idénticos a los de cientos de escuelas en toda la provincia. En tal sentido, sostiene que “el Ministerio de Educación tiene una dejadez permanente sobre el sistema educativo”.
“Nos llenamos la boca diciendo que les brindamos educación a todos, que es obligatoria, que debemos retener a los alumnos dentro del sistema. Y está bárbaro. Pero eso tiene una serie de factores que contribuyen a eso. No se puede ofrecer un servicio educativo sin el predio, sin el aula preparada para brindarlo”, señaló.
Y en el mismo sentido, se pregunta: “¿De qué sirve todo lo que planificamos, si cuando vamos a los hechos, nos encontramos con bancos destrozados donde los chicos tienen que hacer equilibrio para estar sentados toda la mañana?”.
“Tenemos que pensar en los cimientos antes de colocar los hierros del techo. Acá, el edificio básico determina cómo se puede dar el servicio educativo. Y no lo tenemos”, agregó el directivo.
Parece que hubiera dos realidades, porque el gobierno siempre habla de la inversión en infraestructura educativa.
Se hacen inversiones en nuevas escuelas, pero las que tienen varios años, aun el caso de la nuestra que fue nombrada patrimonio histórico, no son mantenidas. Por ejemplo, las tejas están rotas y cada chaparrón que tenemos, el agua entra al edificio, baños que no funcionan, tarimas destruidas y pizarrones inservibles.
¿Desde cuándo ocurre esto?
Desde que fue transferida de la órbita nacional a la provincial, tenemos serios problemas de mantenimiento. La Provincia pasó varios años sin conocer lo que aquí existía. Me constan que después de 10 años de haber sido transferido el colegio, tuve que llevar la foto del edificio porque el Ministerio de Educación no se daba por enterado de que había un telescopio y que es la única escuela en toda la provincia que tiene un observatorio astronómico. Y hasta el día de hoy no designan personal a cargo del telescopio, si lo tenemos fue por habérselo pedido al Ipem Ambrosio Olmos. Hasta el día de hoy, la Provincia no arregla la cúpula, ni sabe si el telescopio funciona ni designa personal para que esté a cargo. Podemos poner el hombro para que esto siga funcionando, pero llegamos a un punto insostenible.
Y en el mismo sentido, se pregunta: “¿De qué sirve todo lo que planificamos, si cuando vamos a los hechos, nos encontramos con bancos destrozados donde los chicos tienen que hacer equilibrio para estar sentados toda la mañana?”.
“Tenemos que pensar en los cimientos antes de colocar los hierros del techo. Acá, el edificio básico determina cómo se puede dar el servicio educativo. Y no lo tenemos”, agregó el directivo.
Parece que hubiera dos realidades, porque el gobierno siempre habla de la inversión en infraestructura educativa.
Se hacen inversiones en nuevas escuelas, pero las que tienen varios años, aun el caso de la nuestra que fue nombrada patrimonio histórico, no son mantenidas. Por ejemplo, las tejas están rotas y cada chaparrón que tenemos, el agua entra al edificio, baños que no funcionan, tarimas destruidas y pizarrones inservibles.
¿Desde cuándo ocurre esto?
Desde que fue transferida de la órbita nacional a la provincial, tenemos serios problemas de mantenimiento. La Provincia pasó varios años sin conocer lo que aquí existía. Me constan que después de 10 años de haber sido transferido el colegio, tuve que llevar la foto del edificio porque el Ministerio de Educación no se daba por enterado de que había un telescopio y que es la única escuela en toda la provincia que tiene un observatorio astronómico. Y hasta el día de hoy no designan personal a cargo del telescopio, si lo tenemos fue por habérselo pedido al Ipem Ambrosio Olmos. Hasta el día de hoy, la Provincia no arregla la cúpula, ni sabe si el telescopio funciona ni designa personal para que esté a cargo. Podemos poner el hombro para que esto siga funcionando, pero llegamos a un punto insostenible.

