Río Cuarto | Educación

Impiden a docentes y alumnos tratar el caso Maldonado en dos escuelas

La Unión de Estudiantes Secundarios denunció que les limitaron la posibilidad de difundir la temática. Y que hubo directivas para que los educadores no aborden el caso en el aula. Para Sadop es “terrorífico”
 
La Unión de Estudiantes Secundarios denunció públicamente ayer que en dos colegios privados de la ciudad los obligaron a bajar los afiches que convocaban a la marcha por la aparición con vida de Santiago Maldonado, y también que se bajaron directivas para que el tema no se discuta en las aulas. Ocurrió días atrás en los centros educativos Galileo Galilei -donde también se suspendió el viaje anual al exmuseo de La Perla- y Santa Eufrasia. Según trascendió, antes de que se decidiera dar de baja todas estas actividades, hubo presiones de parte de algunos padres hacia los directivos.

Según explicó Milagros Mariscoti, de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), “en el colegio Galileo Galilei y en el Santa Eufrasia se impidió abordar el caso de Santiago Maldonado”.

En este sentido, detalló que en el nivel medio del Galileo Galilei, del cual Mariscoti es alumna, les limitaron las posibilidades de hablar de Santiago Maldonado y les impidieron pegar afiches para convocar a la marcha del primero de septiembre último.

“Lo que la directora nos dijo es que no se podían colocar afiches invitando a la marcha, porque había notas y quejas de padres. Fue un pedido de la representante legal, y la directora respondió a eso. También hubo padres que mandaron denuncias a la institución, porque entienden que se caía en el adoctrinamiento político”, explicó la estudiante.

Además, en medio de un clima de tensión al interior del colegio, se suspendió el habitual viaje de estudios al excentro de detención clandestina de La Perla, al menos por el momento.

“Dijeron que los guías en La Perla podían ser militantes políticos y los docentes decidieron esto para evitar que les hagan sumarios o tomen medidas en su contra”, señaló.

Los estudiantes presentaron una nota de rechazo ante los directivos de la institución, pero la decisión no se modificó.

Otro caso

Algo similar ocurrió en el colegio Santa Eufrasia, donde la pegatina de un afiche con una consigna alusiva a a la desaparición de Santiago Maldonado generó un clima de ebullición entre los padres de los alumnos y una presión de éstos sobre directivos y docentes.

Al final, en medio de las tensiones, las autoridades del colegio tomaron la decisión de no permitir los carteles y se descolgaron los que ya estaban pegados en las paredes.

Por otro lado, en el caso del colegio Galileo Galilei se conoció además que se les dio orden a los docentes de no hablar del caso Maldonado, a raíz de la denuncia de al menos un padre.

Algunos docentes tenían la iniciativa de discutir el tema en el aula pero no pudieron hacerlo por la decisión institucional.

No obstante ello, también hubo padres que pidieron que se hable del tema en horario de clase.

Durante los días previos al 1 de septiembre, cuando se cumplía un mes de la desaparición de Maldonado, el clima de tensión en el colegio fue palpable, con la postura de las autoridades y la de los estudiantes muy confrontadas.

“Es terrorífico”

Leonardo Olivero, secretario del Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop), calificó la situación de “terrorífica” y dijo que la decisión de no permitir el abordaje del caso Maldonado en la escuela “retrotrae a una época de la Argentina a la que no queremos volver”.

“El sindicato está sumamente preocupado por todas las desapariciones en tiempos de la democracia. Por otro lado, tratar o no el tema en las escuelas tiene que ver con la intención de generar una mejor formación de nuestros chicos como ciudadanos”, señaló.

Sostuvo que sería ilógico coartar esto, impidiéndoles a los alumnos “formar un juicio crítico y del libre pensamiento”.

“Esto es repudiable. Más teniendo en cuenta que es dentro de una escuela donde se debaten los temas sociales, sea éste o cualquier otro. Que haya una bajada de línea es terrorífico. Nos retrotrae a una época de la Argentina a la que no queremos volver”, señaló.

En el mismo sentido, Olivero sostuvo que el docente debe tener autonomía para desarrollar su trabajo con libertad. “Si queremos coartar la libertad del docente, generamos una privación de la libre expresión de los chicos”.

Además, puntualizó que esa autonomía está contemplada en la legislación argentina. “Está en la Constitución Nacional, que establece la posibilidad de educarse en el libre pensamiento, y la misma ley nacional de educación dice que hay que trabajar con el contexto de los chicos”, dijo.

Además, sostuvo que “se están coartando los derechos del niño de libre expresión”.

Los docentes estamos preparados para educar en libertad, y no nos callamos.