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El cerdo abre el año con promesas de una revolución de inversiones chinas

Un grupo de inversores chinos pretende desembarcar con US$ 15.000 millones lo que generaría un impacto enorme en la producción de porcinos en el país. Córdoba y La Rioja articulan para atraer la mayor porción de recursos. Los fondos irían a distintos eslabones de la cadena

A lo chino. Así promete ser la revolución del cerdo que puede desatarse en Argentina en general y en Córdoba en particular si finalmente comienzan a concretarse los muy avanzados proyectos de inversión del gigante asiático en la cadena de la carne porcina. Las cifras son contundentes: 15 mil millones de dólares en 8 o 10 años en el país. Para Córdoba, sólo pensando en la primera etapa de desembarco de las cinco empresas asiáticas interesadas, llegarían 500 millones de dólares equivalente a sumar 70 mil madres. Implicaría duplicar la cantidad que reveló el Censo Nacional Agropecuario que para Córdoba mostró la existencia de 75 mil cerdas para mediados de 2018. Pero sólo sería en la fase 1. Pero hay mucho más.

Y nada es casual. El objetivo chino es radicar buena parte de su producción a la Argentina con el objetivo de escaparle al padecimiento de la fiebre porcina que el año pasado destruyó el rodeo del gigante. Pero además, la radicación será en un país que ofrece muchas ventajas, especialmente en materia de alimentos para los cerdos. Y Córdoba, el principal productor de maíz es un lugar estratégico. Y en ese marco, Río Cuarto es la estrella del maíz nacional.

Luis Picat es intendente de Jesús María, pero antes es productor agropecuario y por esa condición presidió la Sociedad Rural de aquella localidad. Es una de las piezas clave de la llegada de los capitales chinos a Córdoba. Por eso la semana pasada estuvo junto al Gobernador Juan Schiaretti en el encuentro con los representantes de la empresa Biogénesis y un relacionista público chino para avanzar con el proyecto.

“Una de esas empresas tiene un millón de madres. Argentina tiene en total unas 400 mil. Eso quiere decir que un solo productor chino tiene dos veces y media más que nuestro país. Esa es la dimensión que tienen estas empresas”, explicó Picat para dimensionar el impacto del proyecto.

El intendente agregó que “después de una primera reunión en agosto tuvimos un nuevo encuentro con el gobernador la semana pasada y ahora como es tan grande la inversión que pretenden realizar decidimos nacionalizar el proyecto. Por eso le dimos participación a la Nación que interviene por medio de Cancillería para darle forma de convenio binacional. Una vez que eso esté firmado, que sería en las próximas dos semanas, a fines de febrero planteamos la posibilidad de que vengan los empresarios chinos a visitarnos. Y a Córdoba en particular porque entendemos que tiene el mayor potencial para comenzar con estas inversiones”, señaló.

¿Qué tiene Córdoba para atraer buena parte de esas inversiones?

Una de las cosas más importantes por las cuales las inversiones tienen atractivo en Córdoba es la producción de maíz. Somos grandes productores y tenemos una de las provincias con mayor rotación; climas muy buenos para la producción porcina, un cuadro sanitario muy interesante, que además es un factor significativo por el cual China decide salir de China. También hay recursos humanos, acostumbrados en los pueblos rurales a trabajar en la ruralidad, y no es un factor menor el conocer cómo se trabaja en una granja con animales. Y debemos agregar la infraestructura que por allí otras provincias no tienen en energía, consorcios camineros que conservan los caminos, entre otras cosas.

¿Cómo y por dónde comenzaría la inversión?

En un primer tramo los inversores chinos quieren asociarse con granjas que ya están produciendo porque de esa manera utilizan desde el primer momento la capacidad operativa de la granja, el conocimiento del granjero y escala mucho más rápido la producción. Hay múltiples factores por los que Córdoba puede ser la elegida para desembarcar con este proyecto.

¿De cuánto dinero se habla?

El potencial de inversión es inmenso porque se habla de 15 mil millones de dólares en los próximos 8 o 10 años. Lo que evaluamos en una primera etapa para Córdoba es de 500 millones de dólares, lo que representa unas 70 mil madres. Pero como importante también hay que decir que la posibilidad de asociarse con productores generará una mayor distribución, no habrá concentración.

Parece una revolución del cerdo...

Va a ser una revolución y va a romper el esquema de Córdoba como procesadora; y de tener la fábrica automotriz por excelencia, va a pasar a ser fábrica de carne, de proteína cárnica y vamos a poder dar valor agregado, potenciando 10 veces el valor del cereal o de la oleaginosa al transformarlo en carne. Y va a quedar dentro de Argentina. Porque de última el animal faenado se va a ir a China, pero todo lo que es mano de obra, servicios, alimentos, construcción, que moviliza muchísimo, se quedará.

Y en la fase industrial va a requerir de nuevas plantas frigoríficas...

Sí, claro. En lo que hace a frigoríficos también va a requerir nuevas plantas y ampliar las que están. Es toda una revolución, y si el Gobierno nacional lo toma como lo estamos planteando va a ser una vaca muerta del sector porcino. Hasta ahora la inversión de China llegaría a frigoríficos, cortes y congelados. Después no se si habrá intención de procesar la carne y transformarla en otros productos de mayor valor agregado, pero lo conversado hasta acá es exportar la media res trozada y congelada.

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