Los concejales admitieron que “las cifras del informe son alarmantes”, por lo que plantearon constituir una investigación “con rigor científico” para determinar la veracidad de dichos resultados.
“Habría que analizar bien los procesos de la enfermedad en cada una de las personas que este trabajo contempla”, expuso el edil Daniel Beacon durante la sesión. Y agregó: “Hay que revisar las historias clínicas de todos estos pacientes para ver si avalan este informe”.
La comisión estará integrada por representantes de cada uno de los bloques, quienes se encargarán de cotejar los resultados del informe de los Autoconvocados con datos del Registro Civil y de la historia clínica de las personas fallecidas.
La semana próxima habrá una reunión para definir el inicio de la investigación por parte del Concejo Deliberante.
Cabe recordar que en el trabajo “Una epidemia silenciosa”, se colectaron los datos de las muertes ocurridas entre 1 de abril de 2017 y marzo de 2018. En ese período, se registraron 111 fallecimientos. A partir de la identidad de los mismos se tomó contacto con los familiares directos o vecinos y de ello resultó que un total de 61 muertes fueron por cáncer.
Además de los Vecinos Autoconvocados participaron de la pesquisa representantes de la Red Universitaria de Ambiente y Salud.