Río Cuarto

El Delfino Quirici llevó su arte al Hospital y la Ciudad de los Niños

La agrupación actuó como parte de un proyecto de extensión que buscó acercar la música coral a los espacios que no tienen acceso a ella. La respuesta fue muy emotiva.
El Delfino Quirici llevó su arte al Hospital y la Ciudad de los Niños
 
Como parte del trabajo de extensión que desarrolla el Coro Polifónico Delfino Quirici, se llevó adelante una serie de intervenciones artísticas para quienes no pueden asistir a sus presentaciones, indicaron. El objetivo de la agrupación fue compartir su trabajo en el marco del proyecto “El arte necesario”. 

En diálogo con Puntal, Juan Manuel Brarda, director del coro, hizo referencia a los alcances de estas presentaciones, tanto en el público con el que tuvieron contacto como en los mismos artistas, como una “renovación de la llama del amor por lo que hacemos”. 

Esta semana se terminaron las visitas a los establecimientos con los que tuvieron contacto con grandes y chicos, con una respuesta que llenó a todos de sonrisas y lágrimas de alegría. 

“Este año tuvimos diferentes ejes de trabajo: uno vinculado directamente con la programación oficial y otros relacionados con una extensión cultural, como el que de-sarrollamos por la región y llevamos el repertorio anual a 10 pueblos de la zona”, comentó Brarda. 

El director del Delfino Quirici destacó sobre el cierre de esta propuesta de extensión: “Porque la fecha lo amerita, al tratarse de un tiempo de reflexión, decidimos ir a algunos lugares donde hay personas que no se pueden movilizar a los conciertos: el Nuevo Hospital San Antonio de Padua, la Ciudad de los Niños y el asilo San José”. 

Precisó que en estos espacios hicieron parte del repertorio de música popular y agregaron dos villancicos “como para ilustrar la época del año”, sostuvo. 

- Estuvieron ante un público muy amplio en cuanto a las edades.

- Tratamos de abarcar todas las franjas etarias, desde niños a adultos mayores, mientras que en el Hospital estuvimos con grandes y chicos. Allí creo que se hizo una intervención muy importante, porque la música ayuda a salir del contexto cotidiano de la internación, desde neonatología a la de adultos. 

- ¿Cómo fue la devolución que recibieron de los pacientes del Hospital?

- En algunos casos cantamos en las salas de espera junto a las habitaciones y, en otros pisos, en los pasillos. Muchos se acercaron a las puertas y compartieron con       nosotros, estaban muy involucrados con la presentación mientras cantábamos. Fue algo muy emotivo.



Emoción en la piel



- ¿Actuaron todos los miembros del coro?

- Sí, somos 40 integrantes, fuimos todos. Estábamos muy emocionados y pensamos son situaciones como esta las que nos sacan de nuestra zona de confort cotidiano y nos hacen revivir el gusto por la profesión. Nosotros trabajamos y hacemos esto todos los días del año, pero estos momentos nos sirven para la reflexión y nos avivan la llama del amor por lo que hacemos. Estamos muy agradecidos a la profesión por poder brindar, a través del canto, cierta contención. 

- ¿Cómo se hizo la elección del repertorio que se presentó en estos espacios?

- Lo que se cantó es parte del repertorio que hacemos y algo que siempre digo es que no hay que subestimar al público, sea cual sea. Podríamos haber hecho un repertorio de música académica o religiosa, porque son espacios en los que tenemos que difundir lo que hacemos y eso es parte de lo que trabajamos. Si no lo escuchan de parte nuestra no lo hacen en ningún otro lado, porque no lo pasan en la radio ni lo muestran en la televisión. Tiene que ver con una tarea pedagógica nuestra. A los niños, por ejemplo, no les llevamos canciones infantiles, sino lo que habitualmente hacemos. Incluso se hizo un comienzo didáctico sobre el funcionamiento del coro. 

“Ya estamos pensando en hacer un ciclo para el año 2019 con el trabajo de extensión, que no sólo se realice a fin de año sino que se desarrolle durante todo el año”, dijo Brarda, que concluyó: “La idea es poder llegar a nuevos espacios y alcanzar a todos los barrios”.