La nueva traducción del "Infierno", el primer recinto de los tres en que está dividida la "Divina Comedia", que realizó el poeta y licenciado en letras Alejandro Crotto es la que mejor recupera en español un deseo de Dante Alighieri (1265-1321) para su libro: una crónica de un viaje real, sin dejar de ser poesía, y también recupera algo del gesto del poeta florentino de escribirla en italiano, para que se entendiera y llegara a más lectores.
El "Infierno" publicado por Audisea lleva más lejos que cualquier otra traducción la legibilidad, sin perder nunca la fuerza formal y sin caer en ninguna simplificación excesiva. En la versión de Crotto (si bien obviamente es un texto exigente) se entiende bien lo que está pasando, el lenguaje es claro y simple. Las notas sirven para cubrir datos culturales, referencias, pero no hay opacidad sintáctica ni semántica, la versión lleva muy lejos la legibilidad, más incluso que las traducciones en prosa.
La traducción del licenciado en Letras nacido en Buenos Aires en 1978, logra tensar el polo de la fuerza formal: todas las últimas versiones al castellano de la "Divina Comedia" -obra maestra que Dante escribió a comienzos del siglo XIV- son sin rima, y esta, si bien con algunas reglas nuevas que Crotto explica en el prólogo, es con metro y con rima encadenada, y cumplen un rol absolutamente decisivo, generador, en el texto italiano.
-En entrevista con Télam Alejandro Crotto cuenta los objetivos de la nueva traducción. ¿Cuáles son las características que resaltas de las anteriores ediciones en español de la "Divina Comedia"?
- Creo que, como siempre sucede con la traducción de los clásicos, las distintas versiones subrayan distintos aspectos de la obra traducida: la de Battistessa y la de Micó, en endecasílabos sin rima, ponen el acento en seguir de cerca el hilo narrativo; la de Crespo o la de Bartolomé Mitre subrayan la andadura formal del poema. La de Jorge Aulicino intenta buscar nuevas soluciones a las ya ensayadas con la forma. Obviamente, en un plano ideal yo quise apropiarme de lo mejor de cada una de estas tradiciones: inventar una forma nueva que me permitiera recrear la fuerza del ritmo rimado y ser fiel al hilo narrativo. Si salió bien se repite en castellano lo que hace Dante en italiano: una ley formal rige y hasta genera el texto, pero sin perder la claridad del hilo narrativo
-¿Cuál consideras que es la marca más destacable del "Infierno"?
- Una cosa remarcable de la catábasis de Dante es que al final del Infierno, por una explicación de Virgilio nos enteramos que el viaje seguirá ahora en el mismo sentido por el monte del Purgatorio y luego por el Paraíso; o sea que ese descenso era en realidad un ir acercándose a Dios. Incluso el descenso infernal en Dante esta signado por la experiencia de la gracia, y ese es para mí es el secreto del encanto de la poesía de Dante: el que escribe ha visto a Dios.
-¿Por qué consideras que se ha convertido en un tema recurrente el descenso al ultramundo?
-Es un tópico muy primario, el de la catábasis, algo que evidentemente está inscripto en la memoria genética de la especie. Desde el hecho de que enterramos a los muertos hasta el momento de la caída del sol, que nos predispone a cierto momento de reflexión, de "ahondamiento" porque también el lenguaje está signado por la idea de catábasis, como cuando decimos que hay que profundizar en un asunto, etcétera.
- ¿Hay una predilección de los lectores por el "Infierno" por encima del "Purgatorio" y el "Paraíso"?
-A. C.: El "Infierno" es el más fácil de leer y el más leído, en gran parte porque es el más inmediato, el más topográficamente imaginable, y porque también es el más divertido, y el más cruel. Hay un prejuicio de que Purgatorio y Paraíso son más "aburridos", pero creo que lo mejor es leer sin prejuicios. Modas hay en todos lados: hace cuatro décadas se decía que el Purgatorio era el mejor, el que tiene una especie de humor más refinado; ahora está más de moda revindicar el Paraíso que sucede en una especie de espacio de virtualidad no real… Lo mejor es ir a leer y sacar las propias conclusiones.
-¿Tenes programada la traducción del Purgatorio y del Paraíso?
- Me llevó cuatro años traducir el Infierno, así que seguro ahora viene alguna pausa, pero sería lindo seguir más adelante. ¡Y por suerte hay mucha gente que me lo está pidiendo!, así que se verá, puedo traducir ahora las primeras dos tercinas del Purgatorio, que son excelentes y marcan desde el comienzo la aparición de un nuevo tono:
Para surcar aguas mejores /
se despliegan las velas de mi verso, /
dejando atrás un mar lleno de horrores. //
Ahora cantaré el segundo reino /
donde se purifica el alma humana /
y se hace digna de subir al cielo.

