El Municipio ajustó gastos y cerró 2019 con más superávit primario
El excedente pasó de 95 millones en 2018 a 284 millones de pesos el año pasado. Los egresos crecieron 13 puntos por debajo de la inflación. Los principales focos del recorte pasaron por los sueldos y las obras
El gobierno municipal consiguió cerrar las cuentas de 2019 con un superávit primario que creció considerablemente con respecto al del año anterior. Mientras en 2018 había conseguido un excendente de 95 millones de pesos, esa cifra pasó a 284 millones en el ejercicio siguiente. Lo consiguió a fuerza de ajustar gastos, más que nada en sueldos del personal, y de una suba de la recaudación en algunos impuestos como el Inmobiliario y Automotores.
El dato surge del informe de ejecución prespuestaria que la gestión de Juan Manuel Llamosas acaba de presentar en el Concejo Deliberante. Con una suba de los ingresos corrientes del 48,2 por ciento, y un incremento de los gastos del 41,9 (13 puntos por debajo de la inflación), la Secretaría de Economía consiguió un fuerte superávit primario, un hecho que Pablo Antonetti, secretario del área, destacó especialmente porque, según indicó, no es sencillo de conseguir en medio de una crisis nacional que combina recesión y fuerte inflación.
Los ingresos y los gastos corrientes son los que tiene de manera habitual el Municipio. Los ingresos están integrados por la recaudación de impuestos propios y por la coparticipación, y los egresos son los destinados al funcionamiento diario: sueldos del personal, gastos en insumos como por ejemplo energía eléctrica, facturas de servicios públicos como la recolección de residuos y el alumbrado urbano.
El déficit operativo es la peor señal sobre la salud de una administración: es cuando los ingresos ni siquiera alcanzan para los gastos diarios. El gobierno de Llamosas destaca que recibió el Municipio en esa situación: la gestión anterior tenía un déficit primario de 7 millones de pesos mensuales. Ese cuadro se revirtió en los últimos 24 meses y ahora el Estado local tiene superávit.
¿Cómo lo consiguió en plena crisis nacional? En parte porque hubo impuestos cuya recaudación estuvo por encima de la inflación; además, se aplicó el segundo tramo del revalúo, lo que contribuyó a mejorar los números. En general, los gastos corrientes tuvieron un ajuste importante, centrado principalmente en los sueldos del personal, que perdieron más de 30 puntos contra la inflación: subieron apenas el 24,38 por ciento.
De ese ajuste se salvaron los servicios no personales, es decir, las facturas que todos los meses cobran las empresas que prestan los servicios públicos tercerizados, principalmente Cotreco y Autotrol. Esa partida pasó de 780,3 millones de pesos en 2018 a 1.266,3 millones un año después, lo que implicó una suba del 62,32%. Son siete puntos por encima del incremento promedio del costo de vida.
Pero el esquema financiero de la Municipalidad no termina con el resultado económico y los gastos de funcionamiento. Después, tiene que pagar las inversiones que realiza en obras. En ese caso, incluso afrontando ese tipo de gastos de capital, el Municipio todavía consigue un excedente que supera los 105,5 millones de pesos. En ese punto, la ecuación también se debe principalmente a un recorte de egresos, que tiene que ver con la inversión en obras. Los gastos de capital pasaron de 235,9 a 308,7 millones de pesos, una diferencia de 72,7 millones de pesos entre un año y otro. La suba, en este caso, representa un 30,8 por ciento más. Es decir, la infraestructura de la ciudad perdió 25 puntos con respecto a la inflación.
Por último, después de solventar el funcionamiento diario y de financiar las inversiones, el Municipio debe afrontar la deuda. Y es allí donde se nota el impacto del pasivo de 15 millones de dólares que la gestión local tomó en 2017 y que debió pagar, en un 25%, a fines del año pasado. Al afrontar los vencimientos, el superávit se convierte en un déficit de 263 millones de pesos. ¿Y de dónde obtuvo el Municipio los fondos para hacer frente a ese rojo? Principalmente de los proveedores, con quienes incrementó la deuda flotante en un 382,9 por ciento.