Río Cuarto
El veganismo es una práctica que implica romper paradigmas
Cuando cuidar y empatizar con los animales se vuelve una decisión política y una filosofía de vida. Existen diversas maneras de militar que van más allá de la alimentación: las vigilias y las intervenciones pacíficas en las calles
¿Qué es lo que tengo en el plato? ¿Como llego ahi? ¿Que contiene lo que consumo? ¿Dónde se testea este producto? Éstas y varias preguntas más son las que se hicieron muchas personas antes de tomar una decisión que los acompañará el resto de su vida.
Según el lugar en donde se nace, y la cultura que se atraviesa, se naturalizan una gran cantidad de prácticas. En promedio, un habitante argentino en 2019 comió 50 kg de carne. Sin embargo, año tras año, esa cifra ha disminuido.
La mayoría de las personas que han cambiado su dieta alimenticia o su forma de vida, ha sido gracias a videos o documentales que mostraban el maltrato animal, en algunos casos, o informativos en relación al consumo alimenticio.
La forma que encontraron, al principio, de fomentar la menor ingesta de carne en otros, fue compartiendo videos y recetas. En “Bien Vegano”, que ya tiene 3 años, lo que hacen es modificar recetas que contienen carne o derivados, por opciones que sean veganas o vegetarianas. “Hay gente que te dice si es vegano no es para mí. Al fin y al cabo, es comida” explicaron.
“Las imágenes son fuertes, impactan, son una manera de compartir la problemática” expresó Iván Tarasconi, docente universitario y colaborador, junto con Diego Treppin, de “Bien Vegano”. Ambos coincidieron en que los videos, son una manera de visibilizar el problema, aunque su forma de encarar la problemática está orientada hacia el lado de la gastronomía como una posibilidad de emprender un proceso de transformación en la dieta.
Tanto los videos, los documentales, o las propuestas como las que plantea “Bien Vegano” ayudan a dar a conocer sobre lo que pasa alrededor de los animales y el consumo de productos de origen animal.
En cuanto a los mitos que rondan alrededor del veganismo, ambos manifestaron que “no vivimos de ensalada, no es necesaria la carne en la dieta, ni estamos mal de salud”. Para poder hacer la transición de una dieta carnívora, a una vegetariana o vegana, lo que se recomienda es informarse, variar y equilibrar las comidas.
Por otra parte, los costos no son elevados, ni es difícil conseguir alimentos o productos que sean veganos. “Los extremos son malos. Si comes lomo todos los días, es caro. Si comes hongos con leche de almendras todos los días, es caro. La idea es diversificar la dieta. Aprender a hacer, por ejemplo, leche de almendras en casa, es más barato que comprarla hecha y rinde más”, comentó Treppin.
La transformación del consumo, mediante la transformación de la dieta, es una de las variables que aporta a disminuir el impacto que se genera en el medio ambiente.
Militancia
El veganismo, no solo implica una transformación en el estilo de vida. Si bien, es uno de los caminos que más se conocen para llegar a ser veganos, la militancia es otra variante importante para hacer foco en la problemática y darle visibilidad.
Ana Velásquez, integrante de Animal Save Río Cuarto, comentó que desde el grupo se encargan de hacer varias actividades para visibilizar la problemática.
“Están las vigilias, que es ir hasta el matadero, frenar a los camiones antes que ingresen al establecimiento, y si ellos lo permiten, darles una despedida a los animales” señaló la organizadora e hizo hincapié en que las intervenciones son de manera pacífica. Lo que hacen es filmar las condiciones en las que se encuentran los animales y darles agua o acariciarlos.
Otra de las actividades son las pegatinas, donde dejan papeles pegados en puntos claves de la ciudad, con mensajes o imágenes llamativas en repudio a la industria de la carne.
Natalia Andruvetto, integrante de Anonymous Río Cuarto explicó que desde la organización, de carácter abolicionista, lo que hacen son intervenciones en la vía pública. “Nos vestimos de negro, con máscaras de anonymous, y nos paramos formando un cubo con nuestros cuerpos. Cada integrante sostiene una computadora o tablet donde se pasan videos” narró Andruvetto y explicó que no se realizan de manera violenta, si no que “si la gente se acerca o pregunta, alguien de la organización le brinda información”.
Ambas organizaciones lo que buscan es romper con el mercado que se genera alrededor de los animales, que impacta no sólo en la comida, sino en productos como cremas, maquillajes, como así también en lo referido a indumentaria.
“Hablar de tendencia, en el veganismo, es minimizar el impacto o la importancia que tienen esos cambios. Tendencia remite al uso de algo que está de moda, pero cuando implica un cambio de vida asociado a convicciones, me parece que no lo explica la tendencia, sino que debería ser analizado con mayor rigurosidad e implica otra dimensión de análisis” concluyó Tarasconi.
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Según el lugar en donde se nace, y la cultura que se atraviesa, se naturalizan una gran cantidad de prácticas. En promedio, un habitante argentino en 2019 comió 50 kg de carne. Sin embargo, año tras año, esa cifra ha disminuido.
La mayoría de las personas que han cambiado su dieta alimenticia o su forma de vida, ha sido gracias a videos o documentales que mostraban el maltrato animal, en algunos casos, o informativos en relación al consumo alimenticio.
La forma que encontraron, al principio, de fomentar la menor ingesta de carne en otros, fue compartiendo videos y recetas. En “Bien Vegano”, que ya tiene 3 años, lo que hacen es modificar recetas que contienen carne o derivados, por opciones que sean veganas o vegetarianas. “Hay gente que te dice si es vegano no es para mí. Al fin y al cabo, es comida” explicaron.
“Las imágenes son fuertes, impactan, son una manera de compartir la problemática” expresó Iván Tarasconi, docente universitario y colaborador, junto con Diego Treppin, de “Bien Vegano”. Ambos coincidieron en que los videos, son una manera de visibilizar el problema, aunque su forma de encarar la problemática está orientada hacia el lado de la gastronomía como una posibilidad de emprender un proceso de transformación en la dieta.
Tanto los videos, los documentales, o las propuestas como las que plantea “Bien Vegano” ayudan a dar a conocer sobre lo que pasa alrededor de los animales y el consumo de productos de origen animal.
En cuanto a los mitos que rondan alrededor del veganismo, ambos manifestaron que “no vivimos de ensalada, no es necesaria la carne en la dieta, ni estamos mal de salud”. Para poder hacer la transición de una dieta carnívora, a una vegetariana o vegana, lo que se recomienda es informarse, variar y equilibrar las comidas.
Por otra parte, los costos no son elevados, ni es difícil conseguir alimentos o productos que sean veganos. “Los extremos son malos. Si comes lomo todos los días, es caro. Si comes hongos con leche de almendras todos los días, es caro. La idea es diversificar la dieta. Aprender a hacer, por ejemplo, leche de almendras en casa, es más barato que comprarla hecha y rinde más”, comentó Treppin.
La transformación del consumo, mediante la transformación de la dieta, es una de las variables que aporta a disminuir el impacto que se genera en el medio ambiente.
Militancia
El veganismo, no solo implica una transformación en el estilo de vida. Si bien, es uno de los caminos que más se conocen para llegar a ser veganos, la militancia es otra variante importante para hacer foco en la problemática y darle visibilidad.
Ana Velásquez, integrante de Animal Save Río Cuarto, comentó que desde el grupo se encargan de hacer varias actividades para visibilizar la problemática.
“Están las vigilias, que es ir hasta el matadero, frenar a los camiones antes que ingresen al establecimiento, y si ellos lo permiten, darles una despedida a los animales” señaló la organizadora e hizo hincapié en que las intervenciones son de manera pacífica. Lo que hacen es filmar las condiciones en las que se encuentran los animales y darles agua o acariciarlos.
Otra de las actividades son las pegatinas, donde dejan papeles pegados en puntos claves de la ciudad, con mensajes o imágenes llamativas en repudio a la industria de la carne.
Natalia Andruvetto, integrante de Anonymous Río Cuarto explicó que desde la organización, de carácter abolicionista, lo que hacen son intervenciones en la vía pública. “Nos vestimos de negro, con máscaras de anonymous, y nos paramos formando un cubo con nuestros cuerpos. Cada integrante sostiene una computadora o tablet donde se pasan videos” narró Andruvetto y explicó que no se realizan de manera violenta, si no que “si la gente se acerca o pregunta, alguien de la organización le brinda información”.
Ambas organizaciones lo que buscan es romper con el mercado que se genera alrededor de los animales, que impacta no sólo en la comida, sino en productos como cremas, maquillajes, como así también en lo referido a indumentaria.
“Hablar de tendencia, en el veganismo, es minimizar el impacto o la importancia que tienen esos cambios. Tendencia remite al uso de algo que está de moda, pero cuando implica un cambio de vida asociado a convicciones, me parece que no lo explica la tendencia, sino que debería ser analizado con mayor rigurosidad e implica otra dimensión de análisis” concluyó Tarasconi.
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