Rumbo al cuarto, y con la mejor custodia
En Río Cuarto nadie se disfrazó del Guasón como en una escuela de Lanús, ni se vistió de Papa como sucedió en el sitio donde votó Alberto Fernández. Por aquí, el toque de color lo pusieron las mascotas. Así llegaron al colegio de votación estas dos mujeres. Acompañadas de sus perros, se colocaron en la fila de una de las mesas del San Buenaventura y concitaron la atención del resto.

Vestida para la ocasión
Orgulloso, este padre llegó a la mesa de votación del colegio Nacional acompañado de su hija, producida con vestido y vincha al tono. En el changuito había lugar hasta para el termo, por si se alargaba la espera.

El voto joven, primeros ejercicios de ciudadanía
Estos hermanos llegaron juntos a la escuela céntrica. Son parte de la camada de nuevos votantes que empiezan a familiarizarse con el derecho a expresarse en democracia.

Artesanos y vendedores al paso
El desfile de votantes fue aprovechado, una vez más, por aquellos que buscaron hacerse un pesito extra. La cuadra de los colegios Nacional e Industrial que en las Paso estuvo tomada por estudiantes que organizaron ferias de platos para sus egresos, en esta ocasión estuvo copada por los artesanos y los vendedores ambulantes. Desde temprano, cada uno fue encontrando su espacio para desplegar sus producciones. Sobre el final de la jornada, hubo coincidencia: “Las ventas están duras”.


Al filo de los cien años, doña Bacigalupo sigue votando
Ema Victoria Bacigalupo se robó todos los elogios. A los 97 años y con una sonrisa, llegó a la mesa 5828 de la escuela Angeles Custodios para renovar su compromiso con la democracia. Para sacarse el sombrero.

Las mesas de accesibilidad y las rampas que aún faltan
En cada uno de los colegios de votación de la ciudad se dispusieron mesas de accesibilidad para facilitar el voto de aquellos que tienen algún impedimento físico. Fue un buen aporte pero todavía falta recorrer un largo trecho. Así lo hizo notar el defensor del pueblo, Ismael Rins, quien estuvo monitoreando en distintos colegios las dificultades que todavía tienen que sortear las personas con discapacidad. En el debe: hay colegios que todavía hoy no tienen rampas de acceso.

Vestida para la ocasión
Orgulloso, este padre llegó a la mesa de votación del colegio Nacional acompañado de su hija, producida con vestido y vincha al tono. En el changuito había lugar hasta para el termo, por si se alargaba la espera.
El voto joven, primeros ejercicios de ciudadanía
Estos hermanos llegaron juntos a la escuela céntrica. Son parte de la camada de nuevos votantes que empiezan a familiarizarse con el derecho a expresarse en democracia.
Artesanos y vendedores al paso
El desfile de votantes fue aprovechado, una vez más, por aquellos que buscaron hacerse un pesito extra. La cuadra de los colegios Nacional e Industrial que en las Paso estuvo tomada por estudiantes que organizaron ferias de platos para sus egresos, en esta ocasión estuvo copada por los artesanos y los vendedores ambulantes. Desde temprano, cada uno fue encontrando su espacio para desplegar sus producciones. Sobre el final de la jornada, hubo coincidencia: “Las ventas están duras”.
Al filo de los cien años, doña Bacigalupo sigue votando
Ema Victoria Bacigalupo se robó todos los elogios. A los 97 años y con una sonrisa, llegó a la mesa 5828 de la escuela Angeles Custodios para renovar su compromiso con la democracia. Para sacarse el sombrero.
Las mesas de accesibilidad y las rampas que aún faltan
En cada uno de los colegios de votación de la ciudad se dispusieron mesas de accesibilidad para facilitar el voto de aquellos que tienen algún impedimento físico. Fue un buen aporte pero todavía falta recorrer un largo trecho. Así lo hizo notar el defensor del pueblo, Ismael Rins, quien estuvo monitoreando en distintos colegios las dificultades que todavía tienen que sortear las personas con discapacidad. En el debe: hay colegios que todavía hoy no tienen rampas de acceso.

