En Cabrera, los chicos votaron y eligieron a sus delegados escolares
El primario del Instituto Jerónimo Luis de Cabrera dio una lección de democracia. Luego de escuchar las propuestas de sus candidatos “en campaña”, definieron a sus representantes para el Consejo Estudiantil
General Cabrera.- Alumnos de todas las divisiones de la escuela primaria del Instituto Superior Jerónimo Luis de Cabrera eligieron a sus delegados escolares titulares y suplentes para que representen a cada grado en el Consejo Estudiantil que la institución tiene a través de un proyecto autorizado por el Ministerio de Educación.
Los chicos, todos nacidos en democracia, supieron hacer uso de esta herramienta, y durante los días previos quienes debían votar escucharon propuestas y conocieron a sus candidatos. En tanto, estos últimos hicieron su campaña con carteles y fotos que colocaron en los espacios del colegio.
Angélica Fuentes, regente del nivel inicial y primario del Instituto, definió este momento como “uno de los días más importantes del año”.
En una impecable muestra de ejercicio de la democracia, cada alumno podía elegir entre dos, tres y hasta cuatro candidatos, como lo han hecho desde hace varios años los estudiantes del nivel medio del instituto.
Los secundarios desde la década del 80 pueden elegir sus centros de estudiantes y desde hace unos años a los delegados escolares que conforman estos útiles consejos escolares con facultad para trabajar en las problemáticas que se presentan en el colegio, año tras año.
La campaña
Desde el año pasado los estudiantes de la escuela primaria, y hasta los pequeños de las salas del jardín, han elegido a través de fotografías a sus precoces políticos, que ya conforman el Consejo.
“Tuvimos que usar esa forma de elegir porque nuestros chicos no saben aún escribir y eligieron entre dos o tres fotos”, precisó la regente. Al tiempo que brindó detalles de lo que fue la campaña: “Los últimos días sirvieron para aprender el folclore que tienen las campañas políticas. Hubo afiches sin chicanas, no hubo promesas exageradas y las clases previas sirvieron para que los chicos entiendan que, para que el Consejo Escolar sea bueno, tiene que asumir la responsabilidad el mejor de cada aula”, apuntó.
“Acá los chicos tienen que entender que no entra al Consejo el más popular, el que tiene más amigos o el que se saca las mejores notas simplemente. La selección de los candidatos tiene asistencia de parte de los docentes” precisó Fuentes.
“Las cualidades para sólo ser candidato son muchas. Es necesario que el compañerismo y la búsqueda del bien común estén entre los valores que cada niño tenga”.
En el aula, las maestras daban actividades para determinar el perfil de cada alumno del grado y quienes se hayan acercado al ideal de la resolución iban sumando puntos y fundamentos.
Voto a voto
Ardua tarea desempeñaron los niños de sexto grado, quienes en el final de la jornada electoral recibieron el aplauso de todos los votantes.
Fueron los encargados de fiscalizar todo el proceso electoral. Elaboraron la propaganda gráfica, armaron las urnas, las repartieron, diseñaron los votos y vivieron, en general, con intensidad el día de la votación.
En las mismas aulas donde en las elecciones nacionales o provinciales hay problemas organizativos, falta de respeto al momento de conformar una mesa y cuarto oscuro, los pequeños cumplieron con orden y velocidad la elección de sus pares para que estén en el Consejo Escolar.
Al igual que el año pasado, los alumnos de cada curso plantearán sus inquietudes y colaborarán con sus representantes. En tres grandes módulos, el Consejo Estudiantil trabajó el año anterior sobre la higiene del establecimiento escolar, la alimentación saludable y el difícil tema de los perros que ingresan a la escuela para acompañar a sus dueños. Grandes avances se lograron concretar y hoy las mejoras son palpables.
Una profusa campaña gráfica solucionó muchos de los problemas y creó conciencia. Ahora, nuevos temas se abordarán en el nuevo Consejo Estudiantil, que reunirá a todos los niveles en reuniones plenarias.
Los chicos, todos nacidos en democracia, supieron hacer uso de esta herramienta, y durante los días previos quienes debían votar escucharon propuestas y conocieron a sus candidatos. En tanto, estos últimos hicieron su campaña con carteles y fotos que colocaron en los espacios del colegio.
Angélica Fuentes, regente del nivel inicial y primario del Instituto, definió este momento como “uno de los días más importantes del año”.
En una impecable muestra de ejercicio de la democracia, cada alumno podía elegir entre dos, tres y hasta cuatro candidatos, como lo han hecho desde hace varios años los estudiantes del nivel medio del instituto.
Los secundarios desde la década del 80 pueden elegir sus centros de estudiantes y desde hace unos años a los delegados escolares que conforman estos útiles consejos escolares con facultad para trabajar en las problemáticas que se presentan en el colegio, año tras año.
La campaña
Desde el año pasado los estudiantes de la escuela primaria, y hasta los pequeños de las salas del jardín, han elegido a través de fotografías a sus precoces políticos, que ya conforman el Consejo.
“Tuvimos que usar esa forma de elegir porque nuestros chicos no saben aún escribir y eligieron entre dos o tres fotos”, precisó la regente. Al tiempo que brindó detalles de lo que fue la campaña: “Los últimos días sirvieron para aprender el folclore que tienen las campañas políticas. Hubo afiches sin chicanas, no hubo promesas exageradas y las clases previas sirvieron para que los chicos entiendan que, para que el Consejo Escolar sea bueno, tiene que asumir la responsabilidad el mejor de cada aula”, apuntó.
“Acá los chicos tienen que entender que no entra al Consejo el más popular, el que tiene más amigos o el que se saca las mejores notas simplemente. La selección de los candidatos tiene asistencia de parte de los docentes” precisó Fuentes.
“Las cualidades para sólo ser candidato son muchas. Es necesario que el compañerismo y la búsqueda del bien común estén entre los valores que cada niño tenga”.
En el aula, las maestras daban actividades para determinar el perfil de cada alumno del grado y quienes se hayan acercado al ideal de la resolución iban sumando puntos y fundamentos.
Voto a voto
Ardua tarea desempeñaron los niños de sexto grado, quienes en el final de la jornada electoral recibieron el aplauso de todos los votantes.
Fueron los encargados de fiscalizar todo el proceso electoral. Elaboraron la propaganda gráfica, armaron las urnas, las repartieron, diseñaron los votos y vivieron, en general, con intensidad el día de la votación.
En las mismas aulas donde en las elecciones nacionales o provinciales hay problemas organizativos, falta de respeto al momento de conformar una mesa y cuarto oscuro, los pequeños cumplieron con orden y velocidad la elección de sus pares para que estén en el Consejo Escolar.
Al igual que el año pasado, los alumnos de cada curso plantearán sus inquietudes y colaborarán con sus representantes. En tres grandes módulos, el Consejo Estudiantil trabajó el año anterior sobre la higiene del establecimiento escolar, la alimentación saludable y el difícil tema de los perros que ingresan a la escuela para acompañar a sus dueños. Grandes avances se lograron concretar y hoy las mejoras son palpables.
Una profusa campaña gráfica solucionó muchos de los problemas y creó conciencia. Ahora, nuevos temas se abordarán en el nuevo Consejo Estudiantil, que reunirá a todos los niveles en reuniones plenarias.
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