El candidato derrotado, Fernando Haddad, anunció ayer, al aceptar la derrota frente al presidente electo, Jair Bolsonaro, que el Partido de los Trabajadores deberá "reconectarse con la población más pobre" y que se necesitará "coraje" para enfrentar "amenazas" a las libertades y a los los derechos humanos y laborales frente al programa económico del nuevo gobierno.
En un discurso en un hotel de San Pablo, Haddad atribuyó la derrota a las dificultades que tuvo el PT para presentar su candidatura, inicialmente reservada para el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuya prisión y condena, sostuvo, son "injustas".
"Están en juego a partir de ahora los derechos civiles, los derechos políticos, laborales y los derechos sociales. Tenemos una tarea enorme de defender el pensamiento y las libertades de 45 millones de personas que nos acompañaron", afirmó Haddad.
"Están en juego a partir de ahora los derechos civiles, los derechos políticos, laborales y los derechos sociales. Tenemos una tarea enorme de defender el pensamiento y las libertades de 45 millones de personas que nos acompañaron", afirmó Haddad.

