Si bien es una tasa que no tiene ingresos constantes sino que muestra algunos picos pronunciados porque está atada al consumo de gas, la previsión de la Secretaría de Economía para este año planteaba que esa iba a ser la recaudación por la alícuota del 10 por ciento que se aplica a las facturas de Ecogas. El monto no es menor: implica una pérdida cercana al 1 por ciento con respecto al movimiento mensual de fondos que maneja el Municipio.
En el Palacio de Mójica consideran que, como la instrumentación de la medida derivará obligatoriamente en un trámite legislativo -es necesario modificar el Código Tributario-, la eliminación de la sobretasa no será inmediata sino que recién podrá aplicarse a partir de junio. El Ejecutivo espera que durante mayo se trate el proyecto en el Concejo y que, además, se completen los trámites necesarios en Ecogas y Enargas.
Como la tasa quedará desactivada recién desde junio, el Municipio dejará de percibirla durante los siete meses subsiguientes. La pérdida, entonces, ronda los 21 millones de pesos. En Economía señalan que, desde el año próximo, ya con la sobretasa eliminada, se podrá establecer una previsión sin ese flujo de ingresos.
Ayer, el secretario de Economía, Pablo Antonetti, se reunió con el intendente Llamosas para comenzar a reorganizar el esquema de ejecución presupuestaria ya sin ese ingreso. Lo que plantearon desde el Ejecutivo, más allá de la definición del intendente, es que el ritmo de obra no se resienta a pesar de que se perderán esos tres millones de pesos, el Ejecutivo podrá tener compensaciones al menos parciales. Por un lado, porque el gobierno provincial anunció que pondrá en marcha un fondo compensador para obras de instalación de gas que se repartirá entre todos los municipios. Son, en total, 500 millones de pesos. Pero, además, en el Municipio señalan que tanto la recaudación propia como la coparticipación están algo por encima de las previsiones presupuestarias, lo que implica un oxígeno que no estaba contemplado en el presupuesto.
En el Ejecutivo indican, de todas formas, que incluso si no pueden compensar completamente la merma que implicará la desactivación de la sobretasa del gas recurrirán a herramientas financieras para sostener el ritmo de los proyectos. “Vamos a seguir usando esos instrumentos porque son para hacer obras y no para pagar gastos corrientes”, precisaron en el Palacio.
El intendente Llamosas argumentó que la desactivación de la sobretasa es una forma de contribuir al bolsillo de los vecinos, las pequeñas industrias y los comercios, que se ven agobiados por la suba de las tarifas.
Ayer, después de que se oficializara la decisión, el gobierno municipal promocionó la medida por todos los medios y las redes sociales. Además, Llamosas destacó que se trató de una postura que sigue la línea trazada por el gobernador Juan Schiaretti, que venía pidiendo ese tipo de decisiones.