Río Cuarto | embajada | Kiev | argentinos

Un riocuartense en Kiev: "Estamos bien y en contacto con la Embajada"

Rodolfo Nicolás Rama Fistori se encuentra junto a su mujer oriunda de Canals y otros tres argentinos refugiados en una estación de Metro, a 90 metros bajo tierra. "Es el lugar más seguro", dice

"Solo te puedo decir que estamos bien. Estoy con mi mujer y otros 3 argentinos”. En un contacto breve con Puntal, intentando cuidar al máximo la batería de su teléfono porque no dispone de fuentes de energía para su recarga, el riocuartense Rodolfo Nicolás Rama Fistori cuenta este mediodía desde Kiev, Ucrania, que están a la espera de un transporte que los lleve primero a Polonia y desde allí decidirán a qué otro destino.

Rama Fistori está con su esposa Jorgelina Carletta, quien es oriunda de Canals, refugiados en un metro a unos 90 metros de profundidad de la superficie.

“Estamos bien y en contacto con la Embajada. Solo queda esperar y lo mejor es esperar en los metros que están preparados para ataques aéreos”, cuenta vía chat el joven, quien reside desde inicios de febrero en la capital de Ucrania, que en las últimas horas fue asediada por ataques rusos.

Junto con su esposa Jorgelina Carletta, Rodolfo integra la nómina de 103 argentinos que según Cancillería residen permanente o temporariamente en Ucrania.

Ambos estaban residiendo en Kiev desde hace casi un mes, destino que había elegido para vivir después de haber estado un tiempo en España.

81219120_10221177353769204_1144035792797040640_n.jpg

"Estamos insistiendo ante la embajada para que agilice la habilitación de un medio de transporte que nos traslade", contó Rodolfo.

Se instalaron en Kiev el 2 de febrero

Según relató Jorgelina Carletta ayer jueves al portal informativo Eccos Multimedios, de Canals, durante el año pasado estuvo viviendo en España. A fin de año vinieron para Argentina de vacaciones y para pasar las fiestas, y en ese lapso estaban viendo hacia qué país podían viajar en busca de nuevos horizontes.

“Un amigo que tenemos en Kiev nos invitó a esa ciudad, y nos dijo que él nos ayudaba a buscar trabajo”, explicó. Tras esa invitación, el 2 de febrero llegaron a destino con la idea de quedarse durante tres meses con el permiso de turista y evaluar así si les gustaba el lugar.

Estamos insistiendo ante la embajada para que agilice la habilitación de un medio de transporte que nos traslade.

Con respecto al conflicto desatado en la madrugada de este jueves, Jorgelina añadió: “Hasta anoche nadie estaba preocupado por nada, nadie hablaba de que iba a haber una guerra. Nosotros habíamos conseguido un trabajo, en el que ayer (por el miércoles) estuvimos hasta las 9 de la noche, bajo una completa normalidad. Esta mañana (por el jueves) nos despertamos con una llamada de nuestra jefa, diciendo que no fuéramos a trabajar, y que nos quedáramos en casa por hoy, como recomendación”.

Contó que tras ese aviso empezaron a revisar sus respectivos teléfonos y que habían recibido un correo de la Embajada argentina donde les recomendaban quedarse en sus lugares de residencia. Encendieron la televisión para mirar las noticias y comenzaron a contactar a otros argentinos que también están residiendo en Kiev.

Rama Fistore Carletta 2.jpg
Rodolfo y Jorgelina en uno de sus viajes por el mundo, en tiempos en que no se especulaba una posible guerra.

Rodolfo y Jorgelina en uno de sus viajes por el mundo, en tiempos en que no se especulaba una posible guerra.

“En ese momento nos agarró la desesperación porque a la noche se habían escuchado unas explosiones cerca de Kiev”, relató la joven.

A partir de ese momento armaron las valijas. “Las valijas grandes, por si las podíamos llevar, y unas más chicas con lo indispensable. Si podíamos llevar todo genial, y si no, nos llevábamos las más chiquitas. Empezamos a hablar con unos amigos y todos los que se querían ir estaban atascados, dado que esta es una ciudad donde hay muchos estudiantes y todos se quieren ir a sus pueblos. Todos los extranjeros se querían ir a otro lado”.

Ante esta situación hablaron con un conductor afectado al servicio Uber para que los llevara y en el viaje, antes de subir a la ruta, reciben un mensaje que avisaba que los viajes en este servicio quedaban suspendidos.

Según su relato, por esas horas las rutas en Kiev estaban complicadas por las largas colas de vehículos que quieren salir de la ciudad y que también se observaban atascamientos dentro de la misma ciudad. “No tenía sentido pasar toda la noche arriba de un auto, así que volvimos a casa. La recomendación es quedarse en casa”, concluyó Jorgelina en un diálogo mantenido ayer con Eccos Multimedios.

Javier Borghi (Redacción Puntal) e información difundida por el portal Eccos Multimedios