La ciudad en cuarentena: calles desoladas, comercios cerrados y colas en los súper
Río Cuarto se pareció ayer a un día feriado: calles desoladas, pocos autos en movimiento y comercios cerrados.
Eso sí: largas colas en los supermercados en horas de la mañana llenando los carritos de mercadería por el efecto coronavirus.
En la primera jornada de la cuarentena dispuesta por el gobierno nacional, hubo poca circulación en la ciudad.
No había gente en las calles ni en las principales plazas de la ciudad y los negocios permanecieron cerrados.
Sólo estaban abiertos los supermercados, que se abarrotaron de riocuartenses después de las 9. Por ello, al cabo de unas horas, las góndolas empezaban a exhibir la ausencia de productos de primera necesidad.
También se hallaban abiertas las farmacias que atendían a quienes iban a comprar medicamentos con las recetas en la mano. Algunas de ellas atendían a través de una ventanilla. Y lugares de comida.
La Policía estuvo presente en diferentes puntos de la ciudad. Por ejemplo, en la Plaza Roca, en las principales avenidas y en los distintos paseos públicos, controlando que se cumpliera con la cuarentena.
Había policías a pie, en bicicletas y en motos. También patrullando la ciudad en móviles y camionetas.
En medio de esta disposición nacional para frenar el avance del coronavirus, la Terminal de Río Cuarto se encontraba vacía. Sólo un perro vagabundo con olfato de guardián hacía acto de presencia en dicho lugar.
Como se sabe, la Provincia adhirió a las medidas tomadas por el gobierno nacional estableciendo la suspensión del transporte interurbano que realice un recorrido mayor a los 60 kilómetros.
En el Nuevo Hospital y en las clínicas de la ciudad se observó el desfile de pacientes, algunos de los cuales tenían puestos barbijos para protegerse de la pandemia.
Los colectivos llevaban pocos pasajeros, por no decir ninguno, y no había la extensa fila de taxis que se suele apreciar en las esquinas clave del microcentro.
La Municipalidad estaba cerrada y, en cuanto a los servicios públicos, solamente funcionaron las guardias mínimas.
A lo largo de la jornada, vecinos denunciaron a través de las redes la presencia de riocuartenses haciendo footing y paseando perritos por distintos espacios verdes de Río Cuarto.
La iglesia Catedral permanecía cerrada, como así también las confiterías que visten el centro riocuartense.
En las estaciones de servicio el cambio fue notorio: de haber muchísimos autos anteayer, en la víspera se registró un menor movimiento vehicular.