El edificio está ubicado en una de las principales calles de Río Cuarto. Los administradores les cobraban el agua todos los meses a los inquilinos pero esa plata nunca llegaba al Emos. Esa situación se repitió durante más de cuatro años; hasta que la conducción del ente decidió comenzar a restringir el servicio a los clientes que acumulan largos períodos impagos.
Ese único edificio adeudaba 800 mil pesos en agua y cloacas. Fue la primera restricción que comunicó el Emos, que ha adoptado la modalidad de avisar que se limitará la provisión de agua y da un plazo de entre 7 y 10 días para que los usuarios se acerquen y arreglen una forma de pago. En este caso, una responsable de la administración del edificio apareció en la sede central del ente municipal ni bien recibió la notificación y terminó aceptando un plan de pagos.
Es, si bien se trata del monto más abultado, sólo uno de los casos. Otros 36 edificios se encuentran en la misma situación y durante esta semana irán recibiendo la notificación de que si no arreglan su deuda dentro de 10 días sufrirán la restricción del servicio.
En los hechos, si la medida se concreta para las torres de departamentos significará prácticamente quedarse sin agua.
La limitación del servicio implica que cada persona que habita el inmueble sancionado puede acceder a sólo 50 litros de agua por día, que es el mínimo establecido por la Organización Mundial de la Salud. Pero garantizar esa provisión es sumamente complejo en el caso de los edificios.
“Las torres que, en total, acumulan deudas por más de 4 millones y medio de pesos están siendo notificadas durante esta semana. Están saliendo los avisos de restricción. Después de enviar esta notificación se espera un mínimo de una semana”, detalló Víctor Núñez, director técnico del ente municipal.
La decisión del directorio es que la semana próxima no se harían efectivas las sanciones sino recién la del 5 de febrero en adelante.
Las restricciones en el servicio de agua comenzaron a aplicarse a fines del año pasado, en un intento del Emos por mejorar los índices de cobro y reducir la morosidad.
De las 75 mil cuentas que tiene el ente municipal, el 40 por ciento se encuentra en mora; desde el directorio señalan que con ese índice de incumplimiento es sumamente complejo poder encarar obras de infraestructura o modernización o comprar el equipamiento necesario para garantizar la calidad del servicio.
En un principio, del total de morosos se habían seleccionado 4.000 entre quienes iban a recibir la penalización por falta de pago. Pero, a partir de que se dio a conocer la decisión de restringir el agua, el número final quedó en 1.350. La intención del directorio del Emos era realizar 15 restricciones por día desde noviembre del año pasado.
Regularización
“A partir de que comenzamos con las notificaciones y las limitaciones en el servicio, tuvimos los resultados esperados. Ya vino más de un 40 por ciento a regularizar su situación. Algunos pagan en efectivo, o con cheques o arreglan planes de pago”, manifestó Núñez.
Desde el ente siempre puntualizan que no hay familias con complicaciones económicas incluidas entre las que reciben la penalización. Argumentan que solamente se enfocan en quienes tienen capacidad de pago pero acumulan largos períodos de incumplimiento.
Señalan que se trata de una cuestión de equidad, que apunta a que paguen quienes pueden hacerlo, lo que pemitirá sostener los subsidios para quienes viven un período de complicación económica o realizar las obras que llevarán el agua y las cloacas cada vez a más sectores.Desde el Emos indican que seguirán con la política de restricción. Y puntualizan que quienes sufren la sanción y no regularizan sus deudas tendrán que resolver su caso en la Justicia. La Fiscalía Municipal ya está trabajando con clientes del ente que siguen siendo renuentes a cumplir.
Es, si bien se trata del monto más abultado, sólo uno de los casos. Otros 36 edificios se encuentran en la misma situación y durante esta semana irán recibiendo la notificación de que si no arreglan su deuda dentro de 10 días sufrirán la restricción del servicio.
En los hechos, si la medida se concreta para las torres de departamentos significará prácticamente quedarse sin agua.
La limitación del servicio implica que cada persona que habita el inmueble sancionado puede acceder a sólo 50 litros de agua por día, que es el mínimo establecido por la Organización Mundial de la Salud. Pero garantizar esa provisión es sumamente complejo en el caso de los edificios.
“Las torres que, en total, acumulan deudas por más de 4 millones y medio de pesos están siendo notificadas durante esta semana. Están saliendo los avisos de restricción. Después de enviar esta notificación se espera un mínimo de una semana”, detalló Víctor Núñez, director técnico del ente municipal.
La decisión del directorio es que la semana próxima no se harían efectivas las sanciones sino recién la del 5 de febrero en adelante.
Las restricciones en el servicio de agua comenzaron a aplicarse a fines del año pasado, en un intento del Emos por mejorar los índices de cobro y reducir la morosidad.
De las 75 mil cuentas que tiene el ente municipal, el 40 por ciento se encuentra en mora; desde el directorio señalan que con ese índice de incumplimiento es sumamente complejo poder encarar obras de infraestructura o modernización o comprar el equipamiento necesario para garantizar la calidad del servicio.
En un principio, del total de morosos se habían seleccionado 4.000 entre quienes iban a recibir la penalización por falta de pago. Pero, a partir de que se dio a conocer la decisión de restringir el agua, el número final quedó en 1.350. La intención del directorio del Emos era realizar 15 restricciones por día desde noviembre del año pasado.
Regularización
“A partir de que comenzamos con las notificaciones y las limitaciones en el servicio, tuvimos los resultados esperados. Ya vino más de un 40 por ciento a regularizar su situación. Algunos pagan en efectivo, o con cheques o arreglan planes de pago”, manifestó Núñez.
Desde el ente siempre puntualizan que no hay familias con complicaciones económicas incluidas entre las que reciben la penalización. Argumentan que solamente se enfocan en quienes tienen capacidad de pago pero acumulan largos períodos de incumplimiento.
Señalan que se trata de una cuestión de equidad, que apunta a que paguen quienes pueden hacerlo, lo que pemitirá sostener los subsidios para quienes viven un período de complicación económica o realizar las obras que llevarán el agua y las cloacas cada vez a más sectores.Desde el Emos indican que seguirán con la política de restricción. Y puntualizan que quienes sufren la sanción y no regularizan sus deudas tendrán que resolver su caso en la Justicia. La Fiscalía Municipal ya está trabajando con clientes del ente que siguen siendo renuentes a cumplir.

