Río Cuarto |

Emotivo recuerdo a las víctimas de las explosiones en la Planta Piloto

Se cumplieron 15 años desde la tragedia que se cobró la vida de los docentes Miguel Mattea, Gladys Baralla, Carlos Ravera, Damián Cardarelli y Liliana Giacomelli y del estudiante Juan Politano. Presentaron un mural

La comunidad universitaria de Río Cuarto volvió a recodar ayer la trágica explosión de la planta piloto de la Facultad de Ingeniería ocurrida hace 15 años y que se cobró la vida de cinco docentes investigadores y un estudiante.

Tras largas horas de agonía, provocada por las graves quemaduras que recibieron por la explosión, fallecieron los profesores Miguel Mattea, Gladys Baralla, Carlos Ravera, Damián Cardarelli y Liliana Giacomelli y el alumno Juan Politano.

Un minuto de silencio marcó el inicio de la ceremonia, que contó con la organización de la Asociación Gremial Docente de esta casa de estudios. Frente al edificio de la planta piloto, se concentraron las máximas autoridades del Rectorado, decanos, secretarios de facultades, dirigentes de los gremios docente y no docente, estudiantes y familiares de los fallecidos.

Poco después de las 10.30, se leyó una carta de Fabiana San Martín, esposa del profesor Damián Cardarelli.

“Tengo algunos recuerdos de mamá. Algunos vagos, otros un poco más precisos. Su oficina era la del aire acondicionado”, dijo LucasSimone, hijo de Gladys Baralla.

En sus palabras, agradeció al gremio docente por acompañar a los familiares de las víctimas de la explosión durante estos quince años, cada 5 de diciembre. “Esta tragedia nos marcó a todos definitivamente como familia, como personas individuales y también como comunidad en general. Aprender a vivir de otra manera es lo que justamente hemos transitado en estos quince años”, dijo Fabiana San Martín.

Por otra parte, expresó su deseo de que el nuevo aniversario “sirva para que las muertes de Juan, Liliana, Carlos, Damián, Gladys y Miguel sean una luz en cada lugar de trabajo”. “Para que estén todas las condiciones laborales aptas para desarrollar cada una de las actividades. Que mi abrazo y el de mis hijos Ignacio y Martín les llegue a todos ustedes”, indicó.

Luego, hablaron las profesoras Adriana Moyetta y Elena Berrutti, en representación de la Asociación Gremial Docente.

Moyetta propuso recordar lo pasado en estos quince años dentro y fuera de la institución y destacó que la lucha por las condiciones de trabajo “se encuentran enmarcadas en el Convenio Colectivo de Trabajo, en el capítulo 8, y que a instancias de las organizaciones gremiales cada 5 de diciembre se conmemora el Día de las Condiciones y Medioambiente de Trabajo en las universidades”.

“En este tiempo transcurrido, varias y varios compañeros nos dejaron. Algunos definitivamente, otros para disfrutar de sus jubileos o para tomar distintos rumbos laborales. ¿Cuántas y cuántos estudiantes, compañeras y compañeros trabajadores han pasado por esta calle sin saber lo que sucedió aquí hace quince años? Nobleza obliga, que los actos de memoria no sean sólo los 5 de diciembre”, agregó Moyetta.

Concurso de murales

Adriana Moyetta también se refirió al reciente concurso de murales “La vida y las condiciones de trabajo. A 15 años de las explosiones de la planta piloto”, que organizó la gremial docente universitaria y en el que resultó ganadora la artista Cecilia Cibils Martina, quien desde mediados de noviembre “empezó a llenar de colores y de trazos” las paredes sur y este del edificio.

La artista resumió el espíritu de la obra en estos términos: “Sanar a través del arte. Encontrar una nueva mirada para este espacio tan lleno de memoria. Colores que buscan integrar al edificio a la naturaleza que lo rodea y darle dinamismo. Elementos que se destacan para ilustrar la vida y la seguridad en el trabajo. Homenaje para las víctimas de los hechos ocurridos el 5 de diciembre de 2007, quienes están siempre presentes”.

Berrutti tomó luego la palabra y dedicó los primeros minutos para recordar al poeta, dramaturgo, periodista, filósofo y docente Vicente Zito Lema, quien falleció este domingo. “Desde el primer momento, después de la tragedia, Vicente nos acompañó, nos cobijó, nos contuvo. Porque cuando el dolor es tan grande, necesitamos que nos abracen”, enfatizó.