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Una empleada municipal integraba una banda que vendía cocaína en Río Cuarto

Su pareja, líder de la organización, operaba desde una cárcel en la provincia de Buenos Aires. También tenían presencia en San Luis. La Cámara Federal de Córdoba ratificó el procesamiento a siete integrantes

Foto ilustrativa

 

Una empleada de la Municipalidad de Río Cuarto era una pieza clave de la organización que se dedicaba a la comercialización de cocaína en nuestra ciudad y San Luis, mientras que su pareja, líder de la banda, operaba desde una cárcel en Buenos Aires.

El 7 de agosto de 2024, Gendarmería interceptó a la pareja en ruta con un kilo de cocaína en el baúl de un Renault Megane III. La organización utilizaba envoltorios impregnados con grasa industrial para ocultar la droga.

También llevaban 15 billetes falsos de 100 dólares y una pistola con municiones. El procedimiento fue a la altura de la ciudad bonaerense de Pellegrini.

Hugo Agüero, líder de la banda narco, coordinaba la compra y distribución de la cocaína entre Río Cuarto y San Luis, según la investigación llevada adelante por el Juzgado Federal de Río Cuarto, a cargo de Carlos Arturo Ochoa.

Durante un periodo de tres años, esta organización criminal llevó a cabo sus actividades entre las provincias de Córdoba y San Luis, utilizando vehículos y transferencias para el movimiento de drogas y dinero.

El juez Ochoa procesó a siete personas por tráfico, tenencia y encubrimiento agravado.La mayoría de los involucrados eran familiares de la empleada municipal.

Avance

De acuerdo a la investigación, se allanaron varios domicilios de nuestra ciudad, donde se hallaron más billetes falsos, droga y agendas con registros de ventas, que fueron clave para el avance de la causa.

La pareja de Agüero desempeñaba un papel fundamental dentro de la estructura delictiva, ya que era la encargada del cierre de las operaciones.

Los cómplices del grupo incluían familiares de la empleada municipal, quienes eran responsables de realizar los traslados y cobranzas. La droga era distribuida a revendedores. Las transferencias bancarias y registros contables proporcionaron pruebas contundentes contra la banda.

La investigación también pudo llegar a los encargados de la reventa de la cocaína, a partir de escuchas telefónicas.

La Cámara Federal de Córdoba confirmó los procesamientos por las infracciones cometidas en ambas provincias. El fiscal Cabanillas subrayó el alto grado de organización y continuidad en las actividades ilícitas del grupo delictivo.