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Se cumplen 6 meses sin crear empleos formales: Córdoba perdió 1.500 en un solo mes

El mercado del trabajo sigue sin reacción. La crisis de sectores clave afecta decididamente la creación de puestos. La provincia no es la excepción

Mientras en el Congreso la discusión de la reforma laboral comenzó a dar sus primeros pasos, frente a la movilización de sectores gremiales, políticos y estudiantiles que rechazan los cambios, los datos oficiales del mercado del trabajo formal en la Argentina sigue mostrando un deterioro sin pausa. Es decir, cada vez hay menos trabajadores en ese renglón que se publica mensualmente en el Informe de la Situación y Evolución del Trabajo Registrado (SIPA).

Concretamente, el empleo asalariado se contrajo en noviembre en la comparación mensual e interanual, acumulando 86.000 puestos de trabajo menos en seis meses mientras la tasa de despidos alcanzó el valor más alto en un año, según reflejó un informe del Ministerio de Capital Humano.

La información procesada del SIPA indica que el empleo asalariado registrado del sector privado mostró una variación negativa en noviembre del año pasado (último dato publicado).

Ese mes, el número de trabajadores encuadrados en esta categoría ocupacional se contrajo un 0,2%, lo que representa la desvinculación en el país de aproximadamente 13 mil trabajadores respecto a octubre.

El comportamiento opuesto se observa con el trabajo monotributista. En noviembre, el número de personas registradas en el régimen simplificado para pequeños contribuyentes creció 0,3%, lo que representó la incorporación de unos 6.800 trabajadores bajo esa modalidad en el último mes.

En el caso de Córdoba, el retroceso entre octubre y noviembre del año pasado fue de 1.500 empleos formales privados. Es que, de acuerdo a los datos oficiales, en octubre había un total de 520.900 trabajadores en el sector privado en blanco y un mes después, la cantidad cayó a 519.400. En esos dos meses hubo entonces una merma del 0,29%.

El informe oficial admite que “la dinámica del empleo asalariado en noviembre de 2025 muestra que las caídas de puestos de trabajo fueron generalizadas a nivel provincial”. En comparación con el mes anterior, cuatro de las veinticuatro jurisdicciones1 registraron un aumento del empleo, mientras que en una de ellas el empleo permaneció estable y en diecinueve se observó una contracción.

Las provincias que experimentaron incrementos en el empleo fueron Neuquén (+0,8%), Jujuy (+0,5%), Entre Ríos (+0,3%) y Tucumán (+0,3%). En contraste, otro grupo de provincias registró disminución del empleo asalariado formal privado, siendo las más afectadas Formosa (-1,1%), Tierra del Fuego (-1%), Catamarca (-0,8%), San Juan (-0,8%), Corrientes (-0,7%) y La Rioja (-0,7%).

En tanto, en términos interanuales, tres jurisdicciones registraron aumentos en el nivel de empleo y diecinueve mostraron variaciones negativas. Las provincias con crecimiento fueron Santiago del Estero (+2,9%), San Juan (+2,6%) y Neuquén (+0,8%). Por el contrario, las mayores caídas del empleo se observaron en Santa Cruz (-10,8%), Chubut (-6,4%), La Rioja (-5,1%) y Tierra del Fuego (-5%).

En esa comparación, Córdoba perdió 1.300 puestos, al comparar el último noviembre con el de 2024. Eso implica un retroceso del 0,25%.

La foto nacional

En noviembre de 2025 el empleo asalariado en el sector privado alcanzó los 6,189 millones de personas, registrando una variación del -0,2% en relación con el mes anterior, es decir 13.100 trabajadores menos. En los últimos seis meses (junio a noviembre de 2025) el empleo registró variaciones mensuales negativas, acumulando una pérdida de 86.000 empleos.

En comparación con el mismo período del año anterior el empleo asalariado se redujo 1,1%, lo que equivale a 114.800 trabajadores menos. Se registraron caídas en todas las categorías que componen este grupo: el sector privado cayó 1,3% (78.800 personas menos), el trabajo en casas particulares -1,2% (5.200 personas menos) y el sector público un -0,9% (30.900 personas menos).

Por su parte, el trabajo independiente en su conjunto experimentó una caída del 10,2% (320.600 personas menos). Al interior de este grupo, existieron dinámicas diferenciadas. Por un lado, la cantidad de aportantes al monotributo aumentó un 4,2% (88.600 personas más); por otro, los aportantes al régimen de autónomos disminuyeron un 1,2% (4.700 personas menos).

El informe puntualizó que “la caída del 61,9% en la cantidad de monotributistas sociales fue determinante para el desempeño del conjunto de trabajadores independientes” explicando que “esa disminución se encuentra relacionada con cambios normativos que afectaron específicamente a este régimen”.