Río Cuarto | Empleo

Gremios y empresarios relativizan la informalidad laboral de Río Cuarto

Coinciden a la hora de apuntar contra actividades más proclives a generar trabajo precario, como la construcción, pero no creen que pueda existir una precarización cercana al 50% como sugiere el Indec
 
Los datos de informalidad laboral que dio a conocer el Indec correspondientes al último trimestre de 2017 para Río Cuarto confirmaron que el conglomerado se mantiene al tope del empleo en negro en el país, con el 44,8% de sus trabajadores en esas condiciones, aunque fue algo menos que el 46,4% registrado a fines de 2016.

Los números locales están lejos de los que se registraron en el país (34,2%), en el interior (34,7%) o incluso en los conglomerados de menos de 500 mil habitantes (31,8%).

La gran distancia que se reflejó entre los promedios y la situación local volvió a llamar la atención de las instituciones y analistas de Río Cuarto. De hecho, para la CGT “hay niveles de informalidad en todas las ramas de actividad, pero de ninguna manera puede existir en la envergadura que dice el Indec. Sería demasiado evidente. Estamos hablando de mucha gente en la informalidad”, razonó Ricardo Magallanes, secretario general de la central obrera.

En la misma línea reflexionó el presidente del Centro Empresario, Pablo Vasquetto: “Me sorprende mucho ese nivel de informalidad que muestra el Indec para Río Cuarto. Y si uno analiza sectores, claramente la industria es difícil que registre empleo en negro relevante por sus características. Tal vez la construcción, más pensando en todas las obras particulares y de poca envergadura que se realizan”, indicó el empresario local.

Por otra parte, Vasquetto remarcó que “posiblemente en el comercio exista un porcentaje, pero de ninguna manera puede ser en los niveles que sugiere el trabajo del Indec. Allí por las dificultades que muestran las ventas es posible que exista algo de informalidad. Por eso insisto en que los números que difunde el Indec sorprenden muchísimo”.

Para Magallanes, “no nos caben dudas de que puede resurgir en este último tiempo un conjunto de condiciones más favorables para la precarización laboral, de la mano de una mayor flexibilización que el Gobierno alienta”, fustigó.

Para el sindicalista, “la sensación no es de mejora en el mercado laboral. Tampoco vemos grandes retrocesos en puestos de trabajo. Pero sí observamos lo que ocurre en el comercio, con cierres de locales, las dudas que puede generar en nuestra región el problema de la sequía, especialmente a todo aquello vinculado al campo, como puede ser la industria metalmecánica”, remarcó.

Lo cierto es que las dudas que muestran tanto empresarios como sindicalistas no tienen que ver con esta medición puntual publicada por el organismo nacional de estadísticas y censos. El Indec viene reflejando desde hace muchos años una compleja situación en Río Cuarto con respecto al empleo informal.

En ese punto, Magallanes indicó que “el Estado debe tener una decisión más firme para combatir la informalidad laboral, con los organismos de control más activos y con mayor equipamiento y personal”, sugirió el titular de la UOM local.

Por su parte, Vasquetto también indicó que “la brecha entre quienes trabajan en la formalidad y quienes no lo hacen termina provocando una gran desventaja en cuanto a la competitividad de las empresas. Sabemos que puede haber casos en los que la situación obliga a tener un margen de informalidad porque se atraviesa una crisis o un momento muy difícil de una empresa, pero de ninguna manera eso puede sostenerse porque quien no cumple pone en peligro a quienes sí cumplen”, enfatizó.

Al insistir con mejores controles, Magallanes remarcó que “a nivel local la Secretaría de Trabajo tiene sólo 4 o 5 inspectores y es poco para dar respuesta a todos los gremios. La UOM, por ejemplo, tiene 270 empresas en la zona que en su mayoría son pymes. Y tenemos aproximadamente un inspector disponible por semana. Es difícil controlar así”, concluyó.