Joven argentina creó un "cuero" con yerba mate

Una joven argentina elaboró cuero, utilizando desechos de yerba mate junto a otros componentes. Como resultado logró crear un material resistente, con las mismas propiedades que ofrece el cuero animal. Hoy te contamos sobre esta novedosa propuesta

Ana Laura Cantera es una artista visual, investigadora y docente argentina, quien elabora cuero a partir de un material de desecho: la yerba mate.

 

No es novedad que hemos ganado en los últimos tiempos, bastante terreno en cuanto adoptar un mayor compromiso con el cuidado del planeta, los animales y al medio ambiente. Ya sea desde consumir productos que sean eco friendly hasta pensar, el impacto que tienen nuestras acciones con el planeta.

El cuero es una materia prima muy versátil que se puede utilizar en la fabricación de muchos elementos y que se viene empleándose hace muchísimos años. Es un material muy usado, caro y su durabilidad es altísima. Sin embargo, es necesario pensar y reemplazar ciertos materiales por otras opciones que tengan las características similares, pero que su impacto en el medio ambiente sea menor. Desde esta premisa surge nuevas opciones, entre ellas se destaca este “cuero” ecológico, fabricado a partir de desechos.

En lo que a terreno de investigación y avances se refiere, no dejamos de sorprendernos con novedosos descubrimientos. En esta oportunidad la biotecnología, es el medio por el cual surge un material que ofrece puras ventajas. Ana Laura Cantera es una artista visual, investigadora y docente argentina, quien elabora cuero a partir de un material de desecho: la yerba mate. Su resultado es un material resistente, con las mismas características al cuero animal y con sus mismas posibilidades de aplicación, pero con la ventaja de ser eco amigable, producido con desechos y otros compuestos. Todo su proceso de producción resignifica los residuos, reutilizándolos para convertirlo en algo nuevo. Este cuero ecológico, está pensado para dejar de utilizar el cuero animal.

Hoy te contamos sobre este novedoso material y como se puede cambiar la forma de producir esta materia prima tradicional, de una manera amigable con el medioambiente y sin la utilización de animales.

Inicio de una idea

En su página web oficial, la artista indica y explica que se dedica a la creación y diseño de biomateriales. Suele trabajar reutilizando residuos de todo tipo, como: yerba, café, fibras, cenizas y otras muchas cosas que desecha a diario. Sin embargo, en el año 2019 ganó una beca en el MIT y fue allí en donde desarrolló este material, al que llamó biocuero. En aquel entonces, con él, realizó unas sandalias para presentar allá. Realizó un prototipo funcional que demostró ser un excelente material sustentable para la confección de calzado. Fueron exhibidas en 2019 en el MIT Massachusetts Institute of Technology en el marco del 3.0 Global Community Bio Summit. Desde ese momento sigue perfeccionándolo y diversificando su uso.

El proceso

Este biocuero natural, fabricado con desechos, lo denominó Yerma. Es un biomaterial simil cuero 100% compostable realizado mediante el residuo de la yerba mate usada, procesada y mezclada con agua, gelatina y glicerina vegetal. Luego de un proceso de hervor, esa mezcla se coloca en un bastidor cubierto con una tela, donde queda fraguando entre una semana y diez días. Finalmente, el material está listo para moldearlo.

Es flexible, resistente y puede ser tanto elástico como rígido. Se lo puede coser, calar, grabar con láser y funcionar como antiadherente para camas de impresoras 3D. Su color original es el color de la yerba, un verde muy oscuro, ya que se trabaja con la yerba mate usada y se oxida con el agua y el calor, por ende, queda con un verde petróleo intenso.

Su uso

Las aplicaciones del biocuero son las mismas que las del convencional: calzado, indumentaria, accesorios, etc. Este biocuero, es un material que comparte muchas características con el cuero vacuno. Es resistente a la humedad, al calor y su textura es la misma, sin embargo, su principal ventaja con respecto al cuero animal radica en el impacto ambiental que genera su producción y lo que sucede cuando lo descartamos, ya que el biocuero es compostable, es decir al desechar un producto, por ejemplo, una prenda de vestir, una cartera o lo que tengas hecho con este material, se biodegrada. Con ese textil pueden confeccionarse prendas y accesorios que luego vuelven a la tierra sin convertirse en basura, porque se degradan a la misma velocidad que el resto de los residuos orgánicos. En cambio, los demás cueros son totalmente tóxicos, partiendo desde el inicio de su proceso productivo y del tratamiento que le hacen para poder utilizarlos con fines textiles.

En nuestro país, hay muchos otros profesionales que al igual que Ana Laura, tomaron la iniciativa y desarrollaron diferentes técnicas para producir materiales que sean amigables con el medio ambiente, que sean compostables y que lentamente vayan reemplazando a aquellos que no están alineados con el planeta.

A futuro

Este material tiene todas las posibilidades de convertirse algún día en un reemplazo del cuero tradicional, ya que produce una muy baja huella de carbono, sobre todo en comparación con la que genera la producción del cuero animal.

Si bien en la actualidad, aún no existe una producción a gran escala de este cuero, no es un imposible, ya que la ventaja radica no solo en su composición, sino en que se pueden generar piezas tan grandes como el bastidor que se utilice para su moldeado y secado.

Este tipo de propuestas toman rápidamente notoriedad y adeptos, ya que somos más conscientes de la importancia de formar parte de un cambio significativo. Hoy, hay otras formas de hacer diseño, creando piezas de vestir sostenibles y biodegradables a partir del uso de desechos. No solo basta con difundir este tipo de iniciativas, sino de consumir este tipo de alternativas y de que los sectores que tienen que ver con esta industria, se contagien de este cambio.

Por Julieta Varroni