Trabajó en Coca Cola y en un banco, pero dejó todo por su emprendimiento de comida saludable
Stefanía Beiza estudió Licenciatura en Administración en la Universidad Nacional y su camino la llevó a trabajar en empresas primero y luego en las finanzas, y si bien su carrera era satisfactoria admite que no terminaba de “llenarla”. Por eso comenzó a investigar sobre una temática que la apasionó rápidamente: la alimentación. Y así nació la idea de un emprendimiento que hoy es una realidad: Optimeals.
Con la marca ya llega a Santa Fe y Neuquén, pero apuesta en lograr el mismo resultado en el resto de las provincias y luego dar el paso a mercados internacionales. Elabora productos saludables cocidos y congelados, ricos en nutrientes y bajos en carbohidratos. En ese itinerario, esta semana es clave porque participa con su stand de la Exposición de Palermo, la vidriera productiva más importante de Argentina. Y no sólo aspira a vender sus productos allí, sino especialmente hacer conocer lo que hace e iniciar una red de contactos para desembarcar en el mercado más grande y sofisticado del país.
En diálogo con I+I CBA, StefaníaBeiza admite que “es un gran orgullo estar en la Expo de Palermo porque hacía mucho que veníamos pensando en esa posibilidad y no se terminaba de concretar. De todos modos como fui mamá hace poquito no puedo estar presente los 10 días, pero sí va a estar la fábrica, el stand todo el tiempo. Tenemos mucha expectativa sobre lo que termine resultando”, aclaró, dando también una pista de las dificultades adicionales que debe enfrentar una joven emprendedora.
“Es la primera vez que vamos a Palermo, y hace poco estuvimos en el Festival Gastronómico Peperina que se realiza en Alta Gracia y la verdad que fue todo una locura; no conocíamos la magnitud de ese evento. Y ahí nos entusiasmamos con ir a Palermo y seguir con el envión. Para el emprendimiento creemos que suma mucho”, remarcó.
Van dentro del espacio que tiene la Provincia de Córdoba, como la única firma de Río Cuarto…
Sí, cuando tuvimos las habilitaciones nacionales nos propusieron formar parte de la vidriera productiva de Córdoba que lleva distintos emprendimientos de la provincia en el rubro alimentación especialmente. Bajo el mismo formato fuimos a Peperina. Nos dan un espacio donde poder mostrar nuestra producción. Lo que tiene Buenos Aires es un mercado algo más evolucionado en el tema de la alimentación saludable y por eso también nos invitaron.
Mencionabas lo evolucionado del mercado de Buenos Aires, también la magnitud es otra…
Sí, por supuesto. Lo que buscamos es tratar de llegar a todos los puntos de venta más chiquitos de Buenos Aires a través de un gran distribuidor. Y los puntos para llegar a eso están en la Expo.
El lugar en donde hacer contactos…
Exacto, es ideal para hacer eso. De todos modos el movimiento de ventas en Palermo es muy importante por la cantidad de gente que transita. Además son 10 días frente a las demás ferias que son 3 o 4 días. Pero lo que más buscamos es conseguir contactos y hacer conocida la marca.
¿Qué características tienen los productos de Optimeals?
Hacemos toda producción saludable y baja en carbohidratos; que está cada vez más en auge. Son alimentos saludables, cocidos y congelados a base de huevos, frutas y verduras; todo agroecológico. Y utilizamos harinas de frutos secos. No usamos ningún refinado, ni aditivos, ni conservantes. Está todo envasado y por lo tanto uno lo puede sacar del freezer, lo calienta y está listo para consumir. La idea son bases, como por ejemplo con el pan lactal puedas comer waffle, que sea súpersaludable, que brinde todos los nutrientes que el cuerpo necesita sin aportarle cosas malas. Esa es como nuestra gran filosofía: nutrir sin aportar nada que perjudique al cuerpo.
¿Y cómo nace la idea?
Fue un poco raro porque yo trabajaba en un banco y me di cuenta que me interesaba mucho la parte de la salud. Estudié Licenciatura en Administración en la Universidad Nacional y empecé a trabajar en Coca Cola y luego en el banco. Me gustaba pero no me llenaba del todo. Entonces comencé a investigar sobre salud y ahí me di cuenta que era del lado de la alimentación como llegar a una mejor calidad de vida y tener salud. Entonces estudié alimentación deportiva mientras trabajaba en el banco y después hice coaching de alimentación. Y llegó el momento en que dije “es ahora o nunca” y alquilé un lugar, tramité las habilitaciones y producía para mis amigas. De a poco comencé a ampliar el círculo y a ofrecerles a más personas. Pero siempre prioricé la obtención de las habilitaciones bromatológicas porque siempre pensé en salir de Río Cuarto. Mi meta siempre fue mostrar lo que hacemos más allá de la ciudad, con la premisa de hacer un producto fácil de consumir y que le brinde la posibilidad a la gente de alimentarse de manera segura. La necesidad que yo tenía era esa y entonces estaba cubriendo mi propia necesidad y notaba que era una parte insatisfecha. Así arrancamos. Viendo que a la persona que va y compra todos los ingredientes para alimentarse de manera saludable le ahorramos el trabajo haciéndolo nosotros, cocido o congelado, y sin agregarle ningún químico.
¿Cuánto hace que diste el paso y dejaste tu trabajo en el banco?
En 2017. Renuncié en julio y como quedé en muy buena relación, el gerente me pidió que siguiera hasta diciembre para cerrar todos los presupuestos y mientras tanto fui armando el lugar para empezar en el enero siguiente ya a full.
¿Y cómo resultó ese salto?
Extrañé horrores a mis compañeros porque fue un cambio muy importante. Al principio era como estar sola todo el tiempo, me hacía cargo de todas las tareas y la verdad que hice muchos wafflescon lágrimas al principio. Y pensando siempre si había tomado bien la decisión o no. Saber si me había equivocado o no, porque ¿cómo volvés a un banco después de que te fuiste? Bueno, fueron las dudas que tuve durante un tiempo.
¿Hoy eso está superado y no te arrepentís de la decisión?
No, hoy estoy re convencida y amo lo que hago. Cuando voy a trabajar me doy cuenta que me gusta mucho. Y creo que este año es cuando hice el click más grande y me convencí que me apasiona este camino emprendido.
Volviendo a la producción, ¿qué artículos elaboraOptimeals?
Tenemos una panificación dulce, que son waffles, tortitas de zanahoria y de chocolate, el pan que es nuestro producto estrella y que es bajo en carbohidratos, con semillas, harinas de frutos secos y cada uno tiene 8 huevos, por eso es rico en proteínas. Después tenemos pizzetas y hamburguesas con verduras y semillas de girasol. Las pizzas de cuatro variedades a base de coliflor, quinoa, zanahoria y frutos secos. Y actualmente estamos desarrollando un alfajor, que como todo desarrollo lleva su tiempo. Una vez logrado necesitamos aprobarlo nutricionalmente y luego bromatológicamente, y ahora estamos en este último paso.
¿Qué volumen producen hoy?
Producimos unas 12 mil unidades entre todos los productos, pero tenemos mucha capacidad ociosa.
¿Podrían producir mucho más?
Sí. Es que teníamos un cuello de botella grande porque esto es muy artesanal. Pero compramos una máquina a comienzos de este año y nos permitió aumentar mucho la capacidad de producción. Una sola máquina nos cambió mucho la ecuación.
Una inversión que dio sus frutos…
Es que el emprendimiento tiene estos momentos. Por ejemplo el packaging que tenemos no es el que me gustaría tener y me tiene preocupada. Pero es un click extremadamente grande. En el momento en que compramos la máquina la evaluación fue si dábamos ese paso o cambiábamos el packaging completo. Y son resoluciones a tomar con recursos propios, pero que son necesarias resolver ante el peligro del estancamiento. Por eso estamos en ese punto en el que todos los que emprendieron consideran que es clave. Es un año bisagra y es re difícil.
La falta de un mejor packaging además es un limitante a la hora de vender…
Claro. De hecho hablamos hace un tiempo con el mayor distribuidor de este tipo de productos en Buenos Aires y nos planteaba eso, la necesidad de mejorarlo para acelerar la penetración en el mercado de los productos. Y nos dijo que por la calidad comencemos a distribuirlo, pero nos dijo que va a ser más lento el proceso.
Hablando de packaging, ¿cómo les juega la ley de etiquetados?
Nos benefició muchísimo. Estamos totalmente exentos, no tenemos ningún octágono en nuestros productos. De hecho lanzamos una línea de niños pensando en la alimentación en horas de colegio. Todo nació con mi hija más grande cuando comenzó el colegio. Así surgieron líneas de galletitas con forma de carita de perro, de unicornio, de ositos, que son a base de quinoa, banana, manzana y mijo. Y eso también quedó exento en la calculadora que se utiliza para fijar los octágonos. Lo mismo para la línea adultos.
¿Cómo es trabajar productos agroecológicos, de dónde los obtienen?
La gran mayoría es de Río Cuarto. Usamos kale, berenjena y succhini que nos traen de Villa Las Rosas, del campo de Azafrán Mediterráneo. Los huevos los compramos en Cuatro Vientos y son agroecológicos, sin conservantes sobre la cáscara, no de gallinas felices.
¿Objetivos, metas?
Este año vamos a la Expo Dietética que es la más grande de Argentina y se hace en Costa Salguero, en Buenos Aires. Es un montón para nosotros llegar ahí en septiembre. Pero la visión de la fábrica fue llegar a todos los puntos del país. Estamos ya muy bien en Rosario y Santa Fe en general; Neuquén también, que son los dos puntos más fuertes. Quisiera tener esa misma presencia en todas las provincias.
¿Y afuera?
Bueno, primero me gustaría hacer pie en el marcado nacional, pero me prometí estudiar también el plano internacional, especialmente para llegar a Uruguay y Brasil que están muy desarrollados en todo este tipo de alimentación.