“En los años previos al Covid teníamos entre 530 mil y 540 mil empresas en Argentina, pero eso cayó en unas 50 mil empresas por el impacto de la pandemia. Ahí hay que aclarar que la caída había empezado ya en 2019, antes del Covid; pero a partir de allí se dio la mayor pérdida”, comenzó explicando Ariel Barraud, economista de la Bolsa de Comercio de Córdoba respecto al último informe sobre empresas en el país, a I+I CBA.
No es que el Covid cambió una tendencia sino que la aceleró…
Exacto. Ya habíamos iniciado una pendiente, siempre hablando de empresas registradas en el país.
¿Y después?
En el tramo de recuperación de la pospandemia, que empieza en septiembre de 2021, cuando toca el piso, se llega a un número de 510 mil empresas. Pero según los últimos datos disponibles de 2023 se observa una pequeña caída nuevamente, aunque faltan datos para terminar de armar la estadística. Con eso, el nivel queda similar a lo que fue 2019, pero sin recuperar los registros previos.
¿Hay información de qué tipo de empresas, por tamaño, fueron las que más se perdieron?
Es muy probable que hayan sido las pequeñas y medianas. Lo que ocurre es que cuando analizamos las empresas por tamaño en el país vemos que prácticamente el 90 o 92 por ciento de las empresas son de menos de 25 empleados. Incluso, las de un solo empleado son el 35%. Pensemos que si definimos como empresa a toda organización privada que ocupa o emplea a una persona para producir bienes y/o servicios tenemos desde comercios, talleres a grandes industrias. Por eso la reducción de firmas seguramente guarda la proporción de esa estructura de una gran mayoría de micro, pequeñas y medianas empresas. Por ahí siempre son más noticias las grandes que cierran y eso puede llevar a pensar que lo ocurrido es diferente.
Cuándo cierran empresas de dos o tres trabajadores no trasciende…
Claro. El registro se nutre de empresas que abren y otras que cierran y en 2018 es cuando se cruzan las series en el gráfico y es más alto el número de las que cierra que de las que abren. Lógicamente en la pandemia tenemos una diferencia de 13 mil empresas en el segundo trimestre de 2020 entre unas y otras. Esa serie se vuelve a invertir recién en septiembre de 2021 cuando tenemos más aperturas que cierres y eso empieza a explicar el crecimiento.
¿Y en ese contexto, qué pasó con Córdoba?
En Córdoba, la tendencia que sigue el número de empresas es parecido al nacional pero las velocidades son un poco diferentes en cuanto a la caída de empresas y de su recuperación. Estamos ahora en niveles más parecidos a los de 2018, en un nivel alto.
¿De cuántas empresas hablamos?
Teníamos unas 51 mil empresas antes de la pandemia, bajaron a 47 mil y ahora estamos en torno de las 49 mil. Eso se refleja también en cómo está Córdoba respecto del total nacional porque recuperó participación respecto a los últimos 5 años. Hoy está en el 10% de la cantidad de empresas del país, cuando en términos estadísticos Córdoba es el 8 o 9 por ciento de lo nacional en casi todos los indicadores. Entonces, en cuanto a empresas, está levemente por arriba.
¿Qué implican esas velocidades distintas que tiene Córdoba?
Son mejores, es decir, la recuperación es más rápida, más intensa, se crean más empresas. Y también la caída no fue tan fuerte como en el promedio de provincias. La pérdida durante la pandemia fue menor.
¿Eso responde a un ecosistema particular de la provincia?
Es muy probable. Lo que vemos es que Córdoba tiene ese indicador de empresas por habitantes más alto que el promedio. Es una provincia que se apoya más en la actividad privada. Hay más acompañamiento desde varios puntos de vista, como las políticas públicas que incentivan la creación de empresas, en lo tributario se simplificaron muchas cosas para las empresas que no se ve en todas las demás provincias. Y cuando uno ensaya explicaciones sobre creación y muerte de empresas, mucho tiene que ver con las dificultades para abrir y cerrar, los altos costos tributarios y laborales.
Hay otras economías provinciales más basadas en la actividad pública…
Absolutamente. Eso lo vemos también con otros indicadores, como los de empleo, que van de la mano. Si vemos que muchas provincias del norte tienen fuerte incidencia del empleo público sobre el total, cuando vemos la cantidad de empresas se advierte que tienen 4 o 5 cada mil habitantes, menos de la mitad de lo que muestran Córdoba o Santa Fe, por ejemplo. Es mucha la diferencia en la cultura económica de cada provincia.
Mientras la cantidad de empresas busca recuperar niveles prepandemia, en el empleo ese logro ya se observó según las cifras oficiales…
Exacto. Lo que debemos hacer para explicar eso es abrir la estadística de empleo para ver cuánto es privado, cuánto público, cuánto monotributista y cuánto esta nueva categoría de monotributista social. Y lo que se observa ahí es que en pandemia cayeron todas las categorías salvo el empleo público, y después la recuperación fue importante, pero con más intensidad lo que es monotributo, monotributo social, cuentapropismo. Pero el empleo en el sector privado no se recuperó al mismo nivel que la prepandemia. Entonces toda la recuperación del mercado laboral vino por el lado del empleo público y trabajo de baja calidad. Sumando a que la informalidad aumentó mucho en el país.
Por Gonzalo Dal Bianco - Redacción I+I Córdoba.

