Río Cuarto

En plena crisis, cierran dos zapaterías históricas de la ciudad

Jimena ya bajó la persiana y Batistella cerrará, en los primeros días de enero, la sucursal de Río Cuarto. Advierten que se debe tanto a la crisis económica como a la fuerte competencia y la concentración del sector
En plena crisis, cierran dos zapaterías históricas de la ciudad
 
En medio de la crisis económica, cierran sus puertas dos zapaterías con una larga trayectoria en la ciudad. El primer caso fue el de Jimena, un comercio de origen riocuartense, que ya se fue de la Galería del Cine. El otro es el de Batistella, una firma de origen cordobés con sucursales en otras 12 provincias, que baja la persiana en el mes de enero. Para el Cecis, las razones del cierre de estos locales no es solamente la crisis económica, sino también la fuerte competencia en el sector y los altos costos operativos. 

Batistella lleva 48 años en Río Cuarto, pero a partir de una sostenida y fuerte baja en las ventas -30 por ciento en 2018-, los directivos de la cadena de zapaterías cordobesa decidieron cerrar la sucursal desde enero próximo.  

El caso de Jimena fue todavía peor, porque ni siquiera llegó a las fiestas de fin de año, cuando normalmente se producen la mayoría de las ventas. 

Gustavo Sachetta, vicepresidente del Centro Empresario, Comercial,  Industrial y de Servicios (Cecis), aseguró que la problemática es multicausal. 



Crisis y competencia



“Seguramente influyen varios factores. No es una sola cosa la que ocasiona los cierres de los comercios. Por un lado, tenemos que considerar la fuerte competencia que hay en el sector, y por el otro la situación económica desfavorable, que se nota en la baja de ventas y de rentabilidad”, aseguró. 

En el mismo sentido, admitió que la situación económica es muy difícil para todos los rubros del comercio. Recordó, asimismo, que el último informe del Cecis da cuenta de una caída en las ventas del 15,23 por ciento en unidades vendidas. 

“La rentabilidad está por el piso, y si esto le pasa a un negocio que ya viene golpeado, termina de darle el golpe de gracia”, dijo el empresario.

Desde que el Cecis empezó a medir el nivel de actividad en abril, todos los meses cayeron las ventas. En algunos casos, los comerciantes ni siquiera llegan a igualar la facturación en pesos de los mismos meses de 2017. 

“Hay sectores donde existe  menos competencia, y es más fácil comercializar, y hay otros que son más competitivos. Eso, sumado a la situación económica realmente complicada, termina siendo la gota que llena el vaso”, aseguró Sachetta. 

Dentro de la misma coyuntura, el empresario destacó que el comercio riocuartense viene resistiendo como puede el impacto de la crisis, y explicó que, para muchos, diciembre es un mes esperado porque tiene un fuerte potencial de ventas, de la mano de las fiestas y de eventos como los egresos, entre otros. 

“El objetivo de la mayoría de los comerciantes es llegar al mes de diciembre, porque siempre repuntan las ventas”, señaló el dirigente empresario. El problema es que, con dos o tres años de caída en la facturación, no a todos les basta con eso. 



Vienen los meses más duros



“Lo que nosotros vemos es que todos hacemos esfuerzos para sostener la actividad. Por eso también tenemos mucho diálogo con el sindicato, y muchos de los comerciantes están liquidando el stock que habían logrado. Es una situación complicada”, señaló. 

Para peor, Sachetta indicó que, con el verano, vienen los meses más complicados para el comercio. Algunos sostienen que, después del período estival, podría repuntar la actividad económica. 

“Todos dicen que el año que viene, tal vez en abril, la cosa mejore. Pero, cuando se está tan complicado, el mes de abril queda muy lejos”, remarcó. 

“Por ejemplo, en calle Rivadavia, en pleno centro, sabemos de locales que llevan más de un mes y medio sin alquilarse. Toda la vida hubo lista de espera para poder alquilar un lugar así. Jamás ibas a ver un local desocupado. Por otro lado, el lugar de Battistella se lo ofrecieron a varios de los comercios vecinos, es decir que por ahora no se habría alquilado”, agregó el entrevistado. 



“Queremos ser optimistas”



¿Se puede seguir siendo optimista en este contexto?

Todos queremos pensar que el mes de noviembre fue la parte más baja de la curva descendente del comercio. Que diciembre, con el envión que trae por el aguinaldo, por el bono, las fiestas de fin de año y la cantidad de eventos que siempre hay, cambie el clima. También se espera que la crisis económica pueda hacer que mucha gente no se vaya de la ciudad durante el verano. En este sentido, todos los comerciantes queremos mantener el optimismo.