Congelados desde febrero, etanoleras reclaman a Energía actualizar precios
Lo hicieron mediante una nueva nota enviada al secretario Eduardo Rodríguez Chirillo. El último ajuste fue en febrero. En paralelo, piden aumentar el 12% de participación en nafta
Aunque el precio de los combustibles en los surtidores siguen moviéndose periódicamente, por los ajustes que aplican las petroleras o bien por la actualización del impuesto a los Combustibles que decide el gobierno nacional, hay un componente esencial que se mantiene sin cambios: el etanol que se utiliza para el corte de las naftas en un 12%. Por lo cual, ese porcentaje de los costos de un litro de combustible se mantiene inalterado desde febrero mientras el precio final del producto continúa en ascenso.
Pero más allá de lo que ocurre con los surtidores y la ecuación de las petroleras, hay una situación que en Córdoba comenzó a generar mucha preocupación, porque es la principal provincia productora de etanol elaborado a base de maíz.
Esto llevó a la cámara que reúne a las empresas a presentar esta semana una nueva nota a las autoridades de la Secretaría de Energía que conduce Eduardo Rodríguez Chirillo para que se actualicen los valores. Hoy, el litro de etanol de maíz tiene un precio para las empresas petroleras que lo compran de $536,983 (de maíz) y de $584,180 (de caña de azúcar). El litro de nafta súper está actualmente en $1.005 y $1.207 para la premium de YPF. Ambas tienen el mismo corte del 12%.
Uno de los argumentos centrales que plantean las empresas productoras está asociado naturalmente al contexto inflacionario: no se actualizaron valores a comienzos de marzo, de abril y de mayo, que implicaría tener en cuenta los porcentajes de inflación de febrero, marzo y abril. Este último, se conocerá la semana próxima.
En la frontera entre enero y febrero, la nafta súper pasó de $806 a $858. Fue el momento en el que se actualizó por última vez el precio del etanol. A su vez, la inflación de febrero fue del 13% y la de marzo, del 11%. La dea bril se espera que sea un dígito, aunque por encima del 9%. Los combustibles desde entonces aumentaron 17%.
Sobre ese contexto de precios generales, el sector además remarca que hay un movimiento leve del tipo de cambio que impacta sobre determinados insumos, en particular la materia prima: el grano de maíz. Si bien el crawling peg a un ritmo cercano al 2% mensual no resulta demasiado perturbador, se suma ante un valor final del producto que avanza hacia los 90 días sin modificaciones.
Como tercer elemento, también se destaca, en la nota a Energía, lo que comenzó a ocurrir con el precio del maíz, que también lentamente empezó a subir y constituye el corazón de la ecuación económica. Igual que con el tipo de cambio, las modificaciones no son relevantes, pero aportan su grano de arena.
Por fuera de lo que es estrictamente el precio, hay un elemento no menos importante: el volumen. En términos generales hay un consumo de naftas resentido por la propia suba de los combustibles y la pérdida de poder adquisitivo de la población, algo que no es exclusivo de este sector. Por lo tanto, hay también caída en la demanda de etanol. Pero en Córdoba, a su vez, se retrajo el volumen de alcohol despachado porque creció el de caña de azúcar, por un tema estacional. En términos teóricos, ambos productos deben entregar la misma cantidad; esto es, 6% cada uno. Pero en determinados momentos del año, la producción de caña, que es estacional por la imposibilidad de almacenarla, cae y eso es suplido con más cupo de maíz. En este momento, la molienda de caña es elevada y aporta la cuota llena que le corresponde en base a la ley. Y el etanol de maíz cubre su máximo teórico del 6% y no más.
Esto está llevando a que haya plantas industriales de Córdoba que hoy estén operando con un uso de capacidad instalada en torno al 60%. En determinados meses del tramo final de 2023 había etanoleras cordobesas que estaban produciendo prácticamente el doble de lo que producen hoy.
Ante ese panorama deteriorado en el mercado interno, algunas empresas están tratando de apostar por algún negocio de exportación y así al menos sostener los volúmenes actuales de producción. En eso, la mira está puesta en Europa con el producto de “etanol sustentable”.
Pidieron aumentar el corte al menos al 13%
Mientras los planteos de actualización de valores se acumulan en la Secretaría de Energía, hay en paralelo un pedido para que esa misma cartera habilite un incremento en el corte de etanol en combustibles. Algo que no es novedoso, porque el sector insiste en avanzar decididamente con mayor participación en el mercado, al estilo brasileño.
Sin embargo, ahora, y mientras tanto, pide subir por lo menos del 12% al 13% esa participación por litro de nafta. Aunque parezca minúsculo el planteo, implicaría un adicional por encima de los 90 mil metros cúbicos anuales. Prácticamente lo que produce una planta como la de Bio4.
Ese punto extra permitiría, según argumentan, evitar importaciones que aún existen de naftas y además recortar la capacidad ociosa de las etanoleras de maíz.