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El entorno puede acelerar hasta 9 veces el envejecimiento cerebral

Un estudio de la Universidad de San Andrés, publicado en Nature Medicine, mostró que factores sociales y ambientales afectan la salud cerebral

 

Durante años, los consejos para cuidar el cerebro apuntaron casi exclusivamente a decisiones personales: comer bien, hacer ejercicio, dormir las horas necesarias y mantener la mente activa. Un nuevo estudio del Centro de Neurociencias Cognitivas (CNC) de la Universidad de San Andrés amplía ese panorama con una conclusión contundente: el entorno donde vive una persona puede acelerar hasta nueve veces el envejecimiento cerebral.

Factores ambientales, sociales y políticos

La investigación, publicada en la revista científica Nature Medicine, analizó 73 factores ambientales, sociales y políticos. El relevamiento incluyó variables como la contaminación del aire, la calidad del agua, la desigualdad socioeconómica, el acceso a la salud y la estabilidad institucional.

Los resultados mostraron que la combinación de esas condiciones explica los cambios cerebrales de manera mucho más precisa que el análisis de cada factor por separado. El conjunto puede dar cuenta hasta 15,5 veces mejor del envejecimiento cerebral que un único riesgo aislado.

Entre los elementos que más inciden en la salud del cerebro, el estudio destaca la contaminación ambiental, la desigualdad social y la inestabilidad política. Respirar aire contaminado o vivir en sociedades con altos niveles de desigualdad tendría consecuencias directas sobre el funcionamiento cerebral a lo largo del tiempo.

"Habitualmente, las recomendaciones en la consulta clínica se centran en el estilo de vida individual: hacer más ejercicio, mantener la estimulación cognitiva y cuidar la dieta. Si bien estos lineamientos son importantes, existe una dimensión más amplia, de carácter social y ambiental, que también influye y debe ser considerada"

Así lo planteó Agustina Legaz, investigadora del CNC y una de las autoras del trabajo. Para los especialistas, los hallazgos abren la puerta a estrategias de prevención que no recaigan únicamente en los comportamientos individuales, sino que también involucren políticas públicas orientadas a mejorar las condiciones de vida de la población.

El cerebro, entre el cuerpo y el contexto

El CNC presentó además otro trabajo que propone revisar la metáfora clásica del cerebro como una computadora. En su lugar, los investigadores sugieren pensarlo como una composición musical: un sistema capaz de integrar información, anticipar situaciones, aprender y adaptarse al contexto.

"Las viejas metáforas funcionan bien cuando los dominios son similares, como la memoria de corto y largo plazo en la mente y en una computadora, pero resultan menos eficientes ante aspectos como el cuerpo, la cultura, la intersubjetividad o la dinámica espaciotemporal"

La reflexión es del investigador del CNC Agustín Ibáñez. Bajo esa mirada, entender al cerebro como un sistema dinámico influido tanto por factores individuales como colectivos podría abrir nuevas vías para el diagnóstico, la rehabilitación y el desarrollo de tecnologías aplicadas a la neurociencia. El estudio de la Universidad de San Andrés quedará publicado en Nature Medicine como referencia para futuras políticas de salud pública.