Después de que Epec denunciara el convenio colectivo de trabajo que rige en la empresa, la cartera laboral convocó a una audiencia para el lunes 23 con el objetivo de abrir una negociación.
Al Ministerio de Trabajo provincial fueron citados representantes de Epec y de las tres regionales del Sindicato de Luz y Fuerza (Río Cuarto, Córdoba y Villa María).
En el comienzo de esta semana, la empresa afirmó que los cambios en las condiciones laborales son "irreversibles", en tanto los sindicatos ratificaron medidas que vienen implementando desde la semana pasada. En Río Cuarto comenzaron con asambleas desde este martes en las dos últimas horas de atención.
En las resoluciones firmada por el presidente de Epec, Luis Giovine, se solicita ajustar los controles y reclaman a los responsables de cada área que exijan la eliminación de horas extras en todos los casos en que no sea estrictamente necesario. Lo mismo ocurre con el ausentismo, donde incluso se decidió modificar el esquema actual de controles y se pondrá en marcha una comisión de profesionales en Psiquiatría que evaluarán cada caso en particular.
Pero más allá de esas dos medidas, el directorio apunta a recortar beneficios en las vacaciones. En ese ítem los trabajadores de Epec cuentan con un plus de dos días que se suman a su licencia habitual en caso de que viajen a más de 100 kilómetros de distancia en su período de receso.
Por otro lado hay planes también para modificar la gratuidad del servicio eléctrico que tienen los trabajadores y los jubilados de la empresa hasta un consumo de 200 kilovatios. Si superan ese límite, deben pagar el 20% del excedente. Esto quiere ser cambiado de manera drástica por la presidencia de Epec.
Y por último, se impulsa un cambio en el polémico BAE (bono anual por eficiencia) que reciben todos los empleados que no tengan sanciones durante el año.
Estos puntos estarán en la instancia de negociación que abrirá la próxima semana la cartera conducida por Omar Sereno, luego de declararse competente ante la denuncia de la empresa estatal.
En el comienzo de esta semana, la empresa afirmó que los cambios en las condiciones laborales son "irreversibles", en tanto los sindicatos ratificaron medidas que vienen implementando desde la semana pasada. En Río Cuarto comenzaron con asambleas desde este martes en las dos últimas horas de atención.
En las resoluciones firmada por el presidente de Epec, Luis Giovine, se solicita ajustar los controles y reclaman a los responsables de cada área que exijan la eliminación de horas extras en todos los casos en que no sea estrictamente necesario. Lo mismo ocurre con el ausentismo, donde incluso se decidió modificar el esquema actual de controles y se pondrá en marcha una comisión de profesionales en Psiquiatría que evaluarán cada caso en particular.
Pero más allá de esas dos medidas, el directorio apunta a recortar beneficios en las vacaciones. En ese ítem los trabajadores de Epec cuentan con un plus de dos días que se suman a su licencia habitual en caso de que viajen a más de 100 kilómetros de distancia en su período de receso.
Por otro lado hay planes también para modificar la gratuidad del servicio eléctrico que tienen los trabajadores y los jubilados de la empresa hasta un consumo de 200 kilovatios. Si superan ese límite, deben pagar el 20% del excedente. Esto quiere ser cambiado de manera drástica por la presidencia de Epec.
Y por último, se impulsa un cambio en el polémico BAE (bono anual por eficiencia) que reciben todos los empleados que no tengan sanciones durante el año.
Estos puntos estarán en la instancia de negociación que abrirá la próxima semana la cartera conducida por Omar Sereno, luego de declararse competente ante la denuncia de la empresa estatal.

