Escribir fue la pasión de su vida, y a los 84 años presenta su libro "Los poemas de Otto"
Cuando tenía 10 u 12 años Otto Delfino recibió de regalo el libro de Martín Fierro, y fue el disparador de “una enfermedad”, tal como él la define, de la que nunca se curó y fue el amor por la poesía. Y así a lo largo de su vida escribió más de 100 poemas y poesías.
Otto tiene 84 años y con su mujer Inés, son de Laboulaye. Viven desde hace algunos años en el Hogar Municipal “Juan Pablo II”, y este viernes presentará su libro, que recopila unos 30 de sus escritos.
La iniciativa es parte de un proyecto impulsado por el área de Espacios Terroriales, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Social y Salud Pública municipal, y cuyo objetivo es dar participación activa a las personas mayores. “Es cambiar el paradigma de la vejez y darle participación comunitaria, retomando y reconociendo sus saberes y hobbies, porque aún está el tabú de que llegado a cierta edad, se está viejo para determinadas cosas”, señaló Evelyn Tolosano, trabajadora social e integrante de este área municipal.
“Los poemas de Otto” es el segundo libro que se edita desde este espacio municipal, y cuyos autores son personas geriatrizadas. El primero fue el de Gloria Argentina Marveggio, el año pasado. Y ahora es Otto quien compartirá sus escritos. Aquellos que por años guardó celosamente y solo compartió con su familia.
“Una aurora que parece un fuego en el horizonte se esconde detrás de un monte como un gigante que crece.....”, comienza a recitar Otto cuando en comunicación con Puntal contó de su pasión por la escritura de poesías.
Recuerda la letra de la gran mayoría de sus escritos, y ansioso espera este viernes poder compartirlos con la comunidad.
Será en un acto que se realizará este viernes en la Casa de la Cultura, a las 20 horas.
Allí Otto estará junto a su compañera de vida desde hace 62 años, hijos y nietos.
La poesía, una obsesión
“¿Tiene usted un rato de tiempo para conocer de mi historia?”. Así empieza la charla con Puntal.
Con la lucidez que lo caracteriza y que sorprende a sus compañeros y trabajadores del Hogar recitando en algún encuentro, repasa cada capítulo de su vida.
“El asunto de la poesía empieza cuando era chico. Tenía 10 o 12 años y mi padrino me regaló un libro del Martín Fierro. Nosotros éramos humildes y no podíamos comprar revistas. Y lo leí más o menos unas 15 veces.Era esa edición grande de tapas duras”.
“Se me pegó la métrica, la rima, la poesía, todo. Me agarró como ‘una enfermedad’ de la que nunca me curé. Yo trabajaba en el campo; iba y volvía diciendo versos inventados para ver si los podía hacer rimar. En ese entonces tendría unos 14 años, pero nunca los escribía”, detalla Otto. “Siempre anduve payando en mi intimidad”.
Luego fue el tiempo de la colimba (servicio militar),“y cuando regresé me casé y me vine al campo con mi señora, con la que tuve unos cuantos hijos”. Para acotar que son 6 en total, cinco mujeres y un varón.
Con Inés lleva 62 años de casados, y la historia de ese amor merece un párrafo aparte.
Retomando sobre sus poesías, recuerda que la primera que escribió surgió cuando en una madrugada cuando salió al patio de su casa, ya en la ciudad, y vio el amanecer. “Una autora que parece un fuego en el horizonte se esconde detrás de un monte como un gigante que crece..”, recuerda con exactitud.
Y a partir de allí decenas de poesías comenzaron a fluir. Una de ellas, dedicados a su esposa Inés y titulado “Mi bella niña”. Otros que escribió a pedido de vecinos, algunos dedicados a su querido barrio Belgrano, “el de atrás de las vías”, y tantos otros.
De todos sus escritos, y junto a su mujer, eligió alrededor de 30 que forman parte de este libro, que también está ilustrado con fotografías de Otto y su familia.
Con los años, Don Delfino perdió la visión, y por ello para seleccionar sus obras contó con el apoyo de su esposa y de las trabajadoras sociales. “Inés me decía una frase, y enseguida me acordaba de toda la poesía”.
Admite Otto que ya no escribe. “La poesía para mí es muy personal, puedo escribir cuando veo, si dicto es otra cosa, ya no tiene sentimiento. Es como una comida sin sal, no tiene gusto”, compara este abuelo que hoy disfruta distintas actividades en el Hogar Municipal. Y deleita con sus recitados en las reuniones o fiestas.
Consultado sobre cómo espera el momento de la presentación de su primer libro, dice: “Voy a compartir parte de mi intimidad, estoy algo ansioso, feliz. Van a venir algunos de mis hijos. Espero que guste”.
Inés, su amor desde los 8 años
Otto Delfino no quiere dejar de contar su historia de amor con Inés, que asegura nació cuando apenas tenía unos 8 años.
“Ella venía a la escuela en sulky con mi prima, y un día me dice ‘ayudala a la Inés a bajar para que no se golpee. Yo era chico también, y la ayudé a poner el pie en el estribo, pero tuve que abrazarla para bajarla. Y ahí me dio corriente. Al día siguiente me pasó lo mismo y al otro igual.Y entonces ahí dije ‘este es el amor de mi vida’”.
El aniversario de la boda de diamantes ocurrió en pandemia y el festejo solo fue compartido entre los residentes y el personal del Hogar.
Cambiar el paradigma de la vejez
Evelyn Tolosano, la trabajadora social que viene impulsando esta y otras acciones en pos de darle protagonismo a los adultos mayores, dice de Otto: “Él es muy conocido en la ciudad porque supo integrar un grupo de música, tocando el acordeón. Además era quien repartía gas en el pueblo. Y siempre escribió para él y para quienes le pedían. Varias de sus letras hasta son canciones. Pero nunca publicó nada”.
Sobre este proyecto que lleva adelante el área de Desarrollo Social, a través de Espacios Territoriales, puntualizó que procura darle a las personas mayores una participación activa, comunitaria. Desmitificando que la vejez es sinónimo de pasividad absoluta.
Sobre la elección de las poesías de Otto, Tolosano señaló el apoyo de Inés y del propio autor que recordaba cada una de las letras. “Fue un trabajo muy divertido”.
El libro ya está impreso y en su tapa lleva fotos del autor y su mujer. Se imprimieron 15 ejemplares, para repartir entre instituciones y familiares. “Después él (autor) y su familia decidirá si hacen más”.
En el Hogar Municipal la actividad continúa. Los residentes participan de distintas actividades, y así como hoy el protagonista es Otto, más adelante será algún otro abuelo que tenga algún hobby o habilidad para compartir.
Patricia Rossia. Redacción Puntal