Su vínculo con el mundo clásico tiene una historia precisa: en la escuela secundaria, un profesor de latín aceptó enseñarle griego antiguo durante los almuerzos. Esa experiencia marcó el rumbo de toda su trayectoria intelectual. Luego estudió en la Universidad de Toronto, donde obtuvo una licenciatura, una maestría y un doctorado en Estudios Clásicos, y ejerció la docencia en universidades de Canadá y Estados Unidos, entre ellas McGill y Michigan.
Su debut editorial fue Eros the Bittersweet (1986), un ensayo sobre el deseo en la literatura griega que ya anticipaba las marcas de su escritura. Le siguieron Glass, Irony, and God (1992), Plainwater (1995) y Men in the Off Hours (2000), libros que fueron consolidando su nombre en el circuito literario internacional.
El trabajo que más atención crítica le generó es Autobiografía de Rojo (1998), una novela en verso que reinterpreta el mito griego de Gerión y Heracles como una historia contemporánea de amor, deseo y desengaño. En esa obra, los protagonistas llegan a reencontrarse en Buenos Aires, detalle que no pasó desapercibido para los lectores latinoamericanos.
En 2001 publicó La belleza del marido, una exploración del matrimonio y la ruptura sentimental estructurada en 29 tangos, que le valió el Premio T. S. Eliot. También recibió el Premio Griffin de Poesía y, en 2000, una beca de la Fundación MacArthur. Su producción posterior incluye Decreation (2005), donde combina poesía, ensayo y ópera, además de traducciones de tragedias de Eurípides, Sófocles y Esquilo.
Su aproximación a los clásicos griegos, atravesada por referencias y sensibilidades contemporáneas, generó tanto admiración como debate entre especialistas. Carson, sin embargo, nunca se definió plenamente como escritora: en una entrevista afirmó que su primera vocación fue el dibujo y que todavía se piensa como una artista visual, una declaración que ilumina su permanente experimentación con las formas.