En el marco del 10º aniversario de su conformación, la Sociedad de Escritores Riocuartenses (SER) transita un presente cargado de actividades y propuestas que la proyectan hacia al futuro con dos objetivos claros que mantiene vigentes: difundir y preservar el accionar literario de los vecinos de la ciudad y región; y apoyar y cultivar las vocaciones infantiles y juveniles.
En ese contexto, la actual presidenta de la institución, María Elisa Bernasconi, trazó un repaso de la historia que tiene por hitos la edición de un puñado de libros de antologías con sus propios integrantes como autores, como así también diversas actividades de vinculación no solo con la ciudad, sino con escritores de localidades de la zona.
“Diez años no es poco. Y si el grupo no hubiese tenido una base sólida, nos hubiéramos disgregado. Sin embargo, siempre hay quien pone el momento de cordura, quien propone algo que al otro le sirve, entre otras cosas, y aquí estamos mirando hacia el futuro”, señaló Bernasconi.
Explicó que la SER nació en el año 2013 por inquietud de un grupo numeroso de personas a las que les interesaba la literatura, en sus diversos géneros y estilos. Las primeras reuniones tuvieron lugar en la Casa de la Cultura de la Provincia hasta que se constituye una comisión con la presidencia de Héctor Fourcade, quien fue uno de los principales impulsores.
“Durante la presidencia de Fourcade, lo que más hizo fue aglutinar a la gente de Río Cuarto y región que buscaba un espacio donde poder volcar y compartir lo que él mismo denominaba como ‘la locura de escribir’”, sostiene Bernasconi. Con el paso del tiempo adquirieron la figura de “sociedad” y se fue enriqueciendo la recopilación de textos para dar lugar así durante ese mismo año a la primera antología presentada por el grupo, con obras de unos 60 escritores. “A partir de allí, Héctor (Fourcade) siguió buscando más gente y en 2017 consiguió 100 escritores para la antología que fue presentada con un acto en el Salón Blanco. Parecía imposible reunir a 100 escritores pero los hay, y hay muchos más”, reflexionó la actual presidenta de la SER.
Fourcade encabezó la sociedad de escritores hasta el 2018 y, tras su renuncia, toma la presidencia Gabriel Yenaropolus, aportando una impronta diferente a la de Héctor, quizás menos convocante en cuanto a participantes. Pero algo que se le reconoce a la conducción de Gabriel fue el estímulo que supo dar a los integrantes en tiempos de pandemia, evitando que la soledad que implicó tal período se llene con la pasión por la escritura. “Lo que fue una idea genial fue la de movilizarnos en plena pandemia como grupo, y realmente como se pudo seguimos en actividad, escribiendo y compartiendo cosas. Cuando estuvo listo el libro se nos ocurrió: ¿por qué nos compartimos con más gente que también vivió lo que vivimos nosotros? Y al final del libro, editado durante el 2020, hay un cuento que narra lo que fue la pandemia para nosotros. Y esto realmente nos mantuvo estimulados”, señaló.
Primera mujer presidenta
En el año 2022, Yenaropolus deja la presidencia de la SER y en 2023 se resuelve nombrar a María Elisa Bernasconi como flamante autoridad, convirtiéndose así en la primera mujer en presidir la institución.
“Este grupo siempre fue dirigido por hombres, por lo que es un desafío importante. Mantenemos la proyección que tenía Gabriel en la Sociedad, que representa una base interesante para poder llevar adelante el grupo”, comenta Bernasconi. Actualmente, el grupo se reúne dos veces al mes, durante el segundo y el cuarto jueves. Si bien es una materia pendiente disponer de un espacio propio, los encuentros se realizan en las instalaciones de la Universidad Siglo 21, que son cedidas gentilmente. Allí se realizan conversatorios y talleres, también para jóvenes y niños. Es importante decir además que hay jóvenes hasta en la comisión, que tienen una mirada fresca y que aportan la cosa distintiva”, dijo la presidenta actual de la SER.
Y agregó: “Este año estamos por darle una vueltita más a la propuesta, con capacitación y reflexión sobre lo que se escribe y cómo se escribe. Invitamos a pensar si necesitamos otro tipo de estilo, otra mirada. Porque el mundo de la escritura es solitario y a veces como escritores nos encasillamos en un estilo propio, pero al compartirlo, la cosa cambia. Por eso estamos haciendo una serie de charlas con temáticas variadas a cargo de las profesoras Nora Vincenti, Analía Elizalde y Horacio Toledo Carranza a quienes agradecemos su buena disposición”.
Si bien este año no está prevista la edición de un libro colectivo, sí se están presentando distintas publicaciones de integrantes que el grupo acompaña como institución. Tal es el caso del libro “Morocho”, presentado meses atrás por Eneldo Ferniot, o el libro de poemas que lleva la autoría de la propia Bernasconi, quien ahora se dedica íntegramente a la literatura infantil. Además, en el marco de la próxima edición de la Feria del Libro “Juan Filloy” que tendrá inicio el 31 de octubre y por sede a las instalaciones del Viejo Mercado, la SER acompañará en su propio stand la presentación de los libros “Pido luz”, de Gabriel Yenaropulos, y de “Mujeres de Piedra”, de Mirtha Dentesano.
En el marco de la misma Feria, preparan la concreción de un Café Literario para compartir la experiencia.
Cabe mencionar que también está en agenda la participación en el ciclo Cine y Literatura “Los Santos Inocentes”, que tendrá lugar el próximo 25 de octubre. En tanto, preparan para noviembre un homenaje a Héctor Fourcade, en conmemoración de un nuevo aniversario de su fallecimiento. “Tomamos como leitmotiv del grupo una frase que Héctor siempre tenía presente: ‘La historia de los pueblos, sin su literatura, estaría inconclusa’. Y otro objetivo a cumplir es poder llegar a reunir toda su literatura, en una antología propia”, consideró Bernasconi.
El sueño de una editorial propia
Además de la sede social, la SER tiene por objetivos poder cumplir algún día con el sueño de la editorial propia. Pero en el día a día, apuestan a seguir creciendo dentro de la comunidad y a poder ofrecer cualquier tipo de aporte en espacios culturales y escuelas mediante la realización de talleres y distintas actividades.
A la vez, se mantienen abiertos a la comunidad y a la incorporación de nuevos asistentes, a quienes invitan a escuchar las expectativas y anhelos para poder sumarse a la tarea que tiene por denominador común la pasión por escribir. “Es importante aprender, pero no para uno mismo, sino para brindarle algo al resto. Ese es un poco el espíritu del grupo”.

