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Garaje ordenado, más espacio para guardado

Rara vez la cochera de un hogar es el espacio destinado exclusivamente al guardado del auto. En ocasiones, comparte funcionalidad con el quincho de la casa y hasta se convierte en el salón de usos múltiples donde se destinan las actividades recreativas, principalmente de los más pequeños.

Y con el paso de los años, el garaje pasa a ser el albergue de todos aquellos objetos en desuso o que no sean de uso frecuente en el seno de la familia. Bicicletas, juguetes, herramientas de jardín, adornos de Navidad, archivos, entre otros, comienzan a ganar los rincones que el vehículo no ocupa al tiempo que empiezan a obstruir pasillos o a achicar los excedentes del ambiente.

Cuando todo ello pasa a ser una complicación es recién allí que empezamos a pensar en una solución que en principio tiene dos alternativas: crear un nuevo espacio para guardado, o bien, planificar un reordenamiento de nuestro garaje.

Sobre este último punto pueden tenerse en cuenta una serie de recomendaciones que harán que tu garaje luzca ordenado y a la vez almacene todos aquellos artículos que no encuentran su lugar en los espacios de guardado, teniendo un fácil acceso a los mismos cuando se los requiera.

Lo primero: depurar excedentes

Parece una obviedad, pero antes de promover cualquier tipo de intervención es importante saber qué queremos almacenar y descartar todo aquello que por rotura, atemporalidad o simplemente porque ya no se necesita, no merece ser mantenido en el hogar. Este primer paso permitirá despejarnos el panorama y poder agrupar objetos según similitudes para guardado y definir posteriormente qué mobiliario se ajusta mejor para ello.

Analizar el espacio

Ahora sí, analizamos las características del garaje. Es importante conocer bien las dimensiones del o los vehículos que se guardan en el garaje para definir cuáles serán los sectores que podemos elegir para guardado, sin entorpecer los recorridos de ascenso y descenso de los ocasionales pasajeros. También es igual de relevante conocer el modo de apertura del portón para saber qué áreas alcanza con sus movimientos.

Funcionalidad

Conocida la utilización de los espacios, pueden empezar a definirse zonas de guardado. Si las dimensiones del garaje lo permiten, puede pensarse en cubrirse una de las paredes con estanterías o muebles a medida que generen nuevos lugares de guardado, algo que seguramente dará una buena respuesta para la reubicación de objetos.

Paneles verticales

Los tableros constituyen una excelente solución para almacenar herramientas y utensilios, y tenerlos a mano cuando se necesiten. Es una manera de ordenar elementos de jardinería o de trabajo mecánico y que encuentren un espacio en una franja de la pared de un ambiente. Una mesa plegadiza a mano permitirá contar con un sector de minitaller en momentos en que tengamos que realizar reparaciones domésticas.

Estantes y colgantes

Animarse a instalar un estante en altura que genere un espacio de guardado hasta el techo dará solución al problema de la carencia de espacios para guardar elementos de poco uso en una casa.

Si bien no son funcionales por la dificultad de acceso, se recomienda que se ubiquen allí los elementos de uso poco frecuente y recurrir a una escalera portátil al momento de tener que retirarlos.

De esa misma estructura pueden desprenderse elementos de sujeción que den respuesta al guardado de bicicletas u otros rodados infantiles, ocupando espacios verticales de manera ordenada.

Iluminación

En general, los garajes son lugares poco iluminados en los que suelen predominar los colores oscuros. Es posible cambiar esto pintando las paredes con tonos un poco claros y a la vez definir el nuevo mobiliario con ese mismo criterio. No nos olvidemos que los nuevos componentes que generarán espacios de guardado llegarán para ocupar vacíos, por lo que será importante implementar recursos que nos ayuden a generar sensaciones de mayor espacialidad.